Familia numerosa
Bebé prematuro

Somos familia numerosa

Con la llegada del bebé hace algo más de año y medio, nos convertimos en familia numerosa. La llegada de un bebé a la familia supone un montón de trámites burocráticos: ir al Registro Civil, a la Seguridad Social y si además te conviertes en familia numerosa, hay que solicitar el título en la Consejería correspondiente de tu Comunidad Autónoma. Además es un tema que no conviene dejar pasar porque tiene numerosas ventajas.

Definición de familia numerosa

Según la Ley 40/2003. de 18 de noviembre, de Protección a las Familias Numerosas, se entiende por familia numerosa la integrada por uno o dos ascendientes con tres o más hijos, sean o no comunes.

Se entiende que son también familia numerosa, las familias constituidas por: a) Uno o dos ascendientes con dos hijos, sean o no comunes, siempre que al menos uno de éstos sea discapacitado o esté incapacitado para trabajar. b) Dos ascendientes, cuando ambos fueran discapacitados, o, al menos, uno de ellos tuviera un grado de discapacidad igual o superior al 65 por ciento, o estuvieran incapacitados para trabajar, con dos hijos, sean o no comunes. c) El padre o la madre separados o divorciados, con tres o más hijos, sean o no comunes, aunque estén en distintas unidades familiares, siempre que se encuentren bajo su dependencia económica, aunque no vivan en el domicilio conyugal.

Así que si estás en alguna de estas situaciones, puedes solicitar tu título de familia numerosa. Además, su expedición es gratuita. La tramitación y que te lo envíen a casa puede durar de dos a cuatro semanas.

El título

En nuestro caso, es una tarjeta como las de crédito, por un lado está el logo de la Comunidad Autónoma y por el otro están nuestros datos: nombres, apellidos, DNIs, número de título y fecha de caducidad. El título hay que renovarlo si la familia aumenta o si cambian las circunstancias de la familia.

Es importante llevar siempre encima el título de familia numerosa, porque nos lo pueden pedir para aplicar los descuentos. O, por ejemplo, en Renfe, al ver el billete, te lo pueden pedir para comprobar que tienes derecho al descuento. En mi Comunidad Autónoma, han diseñado una app para llevar el título de familia numerosa en el móvil, así te aseguras que lo llevas siempre encima.

Familia numerosa

Beneficios

La normativa estatal dispone una serie de beneficios mínimos para los que somos familia numerosa, relacionados con la educación, la vivienda o los transportes públicos. Aparte las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos aplican también bonificaciones y ventajas para las familias numerosas.

Así, por ejemplo, Renfe tiene descuento según seamos familia numerosa de categoría general o especial. La Agencia Tributaria también prevé bonificaciones en la declaración de la renta.

Si algún miembro (o todos) necesitan hacerse o renovarse el Documento Nacional de Identidad (DNI) o el Pasaporte, las tasas son gratuitas. Basta con enseñar el carnet a la hora de la expedición del documento.

En el ámbito cultural, también tenemos ciertas ventajas, así por ejemplo: Patrimonio Nacional ha sido de los últimos de aplicar ventajas especiales, siendo la entrada gratuita a todos sus monumentos.

El bono eléctrico

Otro de los beneficios, yo creo que el más popular es el bono eléctrico. Las familias numerosas tenemos derecho a una bonificación en la factura de la luz según seamos de categoría general (un 25%) o de categoría especial (hasta un 40%). En este caso, hay que solicitarlo a cada compañía eléctrica que se encarga de tramitarlo ante el ministerio. Hay que rellenar un formulario que se envían junto con un montón de documentación a la compañía eléctrica y pasadas cinco o seis semanas te comunican que el bono eléctrico ha sido aprobado.

En nuestro caso, los dos niños mayores tenían DNI, pero el pequeño era un bebé de apenas un mes cuando lo solicitamos. Evidentemente, no tenía DNI ni obligación de tenerlo. Tras pasar más de un mes desde que lo solicitamos, nos comunican que falta añadir el DNI del pequeño. Llamé inmediatamente a la compañía eléctrica, les dije que si no estaba relleno es que no tiene DNI y que además era un menor sin obligación de tener el DNI expedido. La chica que me atendió fue muy comprensiva, se dio cuenta que del error cometido y nos lo tramitó en la misma llamada. Una semana más tarde, nos informaban de que lo teníamos concedido.

