Sandy
Bebé prematuro, Entrevistas

Hoy entrevisto a… Sandy

Acabamos el mes de junio con una nueva entrevista a una mamá de un bebé prematuro. Desde Guadalajara (Mexíco), Sandy nos cuenta el nacimiento y la evolución de su pequeño guerrero. En esta ocasión, Sandy prefirió rellenar el cuestionario que tenéis disponible en Google. Gracias, Sandy, disfruta mucho de tu pequeño. Sin más, os dejo con su historia.

1.- Hoy entrevisto a… Sandy

Soy Sandy González. Mi bebé nació de 29 semanas prematuro, hoy tiene 3 meses con 15 días. Vivo en Guadalajara, Jalisco México.

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

Todo iba bien. Tuve mi cita mensual, me hicieron eco y todo se veía bien. Al momento de hacerme el tacto me dicen que tengo 2 cm de dilatación y eso se debió a que había presentado infección en vías urinarias. Deciden dejarme en observación un par de días con antibióticos y dexametasona y el bebé decide nacer 3 días después por rotura de membranas y cesárea de emergencia.

3.- ¿Cómo fue el parto, Sandy?

Nació por cesárea. Estuve sola hasta el quinto día que salí del hospital. No vi a mi bebé hasta que me dieron de alta y así fue estuvo 67 días en UCIN.

4.- ¿Cómo fue la estancia en la UCIN?

Se nos hizo corta porque los diagnósticos eran buenos y fue evolucionado. Teníamos un horario de 11 a 12 una vez al día por los 7 días a la semana. Hice piel con piel hasta después que pasó a incubadora ya sin depender de oxígeno, fue maravilloso 😍 Estuvimos con leche materna desde el quinto día que pude verlo por primera vez. Tuvimos mucha suerte con el personal. Sí estuvo dos días en fototerapia y no necesitó cirugía.

Sandy

5.- Patologías y secuelas del bebé

Respiratoria leve (ya que estuvo 1 mes intubado) ,y el resto con oxígeno. Ya fue dado de alta sin oxígeno. Desarrolló retinopatía y fue necesario la inyección en sus ojitos después de un mes. El médico dice que aceptó el medicamento y está por valorarlo nuevamente.

6.- Al alta

Al llegar a casa con mucho miedo, pero logramos llevar al día tomando temperatura, oxigenación. No necesitó oxígeno ni sonda. Estamos con rehabilitación y estimulación temprana. Hasta ahora no ha presentado discapacidad alguna.

A Sandy la podéis seguir en su Facebook

Si eres mamá o papá de un bebé prematuro y quieres contarnos tu experiencia, como ha hecho Sandy, escríbeme al correo electrónico mamadeunprematuro@outlook.es o mándame un mensaje directo por cualquiera de mis redes sociales.

Puedes leer otras entrevistas a mamás de bebés prematuros pinchando en este enlace.

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Bebé prematuro, Entrevistas

Entrevista a… Laura, mamá de Ainhoa

Tenemos una nueva entrevista en el blog, Laura, es la mamá de Ainhoa, una bebé prematura, muy prematura. En esta ocasión, su mamá me contactó a través de Instagram. A pesar de haber leído ya unas cuantas historias de bebés prematuros, no deja de sorprenderme la capacidad de superación de nuestros pequeños guerreros, que luchan y nos hacen sacar fuerzas de donde no pensamos que tenemos.

Os dejo con la entrevista, pero lee hasta el final del post, porque Laura tiene algo importante que comunicar.

1.- Hoy entrevisto a… Laura

Soy Laura, mamá de Ainhoa, una bebé prematura que llegó al mundo mucho antes de lo previsto, a pesar de los esfuerzos por retrasar el parto. La peque nació en el Hospital de La Fe de Valencia, aunque vivimos en un pueblo de Valencia. Actualmente, tiene 6 años.

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

El embarazo fue bien hasta la semana 9, empecé con sangrados, amenazas de aborto, vómitos, llegaron a ingresarme por deshidratación, aparte tenía una anemia enorme. En ningún momento me avisaron de que podría tener un parto prematuro.

Me puse de parto en la semana 21, con un cerclaje, pudimos atrasarlo hasta la semana 25. La peque nació con 710 gramos.

3.- ¿Cómo fue el parto de Ainhoa?

Mediante cesárea de urgencia, el papá solo entró en la preparación del parto.

Siempre se me quedará en la cabeza el no poder ver a mi hija cuando nació, no poder verla, tocarla, olerla, besarla, es lo más desgarrador que puede sentir una madre.

4.- ¿Cómo fue la estancia en la UCIN, Laura?

La estancia en la UCIN más bien diría que fue infinita, pero gracias al buen trato de los médicos y enfermeros, y el poder estar con mi hija todo el día sin el horario restringido, lo hizo mucho más ameno.

El PIEL CON PIEL no pudimos hacerlo hasta los sesenta y ocho días. Eso sí, una vez realicé el método no la soltaba, solo para ir a sacarme leche.

Laura y Ainhoa

La lactancia materna fue para mi una de las mejores defensas que pude darle en ese momento a mi hija, Llegué a obsesionarme con sacarme leche ya que me dijeron que era lo mejor que podía proporcionarle a mi hija.

Los médicos, enfermeros… tienen mucha delicadeza a la hora de informarte de la evolución de tu hijo. En nuestro caso, fueron claros y transparentes desde el primer momento. Nos informaban de cada paso y cada medicación que necesitaba mi hija. Toda pregunta que tenía en mente nos lo explicaban con el tiempo necesario y de la manera más comprensible. Nos aconsejaban de todos y cada uno de los cuidados que necesitaba el bebé.

Necesitó una intervención en la incubadora de la UCIN ya que tenía una retinopatía de prematuridad y un drenaje pulmonar.

Estuvo dos días con fototerapia.

5.- Patologías y secuelas del bebé.

Mi bebé no nació con ninguna patología, todas y cada una de ellas fueron apareciendo a los pocos días y semanas al nacer tan extremadamente prematura.

Las secuelas son una hipoacusia bilateral neurosensorial, displasia broncopulmonar y foramen oval que le cerró hace unos meses.

6.- Al alta

Su llegada a casa fue ampliamente deseada pero temida a la vez, ya que me llevé a casa a mi pequeña con oxígeno, después de cuatro meses y medio ingresada.

Estuvo con fisioterapeuta desde los siete meses y medio hasta los catorce meses. Hasta día de hoy sigue asistiendo a atención temprana y logopedia.

A Laura podéis encontrarla en redes sociales:

Laura, además, tiene un blog en el que va contando cómo es su experiencia como madre de una bebé prematura y por todo lo que están pasando tanto ella como su bebé. Tiene publicaciones muy interesantes sobre los problemas más comunes que pueden tener los bebés prematuros. Os animo a visitarlo PINCHA AQUÍ

Además (y ésta es la gran noticia), Laura, en breve, va a publicar un libro «Marcas en mi piel«. Lo ha titulado así porque la cesárea no es la única marca que le quedó del parto, cada vivencia y cada experiencia de su embarazo se han quedado marcadas en su piel. Podéis reservarlo a través de sus redes sociales (yo ya lo he hecho).

Si eres mamá o papá de un bebé prematuro y quieres contarnos tu experiencia, como ha hecho Laura, la mamá de Ainhoa, escríbeme al correo electrónico mamadeunprematuro@outlook.es o mándame un mensaje directo por cualquiera de mis redes sociales.

Puedes leer otras entrevistas a mamás de bebés prematuros pinchando en este enlace.

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Bebé prematuro, Otros temas

Hoy leemos: «Con L de Luchador»

Con L de Luchador o con L de Libro. Hoy os traigo un nuevo libro sobre prematuridad. Ya os hablé de «Nenúfar» de Sonia Martos y hoy, Teresa Sánchez, otra mamá de un bebé prematuro, nos presenta su libro «Con L de Luchador», la historia de su hijo, un gran prematuro. A diferencia de Nenúfar, «Con L de Luchador» no es un cuento, es un libro mucho más personal, en el que dos padres cuentan cómo es la llegada al mundo de un hijo prematuro.

Y sin más preámbulos, os dejo con lo que me ha contado Teresa, sobre ella, su libro y su experiencia como mamá de un bebé prematuro.

¡Hola!

Soy Teresa Sánchez, he escrito un libro sobre la historia de mi hijo, un prematuro extremo de 24 semanas y 872 gramos que tuvo que superar grandes batallas. Queremos contar su historia y que sirva de fuerza para otros papás y mamás que pasan por el difícil mundo de la prematuridad.

