autonomía
Bebé prematuro

Fomentando la autonomía

Hemos pensado que vamos a aprovechar estos días de confinamiento forzoso para fomentar la autonomía de nuestros peques. Cada uno a su nivel, por supuesto. No podemos pedir lo mismo a un niño de cinco años y medio que a un bebé de 20 meses. Pero, especialmente la del pequeño guerrero, que en junio cumplirá los cuatro años.

Seguro que no somos los únicos padres de España que han pensado en hacer algo parecido con sus hijos. He leído en redes que algunos van a intentar la operación pañal, por ejemplo.

La autonomía del mayor

Con cinco años y medio, el mayor ya es capaz de hacer muchas cosas solo. Por ejemplo, le dejamos la ropa preparada y él se viste solo, maneja los cubiertos sin problema, se lava los dientes, se peina (de aquella manera),… así que como su grado de autonomía es bueno para su edad, lo que estamos haciendo es ponerle pequeñas tareas para hacer en casa.

También hemos empezado a enseñarle a hacer su cama, o por lo menos que aprenda a coger esa rutina. La verdad es que hacer su cama es complicado hasta para mí. Su cama es una cama nido, alta y una parte está pegada a la pared. Para ayudarse le sacamos la cama de abajo, se sube en ella y hace lo que puede. Después, nosotros rematamos donde él no llega.

En cuanto a su higiene personal, le hemos enseñado a ducharse solo, lavarse la cabeza y frotarse bien. Esto además a él le gusta porque le hace sentirse mayor. Después de la ducha se peina, pero como apenas llega al espejo lo hace de aquella manera. Pero lo importante es que le pone voluntad.

El mediano

Mientras que con el mayor los avances son más visibles, con el mediano nos está costando un poco más y no creo que le pidamos cosas por encima de sus posibilidades.

De acuerdo con su edad, debería:

Comer solo y manejar los cubiertos: Lo de comer solo ya lo hace desde hace tiempo. Sobre todo, en la guarde, al haber más niños les enseñan a comer solitos, aunque les ayuden. El manejo de la cuchara y del tenedor no tiene secretos para él, aunque aún hay alimentos, como el arroz, que prefiere comerlo con cuchara. El cuchillo todavía no se lo dejamos, por seguridad.

Recoger juguetes: es un poco vaguete y si puede se escaquea, hay que estar muy pendiente de él para que no deje las cosas por ahí tiradas. Es capaz de coger un par de piezas y pasearse por la estancia escurriendo el bulto. El tema está en que ya le hemos calado y esta treta cada vez le resulta más difícil de hacer.

Colorear cuentos: Debo decir que cuando empezó el confinamiento lo de colorear lo llevaba muy mal, cuatro rayajos y ya. Si podía lo pintaba todo del mismo color y a correr. Hemos estado trabajando con él, y aunque no colorea perfectamente ya lo va trabajando más y usando más colores. También va teniendo más paciencia.

Llevar la ropa sucia al cesto: esto le motiva mucho. Todos los días a la hora de ponerse el pijama, me pregunta qué tiene que echar a lavar. Otras veces por iniciativa propia lo lleva él solo hasta el cesto.

Además de llevar la ropa sucia al cesto, queremos que aprenda a que la ropa que se quite no la deje tirada de cualquier manera, sino sobre el respaldo de la silla.

Ayudar a poner y quitar la mesa: Lo de poner la mesa le gusta, repartir los cubiertos y poner los platos. Ya lo de recoger no tanto. En cambio, sí que le gusta ayudar cuando se trata de recoger el lavavajillas. No le pedimos que recoja toda la mesa, sin embargo, que lleve su plato y su cubierto hasta el lavavajillas, sí.

Regar las plantas: Aquí prefiero que no entre. Es perfectamente capaz, nos lo ha demostrado: Abrir el grifo, poner la regadera, llenarla de agua, empaparse hasta los huesos y regar las plantas. Su hermano pequeño le imita a la perfección. Yo prefiero que no se acerque a las plantas. En su afán de querer ayudar y de querer ser útil, a veces se pasa y las ahoga o las quita hojas sanas,…

Vestirse sin ayuda: Sabe vestirse solito, pero es muy lento. Sólo se viste rápido si sabe que tiene alguna recompensa después. A veces hay que ayudarle con los botones, con alguna cremallera, con algún zapato que sea más estrecho,… poco a poco va lográndolo. Además, que se vista nos ayuda en la logística doméstica.

En cambio, hay situaciones, como por ejemplo cuando vamos a la piscina, que le visto yo, para acabar antes. Aunque la chaqueta o el abrigo le hago que se lo ponga solito, mientras yo recojo.

Asearse solo: Lavarse los dientes, las manos, ducharse, todo sin problemas, pero le supervisamos, porque es capaz de salir de la ducha sin aclararse o irse del baño sin secar las manos.

Como es el reflejo de su hermano mayor, si ve que su hermano se enjabona solo, él también quiere hacerlo, así que se lo fomentamos. Y si le dejamos enjabona al bebé.

Lo de hacerse la cama es más complicado. Al ser una cama nido alta, no llega bien. Así que esto de momento nos encargamos nosotros.

baño

El pequeño

Con apenas 20 meses, no podemos pedirle mucho. De momento, nos conformamos con que vaya comiendo él solo, aunque hay algunas cosas, como la sopa o los purés, que se los damos nosotros, para evitar que se manche demasiado o tire mucha comida.

En cambio, no sé si es porque es el tercero y tiene dos buenos ejemplos en los que fijarse o porque es más espabilado, pero me parece que el pequeño va lanzado en esto de la autonomía.

Fomento de la autonomía y responsabilidades

Fomentar la autonomía de los peques de la casa y darles pequeñas responsabilidades es bueno para ellos y su desarrollo. Supone un refuerzo de su autoestima y aumentan su seguridad. Al principio, como todo proceso de aprendizaje, requiere paciencia. Hay que irles enseñando poco a poco y tener paciencia hasta que ellos sean capaces de hacerlo por ellos mismos.

No me parece que les demos responsabilidades por encima de lo que les corresponda por edad, simplemente vemos sus capacidades y les ayudamos a que consigan sus objetivos.

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