En algunos municipios, la empresa que gestiona el abastecimiento de agua también aplica descuento por ser familia numerosa (no es nuestro caso), así que hay que informarse siempre.

En educación

En el ámbito de la educación, los hijos de familias numerosas que accedan a la universidad, también tienen bonificaciones en la matrícula. Eso sí, habrá que estar a lo que haya dispuesto cada universidad para estos casos, porque los descuentos pueden variar.

El aparcamiento

Donde nosotros vivimos, la empresa que gestiona la ORA (el establecimiento regulado) aplica una bonificación del 100% en la cuota anual a las familias numerosas y además no tenemos que pagar ticket, lo cual es una comodidad porque cuando vas con niños, lo de ir a buscar el parquímetro es un lío.

Empresas privadas

Hay empresas privadas que por tener el carnet de familia numerosa realizan descuentos o promociones. Sé de varias tiendas de ropa que hacen un 10% de descuento para las familias numerosas. También en algunas cadenas de comida rápida o en peluquerías. Así que antes de pagar, pregunta, que por pequeño que sea el descuento, bueno es.

¿Sabes de algún descuento más para familias numerosas? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

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Salimos de paseo ¡por fin!

Y después de 44 días, salimos de paseo. Sí, señor, por fin el Gobierno ha visto con buenos ojos que los niños salgan a dar un paseo y desfoguen, pero con condiciones y con limitaciones.

El hecho de que los niños puedan salir a dar un paseo va a suponer una mejora en la calidad de los peques de la casa: más calidad en sus horas de sueño, sintetizar vitamina D, evitar irascibilidades,…

Las condiciones

Si leemos el BOE, en su edición de fecha 25 de abril, nos dice que los menores podrán salir de casa a dar un paseo y no sólo al súper o a la farmacia, como inicialmente se dijo. Se resumen en una regla memotécnica: 1-1-1.

Con 1 adulto

Esto puede generar dudas. Se trata de que un adulto responsable, salga con el o los niños de paseo. Esto es, no se puede salir en plan «familia feliz». Es un adulto con máximo 3 menores.

La medida en sí es un poco incongruente, porque si yo convivo con mi marido y mis tres hijos, ¿Cómo no voy a poder salir de paseo con ellos? Pues la respuesta es sencilla, esto es así para evitar aglomeraciones. Así que si salimos los cinco en el mismo momento, mi marido irá con dos y yo con uno, y a una distancia de 2 metros.

Además, tiene que ser un adulto que conviva con el menor. No vale que vengan los abuelos a recoger al nieto y así de paso lo ven. Entre adultos responsables, se incluyen también a los hermanos mayores de 18 años que pueda tener el menor o personas que trabajen en el hogar y tengan a su cargo el cuidado de los niños.

Si durante el paseo nos encontramos con algún conocido, lo saludamos en la distancia y de forma breve.

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A 1 km de casa

A 1 km de donde vive el menor. Esto se sobreentiende. ¿Cuánto es un kilómetro? ¿Hasta dónde puedo llegar? Supongo que como a muchos a mi me han pasado un enlace en el que poniendo mi ubicación me dice cuánto es un km desde mi casa.

Eso sí, ni parques ni pistas deportivas. Pero sí zonas verdes. Y siempre manteniendo la distancia de seguridad con respecto a terceros.

1 hora al día.

Una hora al día, entre las 9 de la mañana y las 9 de la noche. Es un horario suficientemente amplio para evitar aglomeraciones. Como recomendaciones, además, desde el Ministerio nos dicen que hay que evitar los horarios de entrada y salida de los lugares de trabajo y, sobre todo, aprovechar las horas de sol. Es decir, no debe esperarse a las 8 de la tarde para salir a dar el paseo.

Son paseos diarios, pero no es obligatorio salir cada día. Incluso habrá niños que no quieran salir. Es una opción que nos dejan a los padres, salir o no de paseo, pero si sales éstas son las condiciones.

Recomendaciones sanitarias preventivas

Para los niños de 3 a 14 años es recomendable que usen mascarilla. Los menores de 3 años no hace falta que la lleven puesta. Yo he intentado probársela al pequeño (20 meses) y se la ha quitado más rápido que lo que yo he tardado en ponérsela.

En cuanto a los guantes, no hay que llevarlos. Basta con lavarse las manos antes y después de salir de casa y usar una solución hidroalcohólica si se toca algo.

Por supuesto, respetar siempre la distancia de 2 metros de separación. Aquí es donde el adulto debe estar más atento. Sobre todo, si el niño se encuentra con un amiguito.