En el libro no solo encontrarás la historia de nuestro pequeño, también hay testimonios de profesionales y de otras familias guerreras.

¿Cómo surgió la idea del libro?

Cuando entras en el mundo de la prematuridad nos sentimos muy confusos y perdidos como padres, intentas  entender qué está ocurriendo. Durante la estancia en el hospital nos ayudó mucho conocer historias de otros papás que habían pasado o estaban pasando por lo mismo. En el periodo de hospitalización de Leo empezamos a escribir un diario sobre el día a día de nuestro pequeño, es ahí donde surge la idea del libro. Creímos que la historia de fuerza, lucha y superación de nuestro hijo podría servir de ayuda a otras familias que han pasado, están pasando o pueden pasar por este mundo tan complicado y a la vez poco conocido.

No pude parar las olas, pero me habéis enseñado a surfear

«No pude parar las olas, pero me habéis enseñado a surfear”. Recuerdo que la leí una noche mientras Leo estaba en uci y que me recordó al momento de nacer. La rotura de bolsa fue como una ola gigante, una ola que no pudimos parar pero gracias a todo el equipo de neonatología del hospital Virgen del Rocío de Sevilla mi niño pudo surfear las olas y llegar a casa con sus papás.

¿Qué buscas transmitir con tu libro?

Esperanza, fuerza, paciencia, lucha, empatía y sobre todo, a valorar más la vida, a valorar los pequeños detalles y a que cada momento, estés donde estés, es especial. Cuando nació Leo nuestra vida dio un giro de 180 grados, nos rompió todos nuestros esquemas, todos nuestros planes de futuro como padres primerizos y nos cambió nuestra forma de ver, vivir y afrontar la vida. Nos ha enseñado a no rendirnos jamás, a no poner límites y a luchar a contracorriente, a no tener un no por respuesta y a agarrarnos a un hilo de esperanza. Queremos que eso que Leo nos ha enseñado como padres, sirva para otros papás a seguir luchando y a ver la vida de otra manera, de una manera especial y mágica.

Tu niño nació con 24 semanas, ¿Qué edad tiene ahora? 

Mi niño nació con 24 semanas pensando 872 g y 30 cm. En agosto cumple los 4 añitos. Ahora pesa unos 13 kg y mide 96 cm. Leo de estatura está creciendo bien pero el peso está un poco estancado. Realmente Leo venía con más peso de lo que le correspondía por sus semanas de gestación, creo que es algo que le ayudó a seguir hacia adelante, sabemos que el límite de la prematuridad está en las 23 semanas y Leo nació con 24.

Me has comentado que el libro hay que reservarlo, pero ¿hay gente que ya lo haya leído?

El libro «Con L de Luchador» sale a la venta en unas semanas, aún no lo ha leído nadie, solo mi marido y la editorial. Recuerdo que en el proceso de corrección del libro, la correctora de la editorial me dijo con palabras textuales “El libro me está gustando mucho. Tienes una manera sencilla de contar las cosas que te llega al corazón. Y me encanta el detalle de las fotos.” Ese día solo sonreía, alguien que no me conocía le había gustado mi libro. Eso es lo que espero, que la historia de mi niño llegue al corazón de todo lector.

¿Dónde lo podemos adquirir, Teresa?

Es un libro destinado a todos los públicos, un libro lleno de emociones y experiencias. Me llegará a casa en una semana, actualmente estoy haciendo reservas a través de Instagram Teresa_libroprematuro y de Facebook en la página Con L de luchador. Hacemos envíos a toda España, estos libros irán dedicados y con un marcapáginas de regalo. En unos meses se venderán en diferentes plataformas digitales (como Amazon) y librerías (como la Casa del Libro).

Portada luchador

En un plano más personal. Cuéntame un poquito sobre ti

Somos de Lebrija, un pueblo de Sevilla. Soy maestra de primaria. Siempre queríamos tener 3 niños, pero por ahora, y supongo que por unos años más, solo tendremos a Leo. Necesita mucha atención y si tuviera ahora mismo otro bebé no podría prestarle toda la atención que necesita.

¿Cómo viviste la prematuridad de tu hijo? ¿Fue sobrevenido? o ¿ya te venían avisando que podía ocurrir?

Mi embarazo fue relativamente bueno, algunas infecciones de orina y dolores musculares. En la semana 20, una de las revisiones más importantes, me comentan que estoy ante un parto inminente, que mi cuello del útero estaba muy corto. El parto podía ser en horas, día, semanas o incluso meses y llegar a las 40 semanas. Pero realmente, solo aguantó 4 semanas más. En la semana 23 se fisuró la bolsa y en la semana 24 Leo quiso llegar al mundo antes de lo esperado.

¿Cómo es tu experiencia como mamá de un prematuro? 

Ser mamá de un prematuro es como si de golpe estuvieras en una montaña rusa constante. Hay veces que estás arriba, otras abajo e incluso en cuestión de minutos, sientes que toda tu vida está boca-abajo. A día de hoy, casi 4 años después sigo sintiendo que no me he bajado de esa montaña rusa. Vives en constante miedo, sin saber como será el día de mañana, vives inmensa en un mar de  dudas constantes y de muchas incertidumbres.

Puedo dividir mi experiencia como madre desde el nacimiento hasta ahora en 2 etapas. La primera de ellas fue en el hospital, en el periodo de hospitalización de Leo, 112 días de ingreso. En esos días era fuerte, aunque realmente no sabía de donde sacaba las fuerzas. Veía la prematuridad como algo nuevo pero que me había tocado vivir y que lo único que podía hacer era estar fuerte. Con el tiempo me di cuenta que vivía en un estado de shock permanente, realmente no me di cuenta de la gravedad de la situación hasta que no llegué a casa y vi todo lo que habíamos recorrido.

La otra etapa es el periodo de adaptación a casa con un niño muy pequeño, con muchas restricciones, con muchos cuidados y muchas revisiones médicas, ahí me di cuenta lo que era ser madre de un bebé prematuro y todo lo que ello conlleva. Seguimos con muchos sustos, operaciones, ingresos, terapias, revisiones… Hay veces que las fuerzas se agotan pero que con una sonrisa y un beso de mi hijo se vuelven a reponer para seguir luchando cada día por él, luchar cada día para que Leo sea lo más autónomo posible, para que consiga todo lo que se proponga y más y que jamás se ponga límites en su vida.

Contraporatada Luchador

Una dedicatoria final

El libro principalmente está dedicado a Leo, por su fuerza y su lucha diaria. Pero también a mi madre, que nos dejó al año y medio de nacer Leo. Todos sabemos lo importante que es una madre y ella se me fue muy pronto. Quiero dedicarle el libro a ella, porque se que donde esté estará orgullosa de que su hija haya cumplido el objetivo que se marcó, el objetivo de contar al mundo  la historia de nuestro guerrero, de nuestro León. Sé que ella siempre estará al lado de su nieto, ayudándolo a seguir avanzando, a dar sus pasos, sé que siempre lo tendrá agarrado de su mano y nunca lo dejará caer.

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Bebé prematuro, Entrevistas

Entrevista a… Diana, mamá de David

Diana contactó conmigo a través de Facebook, ella también quería compartir su historia como mamá de un bebé prematuro.

1.- Hoy entrevisto a… Diana

Diana Fernanda Jiménez García y el nombre de mi bebé es David Elías Farías Jiménez. Yo lo llamo Cherrisito y nosotros vivimos en México, Nuevo León- Él nació de 25 semanas, pesando 870 gramos y midiendo los 34 cm.

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

Todo estuvo excelente en mi embarazo, era un embarazo múltiple y por consecuente era de alto riesgo. Siempre me cuidé en todo el aspecto posible, con vitaminas, con comida nutritiva y todo estuvo excelente hasta que empecé con dolores de parto. Yo, como mamá primeriza, pensé que eran los dolores de braxton hicks pero no, ya estaba en labor de parto y yo no lo sabía. Le mandé a mi doctora mi moco y ella me atendió hasta las 12:00 pm.

Cabe mencionar que los dolores yo los empecé a sentir a las 9 de la noche del día anterior, y cuando llegué con ella ya tenía de dilatación 3 cm y me dijo que me fuera al IMSS a hacer un cerclaje para retener a mis bebés y ya lo mínimo que pudiera pararme en los siguientes meses. Tenía 6 meses de embarazo y claro ¡por mis hijos iba a hacer todo! Pero cual fue mi sorpresa que cuando llegué al IMSS ya tenía dilatación de 6 cm y eso fue en un rato, casi doy a luz en el Uber.

