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Bebé prematuro

Los grupos de Whatsapp del cole

Puedo decir que hemos tenido suerte con los grupos de Whatsapp del cole de mis hijos. Salvo ocasiones muy puntuales (algún cumple, Navidad y poco más) son bastante silenciosos. Sí que es verdad que con el confinamiento han estado más activos, pero nada dramático.

Siempre se oye que los grupos de Whatsapp del cole son el mal, incluso hemos leído hilos en Twitter de lo más hilarantes al respecto. Pero en nuestro caso, ya os digo, son grupos tranquilos; tal vez las mamás de la clase del mediano sean más “intensitas” que las del mayor. El pequeño va a la guarde y no hay grupo.

Como nuestros grupos son bastante tranquilos, de momento, saldré en su defensa. Yo los veo útiles. ¿Cuándo? Cuando no aparece una chaqueta, intercambio de fotos del festival de Navidad (a los que trabajamos nos viene de lujo que se compartan, no nos engañemos) o de las caritas de ilusión que llevan cuando se van a su excursión de fin de curso (y que los que trabajamos no podemos ver)

El grupo de Whatsapp del mayor

No me enteré de que existía grupo hasta 2º de infantil y ya bien empezadito el curso. Surgió porque cuando recogí a mi hijo, vi que llevaba una chaqueta que no era la suya y al preguntar a otra mamá, me dijo: “Ponlo en el grupo”, “¿Qué grupo?” fue mi respuesta. Y así fue como me enteré de que había grupo de Whatsapp en la clase del mayor.

Pueden pasar semanas sin tener un mensaje de este grupo. La mayoría de las veces porque se ha perdido una chaqueta (en el cole de mis hijos llevan uniforme, así que todas las chaquetas son iguales) o si alguien ha visto unos guantes o una bufanda…

Los cumpleaños

Como todavía son pequeños y no tienen muy definidas sus amistades, se invita a toda la clase al cumple y también se hace por el grupo de Whatsapp. Lo cual también me parece útil, porque así se entera todo el mundo a la vez y nadie queda excluido. El único momento intenso puede ser a la hora de elegir regalo.

Con la llegada del confinamiento el grupo ha seguido siendo tranquilo. Solo ha tenido más movimiento por el tema de los cumpleaños de los compañeros de mi hijos que les ha tocado cumplir años confinados. Lo que se ha hecho ha sido decir con una semana de antelación que es el cumple de fulanito o menganita tal día, que si podemos enviar un vídeo de nuestro hijo deseándole feliz cumpleaños al cumpleañero. Una mamá, con muy buena voluntad, mucha paciencia y gran organización, se encarga de recopilar los vídeos y de montar un vídeo para el cumpleañero.

En honor a la verdad, sólo hubo una vez una madre que se puso un poco pesadita. Su hijo había perdido, por tercera vez en lo que iba de curso y estábamos en el primer trimestre, la bolsita de la merienda. Preguntó en el grupo, algunas contestaron y otras, no (yo fui una de las que no contestó). Nadie la había visto ni nadie se la había llevado a casa por error. A los dos días, insistió con el tema, añadiendo que no todas habíamos contestado. Me quedé helada (¡Qué control!). Desde entonces, cuando esta mamá pregunta algo, contesto. No quiero que me ponga un negativo.

Whatsapp: los grupos del cole

El grupo de Whatsapp del mediano

Estas mamás son más “intensitas”, para todo: cumpleaños, enfermedades, justificando ausencias de los niños (¿en serio?). Es de ese tipo de grupos que uno dice «felicidades, fulanito» y ya contestan todos los demás, como en un dominó…

Cuando entré en el grupo (no sé cómo fue, no recuerdo que perdiese nada), a los pocos días estuve a punto de salirme… de verdad, ¡Qué nivel de intensidad! En Navidad, venga a mandar gifs y vídeos navideños. En Año Nuevo, más de lo mismo… y entonces llegó el coronavirus y el confinamiento y el tener mucho más tiempo libre que de costumbre.

Intensidad

Lo peor vino cuando la profe empezó a mandar tareas. Eso era una competición a ver qué niño hacía la primavera más bonita, la más chula, la más colorida, la que utilizaba el mayor número de técnicas plásticas… ¡qué estrés! Pero no eran solo fotos, llegaron los vídeos (“mira, cómo lo hacemos de bien”) y los audios de los niños (esto sí que no era necesario).

Al principio, al mediano le enseñaba los vídeos de sus compañeros, así también me servía para ir poniendo cara a sus compañeros. Pero, llegó tal punto de saturación que dejé de enseñárselos (malamadre nivel pro, lo sé). En defensa de las demás mamás del grupo, diré que sólo eran 6 o 7, es decir, ni un tercio de la clase.