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Nuestra experiencia

Siempre he dicho tanto en el blog como en mis publicaciones en las redes sociales que nosotros somos afortunados porque tenemos un patio en el que los niños desfogan a gusto y por el que nosotros damos vueltas hasta completar los 10.000 pasos diarios recomendados (vamos a terminar haciendo surcos)

Creo que gracias al patio, mis hijos no han sentido la necesidad imperiosa de salir a la calle. Sin embargo, el mayor que ya razona bastante y pregunta mucho escuchó que a los niños se les iba a permitir salir a dar paseos y hemos tenido que marcar en el calendario el día D.

Para mí también es una novedad esto de salir de casa a pasear. Hasta la fecha yo sólo había salido en dos ocasiones: una para recoger el material que los niños tenían en el cole y la segunda para recoger mi equipo informático de la oficina, para poder teletrabajar (hasta ahora lo hacía con mi portátil y con muchas limitaciones).

Y llegó el día del paseo

El mayor estaba encantado de poder estrenar su mascarilla. Una de las que he cosido yo. (No es necesario que los niños en sus paseos las lleven puestas, pero ya que las tienen, si quieren que se las pongan). El pequeño, en cambio, no quiso saber nada de mascarillas. Yo pensaba que se animaría al ver a sus hermanos, pero me equivoqué.

Hemos salido en dos grupos: mi marido con el mayor y el mediano y yo con el pequeño, en su carrito. Tenemos suerte y cerca de donde vivimos está la universidad, con descampados y una senda ecológica, así que para el primer paseo optamos por ir por ahí. Sabíamos que era posible encontrarnos con menos gente que si íbamos por otra zona. Y así ha sido. Como mucho nos habremos encontrado con unas 15-20 personas, entre niños y adultos y algún paseante de perro. No todos los adultos llevaban mascarilla y casi ningún niño la llevaba.

El paseo ha sido tranquilo. En ningún momento los niños han estado asustados por salir o han manifestado que no quisieran salir. Tampoco han preguntado por qué había poca gente o pocos coches.

Hemos optado en salir por la tarde. Por varios motivos: En primer lugar, ayer al ser el primer día hemos supuesto que todo el mundo se echaría a la calle por la mañana. No tengo datos, pero desde luego, cuando nosotros hemos salido, a eso de las 5 de la tarde, éramos más bien pocos. En segundo lugar, los demás días que salgamos, también será por la tarde. Entre semana, entre las tareas y el teletrabajo se nos va la mañanas, así que para nuestra organización casera nos va mejor.

Para terminar ya solo me queda apelar a la responsabilidad de los padres. Demostremos que somos capaces de salir de paseo con nuestros hijos cumpliendo las normas y no buscando la manera de saltarnos el aislamiento y pretender ser más listos que nadie. Demos ejemplo a nuestros hijos y enseñémosles responsabilidad y civismo. De todos depende que el confinamiento total acabe antes y que la desescalada empiece pronto.

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Logo Faunia
Planes con niños

Planes con niños: Faunia

Hace un par de fines de semana hemos estado en Faunia. A pesar de que no son las mejores fechas para visitar un parque temático de la naturaleza, por varios motivos: el tiempo puede no acompañar y los días son más cortos. Pero, ya se sabe que la ocasión la pintan calva, teníamos unos descuentos en el precio de la entrada y decidimos aprovecharlos. Os cuento cómo fue la visita.

Señal
Señal

Preparación de la visita

Llegar a Faunia: Faunia está a las afueras de Madrid. Puedes llegar en tu propio coche, allí hay parking o en autobús de la EMT, hay una parada en la misma puerta. Está a las afueras de Madrid, pero pegando al barrio de Valdebernardo, así que si no te importa andar y ahorrarte el parking, puedes aparcar por este barrio.

Las entradas las puedes comprar on line o en las taquillas. Mi consejo es que si puedes disponer de algún tipo de descuento, mejor. La entrada no es barata así que si tienes un descuento tanto mejor.

Las familias numerosas tenemos un descuento del 25% (aproximadamente) y los niños, desde los tres años, pagan entrada, a un precio más reducido que los adultos.

Cuando compras las entradas en la taquilla, te dan un plano para seguir la visita. De todos modos, hay unas flechas rojas pintadas en el suelo que te van indicando por dónde hacer el recorrido. También hay carteles con indicadores. La verdad es que no tiene pérdida.