3.- ¿Cómo fue el parto, Diana?

Fue vaginal, ya que mis bebés eran muy pequeños y fáciles de sacar y no era necesario todo el show de la cesárea. Tristemente mi esposo no pudo estar presente ya que cuando pasó eso, el se encontraba de viaje y yo me había quedado a dormir con mis papás en ese tiempo. Tristemente yo no pude ver ni saber nada de mis bebés en 2 días hasta que mi esposo los fue a ver después de que llegó de viaje . Como mamá primeriza fue lo más difícil que pasé.

4.- ¿Cómo fue la estancia en la UCIN?

Al día siguiente que me dieron de alta llevamos a nuestro ministro a que orara por nuestros bebés ya que nos daban baja posibilidad de que sobrevivieran. A los 2 días de nacidos, uno de mis pequeños llamado Esteban falleció por una hemorragia en su cerebro, y tristemente fue en cuestión de minutos, y no pudieron salvarlo.

Pero seguimos luchando por mi David, fueron 4 meses que se nos hicieron eternos. Hicimos mucho contacto con él, le hablábamos, cantábamos con él y no dejábamos de orar por él y claro con horarios tan cortos que yo salía llorando del hospital porque ya quería pasar todo el tiempo con mi hijo. Gracias a Dios tuve a mi esposo y a mis padres que no dejaron que me cayera. 

El trato del personal fue excelente, aunque las noticias no eran buenas en algunas ocasiones no perdíamos la fe en Dios de que todo iba a ser como El quería. Llegó el momento en que tenía que llevarle leche materna, y al principio no fue tan difícil ya que solo pedían 2 ml de leche para cada 3 horas pero después fue tan difícil cumplir las exigencias de mi hijo ya que en un abrir y cerrar de ojos ya comía 2 oz de leche y ahí sí batallé muchísimo.

Como nació muy chiquito, necesitaron operarlo de su corazón de un soplo que tenía, y cerraron un conducto arterioso que cuando nacen se supone que se cierra solito, en este caso muy particular hubo una intervención. Dicha operación fue el 24 de Diciembre del 2020 con los posibles riesgos ya mencionados que no podría soportar la operación, y pudo haber quedado en la plancha. Pero Bendito Dios salió adelante.

Diana y David

5.- Patologías y secuelas del bebé

Gracias a Dios no tuvo ninguna. Todo está excelente.

6.- Al alta

La alta fue el día más feliz de mi vida. Éll no necesitó ni oxígeno ni sonda ni nada. En el IMSS no dejaban tomar fotos, y toda la familia más cercana estaba a la expectativa de como sería el bebé. Fue mágico. La verdad ha valido la pena cada instante.

Quiero agradecer a la iglesia de Cristo, a mi familia, segunda familia que me acogió en su casa como si fuera parte de su familia, a nuestros amigos por nunca dejar de orar por nosotros y por nuestro hijo. 

Especialmente a mis papás, a mi suegra y a mis cuñados Hely, Jorge, Erik, Gabriel, Ani y Ricardo por todo su apoyo en todos los aspectos. Siempre haré todo lo que esté a mi alcance para expresarles mi gratitud, no solo con palabras, sino también con hechos. Los amamos muchísimo. Y que Dios me los bendiga grandemente.

LO ÚNICO QUE PUEDO DECIRLES A LOS PAPÁS DE UN BEBÉ PREMATURO ES PONERSE EN MANOS DE DIOS. ES UN PROCESO MUY DÍFICL PERO DESPUÉS ES UNA RECONFORTACIÓN ENORME. CUALQUIER COSA NO DUDEN EN ESCRIBIRME.

Mis redes sociales son:

IG. diana.jimenez.96

Facebook. Diana Jiménez

Correo: diana.jimenez93@hotmail.com    

Si eres mamá o papá de un bebé prematuro y quieres contarnos tu experiencia, como ha hecho Diana, la mamá de David, escríbeme al correo electrónico mamadeunprematuro@outlook.es o mándame un mensaje directo por cualquiera de mis redes sociales.

Puedes leer otras entrevistas a mamás de bebés prematuros pinchando en este enlace.

   

                         

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lletres niu
Bebé prematuro

Lletres niu: coser por una iniciativa solidaria

Lo de coser no entraba en mis planes hasta que llegó el covid-19 y hubo que salir a la calle con mascarilla. Como recordaréis, no había mascarillas quirúrgicas en las farmacias y muchos nos lanzamos a coser mascarillas en casa, por lo menos para poder salir de casa con uno mínimo de seguridad.

Las primeras que cosí las hice a mano y me costó una barbaridad. Coser varias capas de tela se me hacía insufrible. Tenía un pequeño costurero de emergencia (para coser botones, bajos, etc), pero vi que si tenía que coser varias mascarillas, la tarea iba a ser un horror. Así que en cuanto pude me compré una máquina de coser.

Estaba (y sigo estando) decidida a amortizar el precio de la máquina. Así que empecé a seguir perfiles de costura en Instagram sobre telas, costura, tutoriales, etc… y he ido haciendo mis pinitos costuriles.

Hasta que un día, hace no mucho, me topé con el perfil de @lletres_niu.

La iniciativa solidaria de @lletres_niu

Como dice la propia descripción de su perfil de Instagram, buscan voluntarios para coser letras que irán destinadas a los bebés ingresados en neonatos del Hospital Trueta, de Gerona.

Este es un blog de maternidad, pero de una maternidad prematura, así que en cuanto leo “neonatos” se me activa el radar. Me descargué el patrón con las letras y me puse a coser.

También contacté con Mercè, la mamá que está detrás de @lletres_niu y le comenté mi idea de escribir un post. Le gustó la idea y le pregunté cómo había surgido la iniciativa.

Resulta que ella misma es mamá de una niña prematura. Ingresó en el Trueta por rotura de bolsa, donde consiguieron que su bebé aguantase hasta la semana 34. Sin embargo, tenía una compañera de habitación en sus mismas circunstancias, pero cuyo parto se adelantó y además tuvo que ser trasladarla a la Vall d’Hebrón (en Barcelona).

Al cabo de un tiempo, y estando ya en neonatos, Mercè y su compañera de habitación se reencontraron. Para sorpresa de Mercè la incubadora de su compañera tenía estas letras. Le contó que es un detalle que hacen en la Vall d’Hebrón a los bebés prematuros. A Mercè le pareció una idea estupenda.

Pasado un año, y ya en casa, a Mercè se le ocurrió que podría poner en marcha la iniciativa en el Hospital de Gerona donde nació su niña. Así que contactó con el hospital, que se involucró con la idea y gracias a dos enfermeras de neonatos, Marta y Nuria, coordinan esta iniciativa solidaria en sus horas libres.

El paso a paso

Materiales:

  • El abecedario impreso
  • Retales de tela: de algodón tipo popelín, a ser posible de colores alegres o motivos infantiles. En cuanto al tamaño os diría que tendría que ser, como mínimo, de 10 cm x 10 cm para casi todas las letras. Para la W, el retal tiene que ser algo más ancho y para letras como la I o la J con un retal de 5 cm x 10 cm es suficiente. Tened en cuenta que el mismo motivo tiene que ir por delante que por detrás.
  • Fieltro o guata, para el relleno.
  • Un boli cuya tinta se borra con agua o con el calor de la plancha. O un marcador que después se borre fácilmente (jaboncillo de sastre, tiza,…)
  • Aguja, hijo, tijeras, (aunque esto se presupone, si vas a coser, ¿no? Jeje)
  • Tijeras de zigzag.

Coser las letras:

Es un proyecto bien sencillo. Os lo dice una novata en esto del coser. Lo primero es descargarse el abecedario, al que podéis acceder desde su cuenta de Instagram o si lo preferís lo podéis descargar, pinchando aquí.

Una vez impreso, recortamos las letras. Si tenéis pensado hacer muchas, os aconsejo que las letras las peguéis en una cartulina o un acetato (ese plástico que se pone cuando encuadernas algo), porque así os durarán más.

Con las letras ya recortadas, es el momento de traspasarlas a la tela.

coser lletres niu

Para hacer la letra en tela hay que poner un retal con el lado “bonito” orientado hacia la mesa, a continuación, guata o fieltro (para darle consistencia) y otro trozo de tela, con el lado bonito hacia arriba. Para repasar la letra sobre la tela os recomiendo hacerlo con un bolígrafo de esos que luego se borran al pasar la plancha o con un poco de agua.