Es una reacción en cadena: profe manda tarea. Primera madre alfa manda la obra artística de su niño. Las demás contestan a lo largo de la siguiente hora… todavía hay alguna que pide perdón porque no les da la vida y van con retraso en las tareas…

Eso sí, he notado un cambio en este grupo. Han sido más intensas entre el momento que se decretó el estado de alarma y la Semana Santa, que desde Semana Santa a ahora. Ha bajado el nivel de intensidad.

La semana pasada una mamá mandó un Whatsapp en plan «Hola, ¿qué tal?, ya mejor que hemos cambiado de fase, ¿verdad?«. Nadie, absolutamente nadie contestó. Yo tampoco, no me gusta ser la primera (una manía mía). Me dio una pena horrible. Tanta que a principios de esta semana mandó un vídeo sobre el Museo del Prado para niños y le di un like.

Mi opinión

Hoy por hoy, en resumen, nuestros grupos de Whatsapp son llevaderos. La gente es bastante sensata y los utiliza con bastante sentido.

¿Qué tal es vuestra experiencia? ¿Huis de ellos? ¿Os habéis tenido que salir?

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Bebé prematuro

El pequeño se comunica

No, el pequeño no ha hecho tantos avances como para estar ya diciendo sus primeras palabras. Pero se comunica. Acaba de cumplir 10 meses, así que hablar no habla, pero ya sabe algunos «trucos» para captar nuestra atención. Para comunicarse no es necesario hablar. Los sordomudos usan el lenguaje de signos, tenemos la escritura, la mímica ¿quién no ha jugado a las películas alguna vez?,…

Os cuento algunas de las cositas que hace para captar nuestra atención o quiere «decirnos» algo. Sé, por experiencia propia que muchas de estas cosas las hacen otros bebés, ¡por supuesto! Pero es que el tener un bebé prematuro en casa te cambia las perspectivas y dejas de comparar a tu bebé con otros niños. Ya he dicho en otros posts, que el pequeño lleva su propio ritmo de crecimiento y esto es aplicable en todos los aspectos. Como me dice la pediatra cada vez que vamos a una revisión: «No tengas prisa, esto es una carrera larga, no te canses antes de empezar«

Digo que «comunica» porque intenta mandarnos un mensaje claro, unas veces que quiere un cambio de ubicación, otras que no quiere comer más, o simplemente, que quiere que su hermano juegue con él.

Cuando quiere que le saquen de la trona, de la silla de paseo, de la hamaquita,… patalea que da gusto y nos echa los bracitos. Incluso a veces arquea la espalda como para facilitarnos la tarea de meter las manos por la espalda para cogerle. Si ya ve que te acercas para cogerle, el pataleo se incrementa… vamos, que si estuviese en una piscina no se hundiría.

Cuando dice no, es no. Y el pequeño lo tiene muy, pero que muy claro. Desde hace un par de semanas, cuando no quiere más comida, empieza a mover enérgicamente la cabeza de un lado a otro con la boca bien cerrada… herméticamente, diría yo. Y ya no hay manera de colarle una cucharada de puré, de fruta o de yogur. Ni haciendo el avioncito, ni cantando canciones,… no le engañamos con nada.

Con el biberón le pasa parecido, que llega un punto en que te dice que no. Aunque también es verdad que a veces, transcurridos unos minutos, si lo vuelves a intentar, se termina el biberón.

Practica sus balbuceos. A veces cuando está en la cuna, recién despierto y descansado, le oyes «contarse su vida«: blablabla bbuu gluguguglu… vamos, sólo se entiende él, pero hace un par de días, cuando entrábamos en el ascensor dijo bien clarito «mamá«. Me giré a mi marido y le dije: ¿has oído?, ha dicho «mamá» y muy sonriente me contestó: «Sí, hace un momento, cuando le estaba cambiando el pañal también lo dijo

Ya sé que es común que los bebés digan mamamama, papapapa,tatatata… pero es que fueron las dos sílabas, bien claritas «ma-má». Puede que fuese casualidad, o no. Pero yo estoy encantada. Vale, unos días después también dijo «papá»

Desde hace unos días parece que los dos hermanos interactúan más, el mayor le habla con su lengua de trapo o le grita o le hace gracias y el pequeño se parte de risa. Da gusto verles así. También es verdad que a veces el pequeño le «provoca» con sus chillidos de alegría.

Estas son las maneras con las que el pequeño se comunica con nosotros.¿Cómo se comunican con vosotros vuestros bebés? Contadnos vuestras anécdotas

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