Hay quien recomienda hacer el recorrido a la inversa para encontrarte a menos gente. Esto puede ser una buena recomendación al principio de la mañana, a medida que pasa el día, hay gente en todas partes haciendo cola. Mi recomendación es que si podéis lleguéis a primera hora. Hay menos gente, más sitio donde aparcar, se puede ver mejor a los animalitos en sus hábitats…

Se puede entrar con comida y bebida. Aunque si prefieres no ir cargado allí hay quioscos y un restaurante, donde comer y comprar bebida. Como nuestra idea era volver a comer a casa, en la mochila llevé algo de picoteo por si acaso nos llevaba más tiempo del previsto.

Yo que soy una mujer previsora miré la predicción del tiempo el día de antes. Como daban lluvia, cogí chubasqueros para los niños. Luego no nos hizo falta, salió un día bastante soleado, aunque con algo de viento. Estoy segura de que si no voy tan preparada, nos cae la mundial.

La visita a Faunia

El recorrido recomendado te va llevando por los diferentes ecosistemas que tienen en Faunia: la granja, los cocodrilos, las mariposas, los polos, la jungla, los animales de la noche, dinosaurios,…

Mapa de Faunia

Por la parte de atrás del mapa, están marcados los horarios de las distintas exhibiciones que tienen programadas. Nosotros llegamos a ver el de los leones marinos, que duró aproximadamente unos 15 minutos.

Al inicio del recorrido, hay fotógrafos y puestos en los que te venden comida para dar de comer a los animales. Los animales de Faunia tienen su propia dieta, la que les dan sus cuidadores y hay carteles por todo el parque indicando que no se puede dar de comer a los animales. Excepto los patos, los animales de la granja y alguno más, por eso te venden la comida para darles de comer.

En uno de los ecosistemas, el de los misterios bajo tierra, haces la visita acompañado de unos exploradores, que cuentan curiosidades de los animalitos que tienen. La verdad es que si no estuviesen por ahí probablemente pasásemos sin pena ni gloria, porque, seamos realistas, cuando vas con niños lo de leer carteles es complicado.

La duración de la visita depende, y mucho, del ritmo que lleves. Diría que la media está en unas tres horas. También depende de si quieres ver todas las exhibiciones o no, de si optas por saltarte algún ecosistema o si te sientas a tomar algo en alguno de los quioscos.

Nosotros fuimos con tres niños. Dos, de 5 y 3 años, que anduvieron todo el rato, sin quejarse, y el pequeño de 14 meses en su silla de paseo. Íbamos a buen ritmo, no tuvimos que esperar colas, nos entreteníamos aquí y allí, hacíamos fotos,… íbamos sin prisa, pero sin pausa. Vimos la exhibición de los leones marinos y a la de aves rapaces llegamos tarde (porque no estuvimos pendientes del horario) y ya no nos dejaron pasar. Estuvimos un rato sentados en el lago que hay junto a la entrada.

Creo que el momento que anduvimos un poco más rápido fue cuando fuimos a ver la exhibición y estábamos algo alejados del anfiteatro, así que para llegar a tiempo apresuramos el paso, pero sin correr.

Fue a la salida del espectáculo cuando nos dimos cuenta de que había mucha gente en el parque y colas por todas partes.

Mis recomendaciones

Es fundamental llevar calzado cómodo. Todo el recorrido se hace andando. En algún sitio he leído que hay un trenecito que va haciendo el recorrido, pero supongo que será en otras fechas porque yo no ví nada.

Teniendo en cuenta que la visita la hemos hecho en otoño, es recomendable ir desde que el parque abre, puesto que cierra a las 6 de la tarde. Además, cunde más. Si vas temprano, hay menos gente, con lo cual puedes entrar a los espacios sin esperar colas o los niños se pueden situar en primera fila sin problemas.

Como en Faunia, puedes llevar comida y bebida de casa, creo que es más que recomendable. Hay quioscos prácticamente en cada cruce de caminos, que te venden de todo y hay un restaurante para comer. Como yo llevé cosas de casa para picar no necesitamos comprar nada, con lo cual no puedo deciros si es caro o barato comer allí. Diría que saldrá caro, pero es una apreciación personal. También es verdad que hay una opción de comprar la entrada con un menú (que suele ser hamburguesa o perrito caliente)

Pelícano
El #pequeñoguerrero observando a un pelícano.