Mientras copiamos la letra y para que no se nos muevan las capas de tela, (y luego a la hora de coser) os recomiendo pincharlas con un alfiler o con pincitas.

Yo usé un boli (pilot frixion) que se borra con el calor de la plancha para traspasarlas a la tela. Además, el hecho de marcar la letra en la tela te sirve de guía a la hora de coser.

Una vez cosidas las letras, con las tijeras de zigzag vamos recortando como a medio centímetro de la costura. Hay letras, como la A o la R, que recortar por dentro el agujerito con la tijera de zigzag es complicado, así que con unas tijeras normales, recortamos y listo. Incluso, a modo de sugerencia (yo me di cuenta tarde), esas letras se pueden coser con un hilo que contraste y así no haría falta recortar el hueco del centro de la tela. De las letras O y D, queda mejor si se recortan con las tijeras de zigzag.

recortando letras

Para terminar, hay que retirar los restos de marcador que hayan podido quedar. Personalmente, les di un planchazo a todas las letras. Me parece que los proyectos quedan mejor y además borré todas las líneas.

Es un proyecto muy sencillo y que en un momento puedes tener hechas un montón de letras.

Por si mi descripción del paso a paso no queda muy clara, en el perfil de @lletres_niu, en sus historias destacadas tienen un video-tutorial.

¿Dónde enviar las letras?

En las historias destacadas de su perfil de Instagram, hay unas cuantas tiendas colaboradoras que recogen estas letras. Si no vivís en Gerona (como es mi caso), siempre se pueden enviar por correo ordinario que es lo que yo haré.

Otras formas de colaborar.

Que no eres de coser, ni tienes máquina ¡¡No importa!!, se puede colaborar haciendo una donación de telas. Incluso difundiendo desde tu perfil de redes sociales ayudas a llegar a más gente.

Además, de @lletres_niu, hay otros dos perfiles en Instagram que también recogen letras para los nombres de los bebés ingresados en la UCIN: @les_lletres_de_la_rita, que coordina esta iniciativa para el Hospital Vall d’Hebrón (Barcelona) y @nuvoldelletres, para el Hospital Juan XXIII (Tarragona). Si conocéis de alguna otra cuenta que haga este tipo de iniciativa, no dudéis en contactar conmigo para actualizar el listado.

Mi experiencia

Debo reconocer que desde que he descubierto el mundo costuril, pensaba en coser unas letras parecidas a mis hijos (así, o cosidas a unos banderines), pero no ha sido hasta que descubrí la iniciativa de @lletres_niu que no me he animado a coser letras.

lletres niu: coser

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Entrevistas

Entrevista a Laura, mamá de Ángel Tomás

Laura, la mamá Ángel Tomás, se ha animado a compartir su historia de esfuerzo y superación. Ellos son del departamento de Santander (Colombia). Así que con esta entrevista empezamos la temporada 2021 de entrevistas a mamás de prematuros. Sin más, os dejo con su testimonio,

1.- Hoy entrevisto a… Laura

¡HOLA! Tengan buen día. Un gusto en presentarme, mi nombre es Laura. Tengo 22 años de edad, y quería compartir con ustedes la experiencia de ser mamita de un bebé prematuro extremo. Bueno, mi hermoso bebé se llama Ángel Tomas, fue un príncipe muy buscado y muy deseado desde el primer momento.

Laura y Ángel

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

Desde el principio no fue fácil quedar en embarazo. Durante casi un año duré anhelando poder ver esas dos rayitas en la prueba casera. Hasta que por fin llegó el maravilloso día. Estaba embaraza de mi bebecito.

Enseguida fui al médico para poder empezar cuanto antes los controles prenatales y por medio de los médicos sabía que todo andaba bien. Cuando tenía tan solo mes y medio de embarazo tuve desgraciadamente una amenaza de aborto. Un leve sangrado que me preocupó muchísimo pero que, gracias a Dios, no pasó a mayores. Todo siguió avanzando genial.

Hasta que cumplí 20 semanas. Pasé por una cita prioritario porque tenía muchos cólicos y dolor de cabeza, el ginecólogo me mandó exámenes. Los de orina, para descartar una infección. Salieron bien. También me mandaron una ecografía que salió bien según el doctor.

Todo eso hasta que cumplí 25 semanas. Me desperté en la mañana y fui al baño como de costumbre, cuando de repente vi de nuevo los pantis manchados pero esta vez si el sangrado era más abundante. Aparte los “cólicos” que en realidad eran contracciones eran cada vez más fuertes. Salí para urgencias donde después de tactos, pruebas de sangre, orina etc… la ginecóloga a cargo me dijo que era un sangrado pero que todo “estaba bien” que me darían salida. Después de seis horas donde yo creía que todo estaba bien y que me iría para mi casa llegó otra doctora y me dijo que me canalizarían. Que estaba dilatando en uno, que me tenía que quedar. Yo estaba confundida pensando en qué pasaba si según la ginecóloga todo estaba genial.

3.- ¿Cómo fue el parto, Laura?

Asustada porque claramente todas las mamás queremos conocer a nuestros bebitos pero no de esta forma. Terminé una semana hospitalizada de domingo a sábado. En esa semana me aplicaron maduración pulmonar, me hicieron un examen de infección intraamniotica, me aplicaron neuroprotección con sulfato de mg. entre muchas más cosas. Ecografías, monitoreos las 24 horas. Todo estaba avanzando bien. Los exámenes bien, ya había terminado todo el procedimiento de vacunación pulmonar y demás para incrementar la posibilidad de vida de mi hijo por si llegaba a nacer.

El día sábado 04 de mayo del 2019 me dieron salida a las 3 me dijeron que tenía que guardar reposo completo. Al llegar a casa lo más que hice fue acostarme a dormir, pero a las 10 de la noche del mismo día me dieron nuevamente contracciones cada vez más fuertes. Llegué de nuevo a urgencias. Donde nuevamente me canalizaron y me hicieron tacto; el doctor me informa que estoy ya dilatando en 7 y que no pueden hacer nada que el bebé tenía que nacer. Me explicaron todos los riesgos que viviría mi bebito al nacer tan prematuro (26.6 semanas de gestación).

Nació a las 2:32 am el 5 de mayo del 2019 pesando 880 grm midiendo 38 cm. No sé cómo explicar las sensaciones que se viven, claramente no son tan buenas.

4.- ¿Cómo fue la estancia en la UCIN?

Mi hijo pasó por mucho. Al tercer día de nacido, le dio una neumonía, que provocó que le pusieran ventilación mecánica por siete días. Antibiótico de primera línea, le dio sepsis confirmada por hemolíticos con una evolución lenta. Presentó falla renal poliúrica, anemia moderada, transfusión por anemia que avanzaba, displasia broncopulmonar, enfermedad de membrana hialina, ductus arterioso permeable, hidrocele izquierda, apneas comunes.

Todo esto es lo difícil el regresar a casa sin el bebito en la barriga y tampoco en brazos es muy duro. Después verlo conectado a una gran cantidad de cables, sin poder siquiera tocarlo, cuando tienen un tipo de recaída es doloroso. Para nosotros los padres es difícil el observar un ser tan pequeñito luchando tanto por vivir, darse cuenta que no se puede hacer nada.

Laura y Ángel

Regresar todas las noches con un miedo de esperar que tal vez timbre el celular y sea del hospital todo eso es agotador, siempre son altibajos un día amanecen bien y al otro ya están respirando mal. Teniendo apneas, otros los resultados no son favorables. Pero lo que podemos hacer nosotros los padres es brindarles todo el amor, así sea a distancia demostrarles que al salir de ahí van a tener una familia que los ama, que lo adora con todo su ser. Que son muy valientes al durar tanto tiempo en una clínica luchando, decirles cada día que son los guerreros más fuertes que existen.

5.- Patologías y secuelas del bebé

El día de hoy 15 de enero del 2021 a mí hijo ya le faltan tan solo 3 meses y 20 días para cumplir sus dos añitos es un niño fuerte, sano.

6.- Al alta

Ángel duró solo dos meses en el hospital, todos incluso el día de la salida era miedo yo solo quería lo mejor para mi bebé.

