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Bebé prematuro

Puericultura: juguetes que adoran mis hijos

Mis hijos, como todos los niños, tienen mucho juguetes. En ocasiones, sobre todo, cuando hay que recoger, nos parecen demasiados. Sin embargo, hay una serie de juguetes con los que juegan a diario, sí o sí. Os presento su top five de los juguetes que adoran:

1.- El tren

Yo no sé qué tiene el tren. Al mayor le emocionaba y le sigue emocionando y yo creo que esa pasión se la ha contagiado a sus hermanos. Incluso díría que es de las primeras palabras que ambos han dicho y pronunciado perfectamente. De cualquier cosa, son capaces de hacer un tren. No os miento si os digo que en casa tenemos cuatro trenes.

Lo que no saben es que en casa de mis padres, yo tengo un tren, con sus vías y sus cambios de sentido, de cuando yo tenía su edad. Le guardo como oro en paño para cuando sean algo más mayores y no tan destructores.

2.- Las construcciones

Un clásico. ¿Quién no tiene un Lego o similar en su casa? En casa, han entrado en diferentes formatos: en caja gigante (sí, algo así como más de 150 piezas), en forma de tren (¿qué os decía de los trenes?), de granja, de policía, etc…

La imaginación de mis hijos es desbordante, especialmente, la del mayor. Los otros dos le siguen muy bien el juego. Así que tan pronto te monta una ciudad, como te construye un autobús o un avión.

Las construcciones tienen, además, una ventaja añadida. Les ayuda a desarrollar su psicomotricidad fina, lo que al pequeño guerrero le va muy bien.

Juguetes que adoran: construcciones

3.- Los encajables

Evidentemente, esto ha sido un éxito cuando han sido más pequeños. De hecho, ahora todos los encajables que hay en casa están bajo el dominio del pequeño, que con 21 meses domina el arte del encajable con una facilidad pasmosa.

Juguetes que adoran: Encajables

4.- Playmobil

Ojo, que esto no es publicidad ni Playmobil me paga nada. En casa, tenemos varios juguetes de Playmobil, aptos para varias edades. De hecho, en las últimas navidades, los Reyes Magos vinieron cargados con un set de playmobil para cada uno: una comisaría de policía para el mayor (que ya avisan que se puede tardar unos 90 minutos en montar por un adulto), un camión de bomberos para el mediano y una granja para el pequeño.

Juguetes que adoran: playmobil

5.- Los coches

Otro clásico. También tenemos unos cuantos: turismos, autobuses, de la Policía Nacional, de la Guardia Civil,… en fin, que si los sacan todos, hacen un atasco en su alfombra de juegos. El Ratoncito Pérez ha colaborado en aumentar el parque automovilístico casero de forma considerable.

¿Cuáles son los juguetes que adoran vuestros hijos?

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Puericultura: Juguetes que mis hijos ignoran

Como punto de partida, debo decir que la mayoría de los juguetes que mis hijos tienen han sido regalados, en navidades, por sus cumples, los bautizos, o porque sí. Suele pasar, hay juguetes que se ponen de moda y todos los niños tienen que tenerlos. No lo critico. Todos hemos caído alguna vez en una moda o tendencia. Estos juguetes que os comento no es que hayan caído en el olvido por la edad, su problema ha sido que nunca han captado la atención de mis hijos.

La jirafa Sophie: Fue un regalo para el pequeño. El mayor nunca tuvo la famosa jirafa. Y a falta de una, ¡vinieron 2! Una normal y la otra, mordedor. Nos quedamos la normal, porque ya nos habían regalado otro juguete mordedor. El caso es que la famosa jirafa en esta casa ha pasado sin pena ni gloria. Está sucia de andar tirada por el suelo, pero nunca ha llamado la atención de ninguno. Ni siquiera ha formado parte del pintoresco zoo que a veces forma mi hijo mayor.

Juguetes que mis hijos ignoran: la jirafa Sophie

Se supone que estimula los cinco sentidos del niño y además es ideal para cuando empiezan a echar los dientes. Su forma hace que los niños puedan agarrarla y manejarla mejor. Pues en casa ha pasado desapercibida. Yo he hecho mis intentos de que el pequeño se interesase por ella, pero sin éxito.

