Viajar con niños: nos vamos de crucero.
Viajar con niños

Viajar con niños: nos vamos de crucero

Lo de ir de crucero con los niños es una idea que nos lleva rondando un tiempo y este año nos hemos animado.

A pesar de que aún faltan varios meses, si quieres ir de crucero a un determinado destino y en unas determinadas fechas, tienes que andar espabilado. Tan espabilados hemos estado que en octubre ya hemos reservado, con dificultades, para irnos en junio de 2020.

Digo con dificultades porque, por ejemplo, no hemos podido reservar un camarote familiar, esto es, un camarote con dos habitaciones. Los que quedaban ya se nos iban de presupuesto. Hemos tenido que reservar dos camarotes cuya situación no es perfecta, pero es la mejor de las opciones que nos ofrecían. Están uno enfrente del otro.

¿Por qué hemos elegido un crucero?

Tanto mi marido como yo ya hemos viajado en crucero. Nos parece una opción muy buena para hacer turismo. Ves diferentes ciudades, en algunos casos, un poco rápido, pero o bien te dejan el gusanillo para volver y visitarlas más tranquilamente, o bien decides que es un destino que no repetirás (por los motivos que sean).

Además, en mi opinión, los cruceros son una forma de viajar muy cómoda. Mientras visitas distintos destinos, que de otra manera no podrías visitar, llevas el hotel a cuestas, no te tienes que preocupar de traslados, ni comidas, ni nada. Lo tienes todo incluido.

En nuestro caso, además, viajaremos con los niños. Ir en un barco para ellos tiene mucho atractivo. Es una novedad y estamos seguros de que lo disfrutarán. Aunque el pequeño no se enterará de mucho, estamos seguros que los dos mayores no olvidarán la experiencia. A esto hay que añadir que la mayoría de las agencias de viaje te hacen ofertas para los niños y sólo suelen pagar las tasas y seguros.

¿Qué destino elegir?

Personalmente, en cuanto alguien me menciona un posible destino de vacaciones se me dispara la imaginación. Luego, la realidad (o el presupuesto) me devuelve a mi sitio y me centro. Yo he hecho cruceros por el Adriático e Islas Griegas, el Mar Báltico y Noruega. Mi marido también ha estado por el Adriático.

Viajar con niños: nos vamos de crucero.

En esta ocasión, vamos con los niños. Así que valoramos ciertos puntos, como por ejemplo la cercanía del puerto de embarque y de desembarque. Es decir, que no dependamos únicamente de tener que coger un vuelo. Por eso, empezamos mirando cruceros que tuviesen su punto de partida y de llegada en la península. (Barcelona, Valencia, Málaga). Con esta premisa, los destinos se nos reducían al Mediterráneo, evidentemente.

Otro punto importante son el número de noches que quieres estar fuera de casa. Porque hay oferta desde las 4-5 noches, hasta los 15 días, dependiendo del destino.

Ya con estos dos puntos claros, toca ir a la agencia de viajes a por el catálogo o bucear por internet para buscar qué ruta se adecua a tus intereses, los puertos en los que para, días de navegación, etc…

Con todo esto en mente y teniendo en cuenta que vamos con tres niños, que por entonces tendrán casi 6 años, casi 4 (bueno, los cumplirá durante el crucero) y casi 2 años, nos decidimos por un crucero por el Mediterráneo Occidental.

Elegir barco y camarote

Si has elegido un destino concreto, el barco viene predeterminado. Es decir, que si quieres ir al Mediterráneo visitando una serie de puertos, el barco es el que dice la naviera.

Lo de elegir camarote depende también de las circunstancias de cada uno: si quieres ventana, balcón, terraza o si con un interior te conformas. La verdad es que yo creo que en un crucero, que apenas pisas el camarote, un camarote interior es la mejor de las opciones. Nosotros vamos en dos camarotes, no hay camarotes para cinco, excepto los familiares. Había una opción familiar, que es un camarote con dos habitaciones, que habría sido ideal, pero hay muy pocos de esos y se nos iba de presupuesto.

Así que esta vez vamos en dos camarotes, uno exterior con balcón, para tres personas, y uno interior, para dos.

La reserva del crucero

Así que elegido el destino, la ruta y los camarotes, sólo queda hacer la reserva. Nosotros hemos ido a través de agencia. Más que nada por comodidad. En el momento de la reserva, ya sabes cuál va a ser tu camarote y te dan un localizador con el que puedes acceder a la web de la naviera y personalizar el crucero: comprar paquetes de bebidas, reservar excursiones,…

A partir de ahora llega lo mejor, planear el viaje.

Documentación

En el momento de la reserva, piden nombres y apellidos de todos los viajeros y número de DNI, si tienen. Ya sabéis que los menores de 14 años no tienen obligación de tener DNI. En el caso de mis hijos, les hicimos el DNI en 2018, porque teníamos pensado viajar a Roma.

Los DNI de los niños caducan a los dos años, así que la renovación del DNI va a coincidir con el crucero. Y ya para más casualidad, a nosotros dos también nos toca renovar el DNI en 2020.

Sin embargo, para viajar en crucero, además del DNI, es necesario tener el pasaporte en vigor. Nosotros sí que lo tenemos, pero a los niños habrá que expedírselo. Así que iremos en grupo a la comisaría de policía a renovar toda la documentación.

Además, es recomendable llevar la tarjeta sanitaria europea. No tiene por qué pasar nada, pero nunca está de más llevarla. La tarjeta sanitaria la tendremos que solicitar para los cinco puesto que los niños no la tienen y las nuestras han caducado. Lo mejor de todo es que ahora con internet y los certificados digitales se ahorra mucho tiempo en estos trámites.

Más adelante, en posts sucesivos, os iré contando cómo ha sido el crucero, las excursiones que hemos hecho (o no), la vida a bordo, cómo ha sido ir en crucero con los niños…

¿Habéis ido de crucero con los niños? ¿Cómo ha sido vuestra experiencia?

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6 comentarios sobre “Viajar con niños: nos vamos de crucero”

  1. Madre mía que envidiaaaaa!! Me encantaría hacer un viaje de esos pero creo que aun esperaremos un poco. Estoy de media jornada para poder conciliar y eso hace que nuestro presupuesto sea bajito, así que lo de irnos por ahí de viaje… de ese tipo.. nop. Estamos pensando viajar al norte en coche con la peque. A ver que tal nos sale y si el coronavirus nos lo permite.
    Un besazo.

  2. Yo no sé si podría aguantar tanto en un crucero jeje. No aguanto ni una hora en barco entre islas, no me imagino días enteros. Aunque sé que en los cruceros tienen un sistema para el mareo, aun así me sugestiono muchísimo. Pero me parece mágico si pudiera ir en uno la verdad, los peques deben de pasarlo genial. Disfrutad al máximo!!

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