No puedo si no dar gracias a Dios y claramente a los doctores, enfermeros, a todos por cuidar y luchar con mi bebé. Es lo más hermoso que me ha pasado nunca y algún día mientras estaba internado prometí que escribiría la experiencia vivida por mi hijo, para que otras mamitas que están en esta situación sepan que no son las únicas. Que esto suele pasar más de lo que se cree, que no es culpa nuestra y que nos dieron esa misión a nosotras y a nuestros bebés que es la de ser mamás y bebás canguro. Todo va a estar bien, solo dale apoyo a tu bebé, demuéstrale cuánto lo amas. Fuerza y gracias si leíste la historia.

Si eres mamá o papá de un bebé prematuro y quieres contarnos tu experiencia, como ha hecho Laura, la mamá de Ángel Tomás, escríbeme al correo electrónico mamadeunprematuro@outlook.es o mándame un mensaje directo por cualquiera de mis redes sociales.

Puedes leer otras entrevistas a mamás de bebés prematuros pinchando en este enlace.

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Sonia
Bebé prematuro, Entrevistas

Entrevista a… Sonia

A Sonia ya la conocéis si sois lectores habituales del blog. Sonia es la autora de «Nenufar«. Además, es mamá de un niño prematuro, que inspiró su cuento. Os dejo con su experiencia como mamá de un bebé prematuro, un bebé que tenía mucha prisa por conocer a sus padres y a su hermanito mayor.

1.- Hoy entrevisto aSonia

Sonia Martos, vivimos en España, Jaén. Soy mamá de dos niños, de 13 y 3 años. Ambos nos sorprendieron con su temprana llegada. Aunque el mayor no fue prematuro, también vino al mundo 3 semanitas antes de lo esperado. El pequeño nació a las 30 semanas de gestación, y este mes cumplirá 4 añitos.

2.- ¿Cómo fue el embarazo?      

A las 26 semanas de gestación rompí la bolsa, de inmediato me pusieron medicación para madurar los pulmones del peque, y la ginecóloga que me vio en ese momento me dijo que mientras no hubiese infección y el peque y yo estuviéramos bien, el embarazo podía continuar adelante, que lo ideal era que aguantásemos al menos 4 semanas. Sin poder hablar e inmóvil por no perder ni una gota del líquido mágico que hacía flotar a mi bebé, me subieron a una habitación, me dieron un camisón y me preparé para pasar 4 semanas en el hospital, 4 semanas que yo en ese momento deseaba que fueran por lo menos 10. Le decía a mi peque que aguantara, que mamá lo quería y que desde fuera lo cuidaba.

Lloraba, lloraba y lloraba cada vez que venía el ginecólogo a visitarme. Me explicaba que mi niño estaría bien aunque tuviera poco líquido, que no estaba seco, y que podríamos aguantar. Yo no quería moverme, porque cada vez que lo hacía el líquido rebosaba de mí, se me escapaba sin yo poder hacer nada por retenerlo. Me aguantaba las ganas de hacer pipí para no moverme, no quería ni darme la vuelta en la cama. De repente habían pasado 3 horas y no había salido ni una gota, pero al rato, ya estaba fuera otra vez.

Fueron momentos de angustia, pero también de esperanza, un día más en el hospital era un día ganado para mi peque, así fuimos viviendo, el día a día, de la mejor manera posible.

Echaba mucho de menos a mi hijo mayor que se había quedado en casa de los abuelos y titos. Lo llamaba y se me partía el alma por no poder estar con él. Se portó como un campeón, responsable con sus tareas y aguantando la espera como nosotros.

Me dieron permiso para venir a casa, para mí, aunque tenía mucho miedo de ponerme de parto en casa, fue un alivio porque podía estar con él. Recuerdo su cara el día que vino del cole y me vio tumbada en el sofá… Fueron momentos difíciles para todos.

Una semana antes de dar a luz estuve bajando a monitores con contracciones que comenzaban a las 5 de la mañana, pero que a las horas se pasaban. Una de esas noches comencé a dilatar. Me medicaron para parar el parto, lo recuerdo como un mal sueño, me pusieron sulfato de magnesio, que es un neuroprotector fetal. Esta medicación tenía unos efectos secundarios fuertes  para mí, me tomaban la temperatura cada 10 minutos, me sondaron… fue un día horrible, que sirvió para aguantar un poco a mi bebé dentro de mí, pero a la madrugada siguiente dijo que ya salía, que no quería esperar más, quería vernos a todos.

Me puse de parto a las 6 de la mañana, unos dolores mucho más intensos que en mi anterior parto, las contracciones no me daban descanso y tenía ganas de empujar. Sabía que ya era el momento.

3.- ¿Cómo fue el parto?

Fue un parto vaginal. Muy doloroso, las contracciones eran muy intensas y no había descanso entre una y otra. Yo ya había parido sin epidural, pero el dolor de este parto superó con creces el anterior.

Salió de mí, se asomó a la vida, y lloró. Bendito llanto. El paritorio estaba lleno de gente esperando que naciera y allí había una incubadora caliente que hizo las veces de madre. No pude sentirlo cerca, no pudimos tener nuestro piel con piel, no pude olerlo. Fue todo tan frío. Mi marido se fue con él junto con el séquito de pediatras y enfermeros y yo me quedé sola, en el paritorio, y después en reanimación.

4.- ¿Cómo fue la estancia en la UCIN?

Entré en la UCI en silla de ruedas, tenía la mirada perdida, ese olor a desinfectante, los ruidos de las máquinas, parecía que no era mi historia, estaba casi en estado de shock.

La primera vez que lo vi en la incubadora, lleno de cables, con unas tijeras enganchadas a su cordón que eran casi más grandes que él… no fui capaz de mirarlo. No podía decirle nada, no fui capaz de decirle «aquí está mamá». Fue muy duro para mí. No tener a mi hijo en brazos y ofrecerle mi calor, mi olor, el ruido de mi voz. Me fui de allí, me fui a la habitación de nuevo, supongo que porque no quería creerme lo que me estaba pasando, porque quería creer que era un sueño y que me despertaría en casa con mi bebé en brazos y con su hermano y papá a nuestro lado.

Pero no, no era un sueño, era una realidad, la mayor de las realidades y tenía que afrontarla, mi hijo me necesitaba y tenía que estar con él. Él necesitaba tener a su madre contenta, hablándole y tocándole por ese agujerito que era su único contacto con el exterior.

Me preocupaba muchísimo no poder alimentarlo con mi leche, pregunté si podría hacerlo y me dijeron que sí, que probase a sacarme leche y que mientras me subía, le darían leche donada. Desde aquí quiero dar las gracias a ese grupo de madres que de manera altruista donan la leche para que bebés como el mío puedan ser alimentados hasta que nos suba la leche.

Llegas a la sala de lactancia, de nuevo con la mirada perdida, asustada. Te explican cómo has de sacarte la leche y entregarla para posteriormente ponérsela a tu bebé con una sonda que tiene en su nariz. ¿En serio? No, esto no es verdad, mi instinto de madre me impedía creer en esta realidad, pero sí, esa era mi realidad, la mía y la de cada mujer que va pasando por el lactario hora tras hora. Conocí a Mada, me explicó su historia y me dio ánimos para seguir adelante. Su historia es dura, como la de cada mamá que ha ido pasando por ahí.

Llega un momento en el que eras la veterana y ves llegar a mamás con la misma mirada perdida que yo tuve al principio. Creyendo que esa no es su vida, pero nos contábamos nuestra historia y nos ayudábamos a superarlo.

La leche no tardó en subirme y la entregaba para congelarla y que se la dieran después. Al principio apenas tomaba 3 mm, así que me dio para tener un buen banco de leche.

Los primeros días ni me atrevía a preguntar si había hecho peso, temía que me dijeran todo lo que había perdido, y tardé más de una semana en preguntar. Pesó 1040 gr.

Los días eran siempre los mismos. Levantarnos, llevar al mayor al cole y vuelta al hospital. Llegar a la UCI, ese olor tan característico a desinfectante. Pasar por los boxes de los otros niños mirando hacia abajo para no ver nada de lo que sucedía a nuestro alrededor, para no ver las miradas tristes de los otros padres. Llegar a nuestro box, desinfectarnos las manos y mirar a nuestro pequeño a través de ese cristal tan frío. Esperar que llegara el médico para ver cuánto peso había hecho, que tipo de prueba le tenían que hacer.

Sonia

A los pocos días se puso amarillo, me hicieron una analítica para ver si él tenía un rechazo a los glóbulos rojos, al parecer mi RH y el suyo no eran compatibles. La primera mala noticia. Había varias fases para paliarlo, una, con medicación, y si no mejoraba habría que tratar con fototerapia. Con la fototerapia su incubadora estaba tapada con sabanitas y él tenía todo el tiempo unas gafitas para que no le molestaran los rayos, no podíamos apenas verlo para no quitarle exposición, verlo tan frágil nos partía el alma.