El osito Kiconico de Imaginarium. Nosotros tenemos la versión sonajero… pues lo mismo… ni caso, por ahí ronda. Y ronda tanto que lo tengo que lavar de vez en cuando para adecentarlo, pero no por exceso de uso precisamente.

kiconico
Kiconico

El juguetito en sí suena cuando le aprietas, pero para que suene hay que hacer algo de fuerza, fuerza que no tienen los niños y entre eso y que no tiene colores estridentes, mis hijos lo han ignorado.

En este caso, fue un regalo para el mayor, pero ni el uno ni el otro le han dedicado más de un minuto de atención. Supongo que en el caso de este simpático osito, a estas alturas a mis hijos se les ha pasado la edad, ya que está pensado para bebés más pequeños.

Los dinosaurios. Fue un regalo de los abuelos para el mayor. Pero ahí están rondando con Sophie y Kiconico… una pena. Son 6 y yo de vez en cuando hago recuento, no salen de casa, pero todos tenemos rincones ocultos que parecen agujeros negros. Mira que el pequeño se lleva todo a la boca, pues éstos ni eso.

dinosaurios
Dinosaurios

La verdad es que da pena tener unos juguetes en casa a los que los niños no les hacen ni caso. Menos mal que no son voluminosos. En cualquier caso, tengo que empezar a retirar algunos juguetes sobre todo porque por edad ya se les «quedan pequeños», como la ropa. Esto es obvio, a medida que los niños crecen su atención se centra en otros juguetes. Ahora mismo, a los míos les gustan las construcciones y los coches. Al mayor ahora le ha dado por pintar y los puzzles. Al pequeño le hacen mucha gracia las pelotas, de cualquier tamaño.

¿Ha habido algún juguete que vuestros hijos hayan ignorado? ¿Vuestros peques tienen juguetes olvidados?

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Puericultura
Bebé prematuro

Puericultura: productos que nos han venido muy bien

Ya os conté en otro post, aquellos productos de puericultura que no han resultado como esperábamos. Hoy os cuento qué productos de puericultura nos han terminado resultando imprescindibles. Y no, no os voy a contar ni cómo es nuestro capazo, ni nuestra silla de paseo, ni la silla del coche.

La hamaca

Yo, al principio, no tenía una opinión hecha al respecto. Nos la regalaron cuando nació el mayor y la utilizamos, pero más bien poco, porque la teníamos en otra casa que no era nuestra residencia habitual. Además, el mayor en cuanto fue capaz de sentarse, la hamaca como que no le atraía mucho. Como mucho, se dormía alguna siestecilla ahí.

Productos de puericultura que nos han venido muy bien. Hamaca

Nuestra hamaca es muy chula, tiene tres posiciones y pasa de ser un capazo a estar casi sentado. Con lo que da para un uso bastante extenso en el tiempo. Además, la hamaca puede ser mecedora o quedarse quieta, según como le coloques las patas.

Pero llegó el pequeño, y la hamaca ha sido un elemento más en nuestra decoración del salón, hasta hace unas semanas. Nos vino de lujo cuando el pequeño llegó a casa del hospital. Al dormir, hacía unos ruiditos como de puerta sin engrasar muy molestos que no dejaba dormir a nadie, así que nos turnábamos para dormir con él en el salón.

Según ha ido creciendo, la hamaca ha ido evolucionando con él, hasta terminar siendo su principal puesto de observación. Le sentábamos en la hamaca y desde ahí observaba a su hermano jugar, le tenía muy entretenido.

Aunque ocupaba un buen sitio en el espacio, era fácil de trasladar. Hasta el mayor un día, empujándola, consiguió llevarla del salón a la cocina para que el pequeño no se sintiese solo.

La hamaca nos ha hecho un gran servicio durante prácticamente un año. De no haber tenido la hamaca le habríamos tenido que tener primero en el capazo y luego en la silla de paseo o en la trona.

El parque

No me estoy refiriendo al de los columpios y la arena. También fue un regalo de un grupo de amigos cuando nació el mayor. Además, nos regalaron uno grandecito, gemelar. Evidentemente, al principio los bebés no hacen gran cosa en el parque, así que nosotros le metimos en el parque el típico gimnasio con arcos. Cuando ya fue capaz de estarse sentadito, le metíamos otros juguetes. Podía estar entretenido en torno a una hora, así que daba tiempo a hacer cosas por la casa.