Si vais con niños pequeños, la sillita de bebé es fundamental. Mis hijos mayores de 5 y 3 años anduvieron todo el rato sin quejarse, aunque también es verdad que están muy acostumbrados a andar ciertas distancias. El bebé, con 14 meses, fue en su sillita, en ningún momento protestó y sólo se revolvió un poco cuando volvió a la sillita después del espectáculo de los leones marinos. A pesar de que se había movido poco para lo que él acostumbra, se echó una siestecita hacia el final del recorrido.

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Vuelta al cole, un curso más

Con la llegada del mes de septiembre, llega la vuelta al cole y llegan las ansiadas rutinas. No voy a negar que este año esté deseando de que llegue el cole. Es la primera vez en mi vida laboral que me cojo el mes de agosto completo. Siempre me ha gustado cogerme las vacaciones partidas (parece que me cunden más) y, sobre todo, coger algunos días en julio y trabajar en agosto, porque agosto en la oficina es una delicia, hay poco ruido y el volumen de trabajo es asequible y se puede ir sin prisas e incluso adelantando algo para el último trimestre que siempre suelen ser meses más complicados.

Pero este año, gracias a la famosa conciliación familiar, me he «tenido» que coger el mes de agosto entero. Para julio teníamos «plan» para los niños. El mayor iría a un campamento urbano y los dos pequeños tenían guarde, en horario reducido, eso sí. Pero, ¿qué hacíamos con los niños el mes de agosto? ¡Vacaciones para todos!

Debo decir que este mes no ha ido mal. Estuvimos 10 días en la playa, y entre paseos, playa y piscina, se pasaron los 10 días muy bien. La vuelta a casa no estuvo mal. Durante un par de semanas, nuestro hijo mayor se quedó con mis padres en la playa, así que hemos estado un poco más relajados esos días. Los últimos días del mes, desde que volvió el mayor, se han pasado volando, porque en cuestión de 8 días hemos celebrado ¡tres cumpleaños!

En este mes, me ha dado tiempo a hacer muchas cosas que tenía pendientes, que en el día a día no me da tiempo, porque muchos días solo con las rutinas diarias llegamos a la hora de la cena con la lengua fuera. Y entre mi lista de «cosas pendientes para hacer en agosto» tenía preparar la vuelta al cole.

Os cuento cómo lo hemos hecho nosotros. La vuelta al cole, aunque es en septiembre, es casi otra «cuesta de enero» y hay que mirar mucho los precios de todo, sobre todo, libros y uniformes que es donde más se va el presupuesto.

Libros

En el fondo, esta es la parte más fácil. Nos dan un listado de los libros con el ISBN y tan fácil como meter los ISBN en las webs de las editoriales y te devuelven el listado con los precios. Así que yo busco en varias webs (la propia editorial, la casa del libro, amazon,…) y compro los libros al que me ofrezca las mejores condiciones. De precio y de gastos de envío. Porque no me vale que los libros me salgan un euro más baratos en una web si luego me van a cobrar los gastos de envío. Porque a mi lo que me interesa es el total. Algún curso los he comprado en una librería de barrio, pero me resulta más cómodo que me los traigan a casa.

Forrar los libros

Esta tarea se merece un capítulo propio. A unos niños que están en Infantil, lo de forrar los libros para que los conserven es relativo. A mi lo de forrar libros casi hasta me gusta. Muchas veces he forrado las novelas que leo, porque al llevarlas en el bolso se estropean mucho. Mientras forro los libros, aprovecho para ojearlos, lo que van a aprender, las actividades que van a hacer,…

Cuando mi hijo mayor empezó Infantil, forré absolutamente todos los libros: los del proyecto, los cuentos que van incluidos, el de inglés,… Los del proyecto van por trimestres, así que al final del trimestre, la profe nos devolvía los libros que habían usado y los cuentos de ese trimestre y yo los reutilizaba. Pensaréis «!Qué cutre»!, pero tiene una razón. Los libros tienen un tamaño muy peculiar y de esta manera ya tenía el forro cortado a la medida necesaria.

En segundo de Infantil, también forré todos los libros, al ser de la misma editorial, el proyecto era igual así que sin problemas, reutilicé los forros. Sólo tuve que forrar el de inglés de la extra-escolar. En tercero de infantil, sólo he forrado los libros que eran anuales (el de lecturas, el de inglés y algún otro del proyecto). Creo que a partir de ahora lo voy a hacer así. No tiene sentido forrar unos libros en los que escriben, pintan o garabatean, que no salen del aula ni van metidos en mochilas y que, además, no van a poder ser reutilizados por los hermanos. De hecho, mi hijo mediano que ha empezado Infantil este año, utilizan un proyecto de una editorial diferente a la del mayor.