El primer día que me dijeron que lo podía coger fue increíble. Me quité la ropa y me lo colocaron en mi pecho. Aún puedo recordar su cuerpo caliente encima de mí, pesaba tan poco y transmitía tanto… Fue emocionante tenerlo, por primera vez nos sentimos cerca, piel con piel, oliéndonos y sintiéndonos. 

Practicamos método canguro durante el día. Esto facilitó que se enganchara pronto a la teta. Después de varios días en método canguro hubo un día en que se agarró. Tenía tanto miedo a que no llegara ese momento… pero lo hizo, siguió su instinto y llegó a succionar muy poquito, pero lo hizo. Llamé corriendo a las enfermeras para que lo vieran.

Al tiempo salimos de la UCI y fuimos a Neonatos. Ahí transcurrieron los días hasta que una semana justo antes de irnos a casa, empezó a ponerse malito, durante varios días le hicieron pruebas hasta que dieron con lo que tenía. Había cogido el virus sincitial respiratorio (VSR), no lo podía creer, si no había tenido contacto con nadie. Después de valorarlo, nos dieron la peor de las noticias, volvíamos a la UCI.

Recuerdo esa noche como la peor de mi vida, mi marido y yo no podíamos ni hablar. Las enfermeras y médicos lo volvieron a preparar y nos miraban con cara de preocupación aunque dándonos ánimos. A la mañana siguiente le hicieron más pruebas, tenía neumonía. Grité, lloré y pataleé, no me podía creer que a tan solo una semana antes de irnos a casa pudiera estar pasándonos eso.

Dejé de ir al lactario a sacarme leche, me llevé mi propio sacaleches a la UCI y me pasaba el día con él, dándole ánimos. La

Me dijeron que empeoraría y sorprendentemente fue mejorando, incluso todas las horas que yo pasaba en el hospital comía solamente teta, con la teta se cansaba menos que con el biberón y sus constantes mejoraban.

Tuvimos un trato excepcional por parte del personal de UCI del hospital. Nos informaban absolutamente de todo, nos daban ánimos y reían y lloraban con nosotros. Solo tengo agradecimiento hacia ellos. Con algunas enfermeras aún sigo manteniendo el contacto.

5.- Patologías y secuelas del bebé

Hemos seguido sus revisiones en Neonatos hasta los dos años y todo ha ido estupendamente. Tiene una sonrisa siempre marcada en su rostro y unas ganas gigantes de comerse el mundo.

6.- Al alta

Teníamos muchas ganas de que nos dieran el alta, pero también temíamos el momento. Sorprendentemente, el día que llegamos a casa, fue como si todo hubiese sido un sueño. Su hermano mayor lo estaba esperando y fue el mejor momento que vivimos. Por fin estábamos los 4 juntos.

Como llegamos a casa con lactancia materna exclusiva, lo pesábamos diariamente como en el hospital para ver si iba haciendo peso y quedarnos tranquilos.

Este mes cumple 4 años, 4 maravillosos años en que los que ha puesto nuestras vidas patas arriba, es un ciclón y siempre está sonriendo, es feliz y nosotros con él.

Cada día le doy gracias por elegirnos como su familia desde el lugar en el que están los bebés antes de nacer.

El cuento de Sonia, «Nenúfar» se puede adquirir en su propia página web www.soniamartos.es, a través de sus páginas de Facebook e Instagram @soniamartosuniendoletras, o por correo electrónico cuentonenufar@gmail.com. También lo podéis encontrar en Amazon y en algunas librerías.

Nenúfar

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Emelyn y César
Bebé prematuro, Entrevistas

Entrevista a… Emelyn, mamá de César

Hoy es Emelyn la que nos cuenta la llegada de César, un «guerrero Prematuro», como le llama su madre. Desde México, nos llega este testimonio tan intenso.

1.- Hoy entrevisto a…

Emelyn Domínguez Jiménez, Mamá de César Alvízar Domínguez  “El guerrero prematuro” Vivimos en Coatzacoalcos, Veracruz en México .

César nació de 34 semanas por preeclampsia severa; con Dificultad Respiratoria Neonatal, hoy  tiene 23 meses (1 año 10 meses)

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

Mi embarazó fue muy atropellado. A las 14 semanas, me internaron por Hipermesis Gravídica, que me causo deshidratación. Posteriormente, desde los cinco meses me hinchaba, tenía dolores de cabeza intensos pero siempre me decían que era normal por el embarazo. A las 30 semanas, en un ultrasonido detectaron en el cerebro del bebé ventriculomegalia, y tenía tres cuerdas en el cuello, con ello la revisión se volvió más constante. Cada tres días me realizaban un PSP (monitoreo del corazón del bebé). A las 32 semanas, detectaron holigohidrapnios (se me bajó el líquido amniótico) y me internaron para subir el líquido amniótico, me pusieron 3 inyecciones de maduración pulmonar y me mandaron a casa.

Para las 34 semanas, en uno de los chequeos de “rutina”, me checaron la presión y la manejaba alta 150/110 (México) me dijeron que me quedaría a monitoreo. Sin embargo cuando me colocaron el monitor de frecuencia mi presión subió hasta 200/110, PREECLAMPSIA SEVERA. Me colocaron dos inyecciones de sulfato de magnesio para evitar las convulsiones y entonces la Ginecóloga me dijo “no puedo hacer más, te voy a operar” recuerdo que dije ¡NO! Mi hijo no está listo.

 3.- ¿Cómo fue el parto?

El hospital era público. Entonces estaba totalmente sola, mi esposo trabajó ese día apenas hubo tiempo que le llamaran para avisarle. Mi prima quien me acompañaba ese día fue la que tuvo que firmar la responsiva ante la emergencia. 

Me llevaron a la sala de parto, no recuerdo ni la anestesia, de repente escuché llorar a mi bebé y lloré también, pensé que todo había pasado; sin embargo corrieron los minutos y solo llegó un joven doctor con la peor de las noticias ¡Lo siento, no va a poder conocer a su hijo, está muy grave”, sentí que moría en vida.

Ahí mientras me limpiaban y me cerraban la herida dijeron que mi placenta estaba calcificada, desprendida y cuando la sacaron era pequeña y se partió en dos, que el niño indiscutiblemente tenía que nacer, y se preguntaban ¿Cuánto tiempo habría vivido con un placenta en esas condiciones (con mínimo paso de oxígeno y sangre)?

Estaba ahí sin poder moverme, quería correr a ver a mi niño; solo miraba a esa luz parpadeante en el techo preguntándome «¿cómo nunca se dieron cuenta de que mi placenta no funcionaba? ¿Cómo nunca hicieron caso a todas mis señales de preeclampsia? ¿Porque no insistí si sabía, si sentía que algo iba mal?  ¿no sabía si iba a conocer a mi hijo vivo?».

Tres días viví en agonía, sin poder conocer a mi bebé. No me lo permitían hasta que mejorara y me dieran el alta; me colocaron en un cuarto con dos mamitas que tenían a sus hijos con ellas (algún tipo de violencia psicológica obstétrica); al segundo día dejé de escuchar, estaba como en una burbuja, mientras me decían que mi hijo no había madurado sus pulmones, que ni siquiera se veían en los rx, que me preparara para cualquier cosa.    

4.- ¿Cómo fue la estancia en la UCIN?

Mi esposo fue quien vio tres días a mi bebé. Mi hijo estaba intubado por Dificultad Respiratoria Neonatal, no reaccionaba, estaba en ayuno; solo había dos horarios para los informes y las visitas a las 10 de la mañana y a las 5 de la tarde; fines de semana solo una oportunidad a las 12 del día.

En el momento que me dieron el alta, subí al tercer piso del hospital a conocer a mi bebé; me permitieron pasar y estaba en su incubadora dormidito; cuando le hablé mi hijo reaccionó, abrió sus ojitos. Todos se sorprendieron. Se despertó de su sueño profundo por primera vez al escuchar la voz de mamá. Y comenzó a luchar por su vida.

Encontré médicos que aunque me dolía que me hablaran con la verdad, también supieron guiarme. Me dijeron que si creía en Dios que le pidiera mucho que solo Él tenía el control, entonces entendí que mi base de acción tendría que ser la fe.  Una doctora me indicó como debía iniciar mi dolorosa lactancia a pesar de no saber qué pasaría.

¿Qué tal con la lactancia materna?