Cuando el parque se le empezó a quedar pequeño, lo usábamos de almacén de juguetes, así conseguimos mantener cierto orden en el salón.

Productos de puericultura que nos han venido muy bien: el parque

Con la llegada del pequeño y desde que es capaz de estar sentado, estamos repitiendo la experiencia y con éxito. Se entretiene muchísimo. Además, da igual en qué momento del día esté en el parque, que se entretiene. No como su hermano, que sólo aguantaba el parque el ratito matutino. El pequeño siempre gruñe un poco cuando le dejas en el parque, pero se le pasa rápido, en cuanto algún juguete atrae su atención.

Ahora, además, el mayor a veces también quiere entrar en el parque con su hermano. Se ha buscado la manera de meterse en el parque sin tener que pedir nuestra ayuda. Cada uno suele jugar con algo diferente pero no quita que alguna vez se quiten los juguetes, sobre todo, el mayor al pequeño (hasta que éste sea capaz de defenderse).

Productos de puericultura que nos han venido muy bien: sacaleches-medela-swing

El sacaleches

Con este aparato tengo una relación amor-odio. De amor, porque con el pequeño ha sido fundamental sobre todo durante su estancia en neonatos. De odio, porque es ruidoso, a veces doloroso y a veces hasta frustrante. Pero, en mi caso, me ha reportado más ventajas que inconvenientes por eso lo incluyo en este post.

Con el mayor, lo usé esporádicamente, para vaciarme tras alguna toma o cuando se saltaba alguna toma. Aún así, conseguí hacer una pequeña, pequeñísima reserva. Con el pequeño, lo estuve usando cada 3 horas durante dos meses y medio y sí que conseguí hacer una reserva decente. Nunca me ha dado para hacer donaciones a un banco de leche. Desde que el pequeño llegó a casa, apenas lo usé, puesto que lo poco que producía se lo tomaba él.

En este post, te cuento nuestra experiencia con la lactancia del pequeño. 

¿Para vosotros, qué productos de puericultura han sido fundamentales? ¿Añadiríais alguno a la lista?

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Humidificador
Bebé prematuro

Puericultura: Productos que no han resultado como esperábamos

Lo de los productos de puericultura daría para escribir una enciclopedia. Cuando te quedas embarazada, sobre todo, si eres primeriza, lo siguiente que piensas es qué productos pueden ser necesarios para atender debidamente a tu bebé, pensando en su bienestar y comodidad (y en el tuyo). Si buceas un poco por Internet, te encuentras con millones de artículos que muchos te dirán que son imprescindibles y otros muchos te dirán que puedes prescindir de todo. Pero, sin duda, hay una serie de productos que sí o sí entrarán en tu casa.

Recuerdo que en el curso de preparación al parto, la matrona nos dijo que las mamás estábamos metidas en varios mercados de consumo: el del embarazo (ropa premamá, vitaminas, cremas,…), el del postparto (otras cremas, otras vitaminas, sujetadores de lactancia), el del recién nacido (todo lo que necesitará el bebé: ropa, más cremas, productos de puericultura,…)

Hoy os cuento nuestra experiencia con ciertos objetos de puericultura que en su momento nos pareció un acierto tenerlo, pero que con el paso del tiempo y tras dos niños, nos parece que no les hemos sacado el partido que esperábamos.

A continuación, os cuento qué productos no han resultado como esperábamos.

Sombrilla de la silla

Nuestra silla ligera de paseo tiene una capota para el sol un tanto escasa (fallo nuestro al elegirla, son de esas cosas que en la tienda no caes y te das cuenta después de muchos paseos). Con lo cual, aprovechamos un ticket regalo que teníamos y que estaba a punto de caducar y optamos por la sombrilla.

Debo decir que la sombrilla es «universal», es decir, que vale para cualquier marca y modelo. Pero aún así le pedí al vendedor que nos enseñase en una silla como la nuestra cómo se ponía. Satisfechos con la demostración, nos fuimos tan contentos con nuestra sombrilla.