Lo de poner nombre a los libros, me parece fundamental. Con otros 24 libros iguales en la clase y con niños que están empezando a leer, creo que le hacemos un favor importante a la profe.

De estas tareas relacionadas con los libros la que más tiempo me ocupa es la parte de buscar en dónde me salen mejor de precio. Ojo, que los precios de los libros de texto suelen ser muy parecidos, la diferencia puede estar en los gastos de envío o en el tiempo que puedan tardar en enviarlos.

Uniformes

Esto sí que es una tarea tediosa. Para mí y para los niños. Sudo sólo de pensar que tengo que probarles los uniformes, con su pantalón largo y su chaqueta de manga larga, en pleno mes de agosto. Lo de probarles el abrigo he decidido dejarlo para más adelante. El mayor va a hacer tercero de Infantil y el pequeño guerrero empieza Infantil, son dos cursos de diferencia. El pequeño va a la escuela infantil, pero a partir de este curso ya lleva uniforme.

Al mayor tengo que ver si necesita algo, por si se le han quedado pesqueros los pantalones, si la manga de la chaqueta le llega por el codo o si las camisetas, que son blancas, siguen presentables o no. El mediano entra en el cole este año, con la suerte de que hereda de su hermano mayor, sólo he tenido que comprobar que lo que le toca heredar está en un estado decente. Con el pequeño, me ha pasado parecido. Hereda del mediano, así que también ha sido fácil (menos la parte de probar pantalones, chaquetas, camisetas y sudadera, en el caso del bebé)

También está la parte de marcar la ropa. Fundamental. Al ir todos los niños uniformados, es fácil que las chaquetas se confundan o que se olviden en el cole. Esto me resulta más pesado. Yo uso etiquetas termoadhesivas, con su nombre ya impreso. Hasta ahora me han dado buen resultado. Para ponerlas, necesito poner la plancha, así que aprovecho si tengo ropa pendiente de planchar para colocar las etiquetas.

Debo decir que gracias a eso, de momento (cruzaré los dedos y tocaré madera) no hemos perdido nada.

Lo que sí echo de menos son los babies (batas, o como los llaméis por vuestras zonas). Los niños, a estas edades aún no controlan y se manchan mucho. Raro es el día que el mío mayor no viene con las mangas de la chaqueta de algún color diferente o muy sobadas.

Sobre el uso de uniforme, a mi me parecen todo ventajas. No tengo que pensar qué ropa se van a poner al día siguiente, simplemente asegurarme que el uniforme que llevan está limpio. ¿Les anula la personalidad? Yo creo que no. Si un niño es tímido o es el bruto del recreo lo va a seguir siendo, con o sin uniforme. Para los padres, es un desembolso inicial, pero yo creo que se amortiza con la cantidad de tiempo que se lo llegan a poner.

De momento, no tienen que llevar cuadernos ni lápices ni colores ni nada. Tan sólo una mochila con el almuerzo de media mañana. Y esa mochila, por supuesto, va marcada. Lo único que a principios de curso pagamos 30 euros en concepto de material escolar y a lo largo del curso no nos vuelven a pedir nada más, ni dinero ni material.

Hace unos días, leía en Twitter a una madre que preguntaba que si era mala madre por no comprarle una mochila nueva a su hijo al inicio del curso escolar, coincidiendo con la vuelta al cole. Yo, mientras esté en buen estado, no compro nada nuevo. Las mochilas, de momento, sólo les sirven para llevar el almuerzo de media mañana y a lo mejor alguna circular que nos mandan del colegio. Así que las he lavado y han quedado como nuevas.

Reunión de inicio de curso (y de ciclo)

Como este curso, el pequeño guerrero comienza ciclo, antes del inicio del curso en septiembre, hemos tenido una reunión en la que su tutora nos contó un poco el funcionamiento del curso, normas, cómo nos comunicaremos los padres con su maestra, si harán salidas o actividades extraescolares. Esta primera reunión fue un poco más larga de lo habitual. Recuerdo que la última que tuvimos con la tutora del mayor duró apenas media hora.

Vosotros ¿qué tal lleváis la vuelta al cole? ¿Sois previsores? o por el contrario ¿dejáis todo para el último momento?

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