Conocí la lactancia sin bebé, con un extractor eléctrico como mi compañero cada tres horas; las madrugadas devastadoras, sufriendo cada gota de leche, alguna ocasión me venció el sueño y el dolor. Desperté con mi pijama mojada y lloré, lloré tanto, era leche perdida, leche desperdiciada. Nadie se atrevía a decirme que descansara mi cesárea; en realidad, era mayor el dolor del alma. Fui de Lunes a Lunes sin descanso, sin falta a ninguna visita.

Pasó de la intubación, al casco cefálico, después a las puntas. Parecía mejorar. Un día comenzó a bajar de peso de 1 kilo 900 gramos hasta llegar a  1 kilo 600 gramos, llegamos a la visita y mi hijo nuevamente tenía el casco cefálico (segundo nivel de apoyo respiratorio) nos dijeron que en los análisis marcaba Sepsis por klepsuella y estresptococos, nos explicaron lo que representaba y quedamos devastados. Fue una recaída muy dolorosa.   

A partir de ese momento aprendimos a “Vivir un día a la vez”. Vivíamos día a día sin ilusionarnos, pero nunca soltamos nuestra fe, que nuestro hijo saldría pronto. Fue mejorando con los días y los antibióticos hasta que nos permitieron iniciar el piel a piel, fue uno de los días más felices de mi vida. Le costó mucho trabajo la succión, se cansaba, y a mi el darle de comer con los tubos, las sondas, mientras le pasaban medicamentos; pero nos fuimos acoplando hasta lograrlo y que subiera de peso.

Fue un mes de sufrimiento y sacrificio, pero también de aprendizajes para la vida.

Emelyn y César
Nuestra foto representa la culminación de un ciclo de lucha, el triunfo sobre la muerte; de agradecimiento a la vida

5.- Patologías y secuelas del bebé

César salió con Displacía Broncopulmonar (un tanque de oxígeno en casa) y Leucomalacia cargando en su maleta. El primer año tuvimos cerca de 9 reingresos hospitalarios por la Displacía Broncopulmonar. La más difícil fue una neumonía a los 8 meses ocupamos de nuevo oxígeno y pasó 15 días internado .  

Los médicos me hablaron de la importancia de las Terapias de Estimulación en niños prematuros y por el antecedente de Leucomalacia (un tipo de Parálisis Cerebral leve). Hemos trabajado con César desde los 4 meses una vez que nos permitieron, iniciamos las Terapias Físicas en un sistema CRIC (es como un teletón pero no es gratis).

A los 18 meses comenzó Terapia de Lenguaje. Por la pandemia la toma particular. Tiene Retraso Global en el Desarrollo, va despacio, a su ritmo pero con grandes logros. Un día a la vez. Apenas hace unos días con 23 meses me dijo “Mamá”.

Desde hace un mes recibe un apoyo del Gobierno “una beca de discapacidad” con lo que pretendemos cubrir sus necesidades y los costos de las terapias y revisiones médicas.

Me han dicho especialistas que debido a la difícil gestación y nacimiento César debería ser “al menos” Cuadripléjico; pero César es de esas situaciones que solo se saben explicar cómo MILAGROS, en apariencia es un niño con mucha energía y movilidad.

6.- Al alta, ¿Qué tal fue la llegada a casa?

La llegada a casa de César trajo retos y aprendizaje. Ha sido una batalla cuesta arriba pero que hemos afrontado como familia. Tiene un hermanito mayor que lo adora y lo cuida; tenemos agenda llena de citas, terapias es otro ritmo y en un principio César tenía prohibido salir a lugares públicos, tener contacto con personas que tuvieran gripa o tos. Aprendimos sobre el cuidado de la salud, el lavado correcto de manos, los efectos de las corrientes de aire en niños con afectación crónica pulmonar.

Mi familia renació el día en que César dejo a tras UCIN, somos más amorosos, más empáticos, más consientes, valoramos más la vida y vivimos UN DÍA A LA VEZ.

No tenemos prisa sabemos que lo imposible, solo tarda un poco más.

Podéis seguir a Emelyn a través de su cuenta de Twitter o en su página de Facebook.

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Liah Siloe
Bebé prematuro, Entrevistas

Entrevista a… Dayana, mamá de Liah Siloe

Hoy tenemos en el blog otra historia de superación y fortaleza de una bebé prematura. Hay que ver cómo son estos bebés prematuros, nos enseñan a sacar fuerzas de donde no sabíamos ni que las teníamos. Os dejo con el testimonio de Dayana y su pequeña Liah Siloe.

1.- Hoy entrevisto a…

¡Hola!, soy Dayana, la mamá de mi regalo de Dios Liah Siloe,  vivimos en Bélgica. Siloe nació de 33 semanas y ya tiene 10 meses de nacida.

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

Mi embarazo fue de alto riesgo desde el inicio por que yo tengo trombifilia y eso algunas veces trae consecuencias. En mi caso, todo iba bien hasta la semana 29 cuando en un control me dicen que la bebe tiene RCIU y yo preeclampsia. Hablaban de cesárea de emergencia. Estuve hospitalizada en cuidados intensivos maternos con controles de tensión, ecografias doopler y siempre mirando el bienestar fetal hasta el 27 de diciembre que me llevan a un control ecográfico y la dra dice que ya es la hora se sacar a SILOE.  Pregunté ¿a que hora? me responde que «ahora mismo», mis nervios aumentaron pues todos decían es «Very small» cada rato.

Liah Siloe

3.- ¿Cómo fue el parto?

Me hicieron cesárea. Mi esposo estuvo en todo momento, fue mi apoyo. A las 3:30 pm, nació Siloe, mi niña mi sueño anhelado, lloró y respiró al nacer, pues me habían colocado una semana antes las ampollas de maduración pulmonar. Recuerdo que había una enfermera que hablaba español y cuando nació mi bebé, mi esposo dijo «¡ay, pero es grande!» Y yo decía «¡Siii!» con aquella emoción y la enfermera decía: «noooo, es chiquita» pero para nosotros era muy grande, mi valiente bebé. Me dieron mi bebé por protocolo con cpap pero que ella misma se lo quitó, a los dos minutos de estar con Mami ya no fue necesario…hasta el momento todo iba bien. A los dos días de nacida empezaron las revisiones. Liah Siloe pesó 1.250 kg y midió 38.5 cm.

4.- ¿Cómo fue la estancia en la UCIN?

La UCIN…. Si la paredes de ese lugar hablaran… En ese lugar lloré, caí en el piso, día y noche allí. Puedes estar 24 horas. Yo me quedaba con ella, papá también cada mañana era emocionante ver a mi niña subir aunque sea 5 gr de peso eso era motivador verla tan pequeñita y tan fuerte. El personal muy humano muy interesado en el bienestar de la bebe y de papá y mamá, personas que no solo atendían a mi bebé sino que estaban allí para nosotros también. Haciendo todo para la tranquilidad de mamá y papá.

Liah estuvo en la UCIN por 20 días y todo ese tiempo en la noche yo dormía con ella encima haciendo canguro y papá todas las mañana mientras yo descansaba. A Siloe le colocaron una transfusión de sangre y también estuvo en fototerapia por 3 días. 

5.- Patologías y secuelas del bebé

A la semana de haber nacido Siloe ya le habían hecho muchos exámenes de rutina por su prematuridad y me dijeron que tenía un problema en el corazón…. Vinieron varios médicos y trajeron un traductor, no pensé que fuese tan delicado sino hasta ese momento cuando me dicen que Siloe presentaba CIV o lo que es un agujero en el corazón que debe de ser operada cuando pese 3.500 kg y si se complica antes, harían algo en una arteria pulmonar mientras podían operarla a corazón abierto. Ese día mi mundo se derrumbó imaginarme a mi bebé que iba a pasar por eso tan traumático para ella y para nosotros… era muy fuerte para mí y me dio depresión post parto…

A los 20 días salimos de UCIN a un hospital de cuidados normales para recién nacidos. Liah pesaba 1.620 kg, tenía sólo sonda nasogástrica. Solo necesitaba subir de peso. Le revisaban el corazón todas las semanas y allí estuvimos casi un mes. Cuando mi bebe le iban a dar de alta solo faltaba una semana para irnos porque ya tenia el peso para estar en casa, a Siloe le dio catarro, cosa que para los bebés prematuros y con una cardiopatía es mortal dicho por el propio cardiólogo porque se puede complicar.