Productos que no han resultado como esperábamos. Sombrilla para el carrito
Sombrilla para el carrito

Primer fallo: No contaba yo con que a nuestro hijo (el mayor, primero y la historia se ha repetido con el pequeño) le iba a hacer tanta gracia lo de llevar la sombrilla a su lado. No hacía más que tirar del palo y llevarlo hacia sí con lo cual, se quedaba cruzada, con el considerable peligro para los demás peatones. Y le daba igual que fuese abierta o cerrada. Encontramos el sistema de llevarla sujeta para evitar eso mientras estaba cerrada, abierta ya era más difícil.

Segundo fallo: La instalación de la sombrilla es una pinza que se aprieta a rosca. Pero, no tuvimos en cuenta que esta pinza se cierra sobre la tela del asiento de la silla que forra el lateral metálico, con lo cual a la mínima, la sombrilla se resbala.

También he intentado montar la sombrilla sobre la pieza metálica de la silla, pero quedó en eso, en una prueba. La silla ni llegó a salir de casa con la sombrilla montada sobre el lateral metálico. Además, hay que tener en cuenta dónde colocas la sombrilla para que al plegar la silla, no moleste. Porque yo, desde luego, no estoy por la labor de estar montando y desmontando la sombrilla cada vez que doblo la silla para meterla en el maletero.

Tercer fallo: La sombrilla, después de la pieza de agarre a la silla, lleva un muelle para adaptar la sombrilla a la posición del sol. Este muelle queda hecho una «S», poco práctico cuando intentas orientar la sombrilla para que al niño no le de el sol.

Cuarto fallo: Al ir montada sobre una tela, aprietas y aprietas, pensando que la pinza que la sujeta a la silla no agarra bien, y terminas borrando las estrías de agarre que lleva.

En fin, terminamos quitando la sombrilla. Con el pequeño tenía más esperanzas de poder usarla, pero ha hecho lo mismo que el mayor, colgarse de ella hasta tumbarla. La sombrilla duerme plácidamente en el fondo de un armario.

Calienta biberones

Yo lo consideraba un producto necesario en mi maternidad. De hecho, fue uno de los regalos que pedí cuando me preguntaban qué era lo que necesitaba. Así que elegí un modelo que yo creía que cubriría mis necesidades y que además cubría el presupuesto de la persona que me lo regalaba.

Primer fallo: Le suponía fácil de usar, traía pocos botones y pocas funcionalidades, básicamente calentar y mantener caliente. Sin embargo, cada una de las funciones implica usar una combinación de los dos botones que trae. Como el calientabiberones no es un eletrodoméstico que yo se use a diario, esta combinación se me olvidaba de una vez para otra, con lo cual me tenía que volver a leer el manual de instrucciones.

Productos que no han resultado como esperábamos.. Calientabiberones
Calientabiberones

Segundo fallo: la función de calentamiento tarda mucho. Como mínimo, 15 minutos. Y hablo de calentar un biberón, ya de calentar un potito (que según el fabricante también es posible) no lo quiero ni pensar. Según he leído, esto de que tarde mucho en calentar es un mal común a muchos calientabiberones.

Aún lo uso, cuando nos vamos de viaje y no tenemos un microondas a mano. Pero con un bebé ansioso por su bibe, no me resulta muy práctico.

Luz quitamiedos

Realmente no tenemos una lamparita quitamiedos como tal. El humidificador que compramos (y eso que yo busqué el más sencillo de usar) viene con una función adicional de luz. Tiene un botoncito que según le vas dando, se va encendiendo un led con diferentes colores. Además tiene un led que se ilumina cuando el humidificador está encendido, que es independiente de la otra luz.

Fallo: El caso es que el indicador led que indica que el humidificador está encendido es verde, da bastante luz y no permite que el pequeño coja el sueño rápido. Así que tenemos que esperar a que esté muy dormido para encender el humidificador. Con lo cual, si el led le molesta, no os quiero contar si encendemos la otra luz de colores… ¡una fiesta! Así que no le estamos sacando todo el partido que el humidificador nos ofrece. Por no hablar de los estudios que se publican de vez en cuando en los que te indican que esto del humidificador es una moda más, que no aporta nada.

Hasta tengo que apagar la cámara del vigilabebés, porque tiene un pilotito de encendido que también le molesta para dormirse.