Siloe

Siloe tenía ya pocos días recibiendo diuréticos y antihipertensivos porque ya había empezado los síntomas de la CIV. Los médicos decían que era un resfriado normal pero yo la veía decaída, mi bebe no era así y mi sentimiento de madre me decía que la bebé estaba mal. Yo llegaba a las 8:30 am me quedaba en el hospital hasta las 22:30 h.

Otra complicación

Pasaron tres días con mi bebé así enferma y llegué una mañana y me reciben en la puerta del retén un médico diciéndome que Siloe se complicó, que está grave y que la llevan a UCI al hospital donde ya habíamos salido. Corro a ver mi bebé y estaba en incubadora. Estaba toda inflamada con cpap y respiraba muy rápido. Ya no pude más, ese día estuve muy mal. Pensé que mi niña se moría ese día, no dormimos, no comimos, estábamos al lado de la incubadora viendo nuestra bebé… tenía neumonía…

Al otro día vino la cardiólogo a revisar el corazón. La misma que me dijo un mes atrás que no había otra solución mas que operar a corazón abierto por que la patología de Siloe lo requería. Esa misma doctora me dice que ha ocurrido un milagro… El agujero está cerrando, iba por la mitad… Ese día volví a vivir… a Siloe le quitaron el cpap, los diuréticos y los antibióticos. Ya respiraba bien, la neumonía fue viral y al día siguiente nos subieron a hospitalización…

Una semana en observación y todo bien ahora para la casa felices, más felices que nunca. Como siempre le decía a mi bebé cuando estaba en la panza de aquí me voy con mi bebé en mis brazos sana y ese día salí con SILOE y lloramos pero esta vez de alegría.

6.- Al alta…

Al llegar a casa estaba todo preparado para mi princesa. Comenzaba la pandemia y yo extremaba todos los cuidados para mi niña… Mi hijo mayor de 16 años, feliz esperando a su hermana… Ya había una bebé en casa. No necesitó sonda ni oxígeno, ni nada.

Asiste a sus controles y todo a estado bien gracias al eterno… Por la pandemia mamá y papá aprendieron hacer terapias y se las hacíamos en casa con ayuda de una fisioterapeuta on line… Papá estuvo en todo el proceso comprometido, viviendo cada momento, papá también sintió que no podía con tanto pero allí estaba él, como un roble, fue mi fuerza sin él no se dónde estaría en este momento.

Hoy, Siloe tiene 10 meses pesa más de 7 kg y mide 70cm. Es una niña completamente sana juega se ríe ya se sienta casi gatea es una niña feliz que nos alegra la vida cada segundo. 

Unos consejos

Dayana, además, de responder muy amablemente a mis preguntas, nos envía unos consejos a los padres de bebés prematuros:

A todas las madres y padres que estén pasando por este momento solo les digo que:

1. Que no se adelanten a la situación, que no hagan diagnósticos prematuros porque muchas veces en medio de la situación, la angustia y los nervios  pensamos en problemas que ni existen 

2. Enfocarse en el día a día, en el presente y en el ahora en lo que necesita el bebé teniendo en cuenta que el diagnóstico siempre va a poder mejorar debido a que el organismo es inteligente y aún se está desarrollando y el mismo buscará corregir los problemas que presente.

3. La realidad es subjetiva. Esto quiere decir que depende del punto de vista que la está viendo, los médicos sólo dan un posible diagnóstico con posibles complicaciones y soluciones, tenemos una mente creadora debemos enfocarla a crear nuestra realidad.. Eres lo que piensas y lo que dices.

4. Decretar salud y bienestar sobre nuestros bebés.

5. Hablarle al bebé con palabras positivas sin lastima sin miedo, pues son unos campeones por el hecho de nacer… sé que es difícil tratar de no llorar cuando los tenemos alzados, de no afligirse con ellos, porque ellos sienten todo lo que les trasmitimos, debemos inspirarles fuerza, valor y valentía.

Y, tú, papa o mamá, si quieres conversar con nosotros aquí estamos para apoyarte mi Instagram es nayada.27 y mi correo dayah2728@gmail.com.

Todo va a estar bien. 

Si tú también quieres compartir tu experiencia…

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Katherine
Bebé prematuro, Entrevistas

Entrevista a… Katherine, mamá de Ainhoa

Otro día más tenemos entrevista a una mamá de una niña prematura. Es el turno de Katherine, mamá de Ainhoa. Katherine también tiene un blog en el que cuenta sus vivencias como mujer, madre y profesional y en el que también cuenta alguno de sus aspectos como mamá de una niña prematura.

1.- Hoy entrevisto a……

Soy Katherine, madre de Ainhoa nació de 31 semanas  y actualmente tiene 6 años. Vivimos en Barcelona.

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

Mi embarazo aunque “controlado” como cualquiera de una madre sana, creo que obviaron desde un inicio las alertas que mi cuerpo enviaba y yo les decía. A partir de los 3 meses me empecé a hinchar mucho, aunque la tensión arterial estaba bien, no era normal lo que estaba pasando.

A partir de la semana 28 me ingresaron por preeclamsia leve, obviamente me dijeron que si no mejoraba la situación podría tener un parto prematuro y por eso decidieron hacer la maduración pulmonar. Estuve una semana ingresada y a los 3 días regresé para quedarme de nuevo porque la situación se complicó y ya tenia preeclamsia grave, síntomas neurológicos + CIR III y bueno a partir de ahí empezó una larga estancia.

3.- ¿Cómo fue el parto?

Cada día era un sin vivir, entre pruebas en la mañana, ecos y demás… todos los días podía ser el día del parto. Hasta que llego el día en que las cosas no mejoraban y por precaución decidieron realizarme una cesárea; estuve consciente durante el procedimiento porque tenia la tensión muy alta y por fortuna cuando nació pude ver su carita y besarle antes que se la llevaran a la Unidad Neonatal.

4.- ¿Cómo fue la estancia en la UCIN?

Al otro día con todas mis fuerzas fui a  Verle, yo seguí ingresada dos semanas más porque aun seguía muy delicada pero Neonatos me quedaba a 100 metros de mi habitación, la misma planta y me permitían estar todo el tiempo ahí con ella, (hasta las enfermeras me buscaban para controlarme ahí). No habían horarios y podíamos estar hasta la noche.

Durante su ingreso, hicimos el método canguro y poco a poco con la aceptación de mi leche materna (inicialmente por sonda nasogástrica) se inició la lactancia materna; al principio no hacia una succión fuerte por lo pequeña y se cansaba mucho, se quebada dormida y había que ajustarle con biberón de mi leche.

¡Estar ahí 42 días, era muy duro! Lo más difícil era dejarle en la noche, ¿siempre pensaba “y si llora ¿y está sola?, ¿si nadie le escucha?, ¿si le pasa algo?”

Durante su hospitalización tuvo una complicación porque le dio una infección en un catéter que hizo que le enviaran a la UCI por una semana, que por suerte se resolvió ; también requirió de fototerapia en la primera semana.

El personal sanitario en un principio chocante, porque en mi concepto, deberían tener mas tacto para abordarlo a uno, todo es tan diferente, ¡tan nuevo! Que creo que es importante tener empatía en ese aspecto. Nos informaban a diario de la evolución, que como pasó la noche y demás.

5.- Patologías y secuelas del bebé

Su evolución aunque lenta porque hacia muchas apneas, ¡fue satisfactoria!, al día de hoy y aun en controles sigue con: dietista pediátrica (baja de peso), oftalmología (protocolo), neuropediatría (protocolo).

Su desarrollo a lo largo de estos años no ha supuesto ninguna secuela, solo problemas con la alimentación y su sociabilidad en los primeros años escolares que supuso una retención escolar en la escuela infantil 1 año más antes de entrar al colegio porque presentaba un atraso madurativo de 8 meses. Nunca requirió soporte por atención temprana pero para este caso que comento me tocó solicitar ayuda a la OME (oficina municipal de Escolarización)  que valoraran el caso de mi hija por ser prematura y que no la veía aún con las capacidades para entrar al colegio; estos a su vez enviaron al EAP (Equipo de Asesoramiento y orientación psicopedagoga) y dieron la valoración en su caso.

6.- Al alta

La llegada a casa fue dejando atrás todos esos miedos. Intentado pensar que ya estábamos todos juntos y que ya todo había pasado. Siendo aún muy pequeñita y delgadita; solo pensaba en que ese fue mi parto. Y que todo quedaba en el olvido, por decirlo de alguna manera.

Además, de en su blog, podéis seguir a Katherine en su cuenta en Instagram.

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