Productos que no han resultado como esperábamos. Humidificador

Pañales para la piscina

Aquí creo que soy yo la que esperaba otra cosa. Cuando decidimos que sería buena idea apuntar al mayor a natación para bebés con apenas 6 meses, yo creía que esto de los pañales de agua era necesario, no fuese que mi bebé se hiciese pis o, lo que es peor, caca en la piscina y de repente eso apareciese flotando.

Primer fallo: absorben todo lo que tienen que absorber menos el pis… Nada más entrar en la piscina el pañal-bañador se hincha de agua, así que si el niño se hace pis ni te das cuenta. Aunque suene contradictorio, su nivel de absorbencia cuando está seco es mínimo con lo cual no se lo puedes poner de casa a la piscina (por muy corto que sea el trayecto), porque el pis traspasará.

Segundo fallo: son incómodísimos de poner si tu bebé no para quieto, como le pasa al mío (igual es que yo no me apaño), de quitar menos porque rajando los laterales lo puedes quitar.

Tercer fallo: son caros, para qué engañarnos. Vienen como 15-20 por paquete y te cuestan casi lo mismo que un paquete de pañales normales. Y si encima tienes que tirarlo después de cada uso, pues eso, carísimos.

Cuarto fallo: si decides ahorrar un poco y reusarlos para la siguiente visita a la piscina/mar, cuando se secan se quedan superduros, tanto que te da pena ponérselo al bebé y si encima se había hecho pis huelen fatal. Consecuencia, lo mejor es tirarlos después de cada uso.

Recuerdo que un monitor de un curso de natación me dijo a la tercera o cuarta clase, que no se lo pusiese más, por varios motivos. Uno: Si el niño se hace pis en la piscina, mala suerte, para eso se trata el agua. Dos: también me dijo que era poco probable que el niño se hiciese caca en la piscina. De hecho, me dijo que había más posibilidades de que regurgitase a que se hiciese sus necesidades. Y tres: estos pañales, como absorben todo el agua de la piscina, pesan más y hacen que el niño se hunda. Así que o sin pañal-bañador o con uno de esos bañadores ya pensados para la piscina que no traspasan en caso de accidente.

La verdad es que nosotros hemos gastado poco de este tipo de pañales, y los hemos probado de marca blanca de súper y de marca renombrada. Tengo que decir que no hemos usado nunca los pañales bañador de tela, ni de uso diario ni piscineros.

Aspirador nasal

Cuando haces el curso de preparación al parto, te hablan de las diferentes maneras de limpiarle al niño los moquetes: con una pera (no, la fruta no), con un aspirador nasal o con lavados nasales. En una de las canastillas que me dieron en el embarazo, venía un aspirador nasal manual (parece ser que también los hay electrónicos). Así que pensé: «mira, qué bien, una cosa que me ahorro de comprar«.

Productos que no han resultado como esperábamos. Aspirador nasal
Aspirador nasal

Primer fallo: mi capacidad pulmonar tiende a escasa. Para usar el aspirador nasal, tienes que absorber y absorber como cuando bebes con una pajita. El caso es que los mocos son algo más densos que una bebida y te quedas sin respiración y no has conseguido sacar ni medio moco de su naricita.

Segundo fallo: A mis hijos, especialmente al pequeño, no les gusta que les toquen las narices, literalmente. Así que son necesarias dos personas, una que les sujete la cabeza y otra que se encargue de aspirar los mocos.

Tercer fallo: Los orificios nasales de los bebés son muy chiquititos, más en el caso del pequeño que siempre ha sido muy «pizquilla», así que hay que tener mucha maña para que mientras estés aspirando no se salga de la nariz, porque claro, el niño tampoco se queda quieto durante el proceso.

Al final, los lavados nasales nos han resultado más eficientes que el aspirador nasal, que se supone que está ahí para facilitarte la tarea.

De todos estos productos, sólo hemos comprado el humidificador. La sombrilla la compramos con un vale de regalo que teníamos y lo demás han sido regalos. Está claro que si ahora tuviese que decidir sobre comprar un producto u otro, creo que esperaría a ver si realmente lo necesito. Aunque probablemente, con la sombrilla, volvería a equivocarme.

¿Vosotros, qué productos tenéis que no han sido lo que esperabais?

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