Liah Siloe
Bebé prematuro, Entrevistas

Entrevista a… Dayana, mamá de Liah Siloe

Hoy tenemos en el blog otra historia de superación y fortaleza de una bebé prematura. Hay que ver cómo son estos bebés prematuros, nos enseñan a sacar fuerzas de donde no sabíamos ni que las teníamos. Os dejo con el testimonio de Dayana y su pequeña Liah Siloe.

1.- Hoy entrevisto a…

¡Hola!, soy Dayana, la mamá de mi regalo de Dios Liah Siloe,  vivimos en Bélgica. Siloe nació de 33 semanas y ya tiene 10 meses de nacida.

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

Mi embarazo fue de alto riesgo desde el inicio por que yo tengo trombifilia y eso algunas veces trae consecuencias. En mi caso, todo iba bien hasta la semana 29 cuando en un control me dicen que la bebe tiene RCIU y yo preeclampsia. Hablaban de cesárea de emergencia. Estuve hospitalizada en cuidados intensivos maternos con controles de tensión, ecografias doopler y siempre mirando el bienestar fetal hasta el 27 de diciembre que me llevan a un control ecográfico y la dra dice que ya es la hora se sacar a SILOE.  Pregunté ¿a que hora? me responde que «ahora mismo», mis nervios aumentaron pues todos decían es «Very small» cada rato.

Liah Siloe

3.- ¿Cómo fue el parto?

Me hicieron cesárea. Mi esposo estuvo en todo momento, fue mi apoyo. A las 3:30 pm, nació Siloe, mi niña mi sueño anhelado, lloró y respiró al nacer, pues me habían colocado una semana antes las ampollas de maduración pulmonar. Recuerdo que había una enfermera que hablaba español y cuando nació mi bebé, mi esposo dijo «¡ay, pero es grande!» Y yo decía «¡Siii!» con aquella emoción y la enfermera decía: «noooo, es chiquita» pero para nosotros era muy grande, mi valiente bebé. Me dieron mi bebé por protocolo con cpap pero que ella misma se lo quitó, a los dos minutos de estar con Mami ya no fue necesario…hasta el momento todo iba bien. A los dos días de nacida empezaron las revisiones. Liah Siloe pesó 1.250 kg y midió 38.5 cm.

4.- ¿Cómo fue la estancia en la UCIN?

La UCIN…. Si la paredes de ese lugar hablaran… En ese lugar lloré, caí en el piso, día y noche allí. Puedes estar 24 horas. Yo me quedaba con ella, papá también cada mañana era emocionante ver a mi niña subir aunque sea 5 gr de peso eso era motivador verla tan pequeñita y tan fuerte. El personal muy humano muy interesado en el bienestar de la bebe y de papá y mamá, personas que no solo atendían a mi bebé sino que estaban allí para nosotros también. Haciendo todo para la tranquilidad de mamá y papá.

Liah estuvo en la UCIN por 20 días y todo ese tiempo en la noche yo dormía con ella encima haciendo canguro y papá todas las mañana mientras yo descansaba. A Siloe le colocaron una transfusión de sangre y también estuvo en fototerapia por 3 días. 

5.- Patologías y secuelas del bebé

A la semana de haber nacido Siloe ya le habían hecho muchos exámenes de rutina por su prematuridad y me dijeron que tenía un problema en el corazón…. Vinieron varios médicos y trajeron un traductor, no pensé que fuese tan delicado sino hasta ese momento cuando me dicen que Siloe presentaba CIV o lo que es un agujero en el corazón que debe de ser operada cuando pese 3.500 kg y si se complica antes, harían algo en una arteria pulmonar mientras podían operarla a corazón abierto. Ese día mi mundo se derrumbó imaginarme a mi bebé que iba a pasar por eso tan traumático para ella y para nosotros… era muy fuerte para mí y me dio depresión post parto…

A los 20 días salimos de UCIN a un hospital de cuidados normales para recién nacidos. Liah pesaba 1.620 kg, tenía sólo sonda nasogástrica. Solo necesitaba subir de peso. Le revisaban el corazón todas las semanas y allí estuvimos casi un mes. Cuando mi bebe le iban a dar de alta solo faltaba una semana para irnos porque ya tenia el peso para estar en casa, a Siloe le dio catarro, cosa que para los bebés prematuros y con una cardiopatía es mortal dicho por el propio cardiólogo porque se puede complicar.

Siloe

Siloe tenía ya pocos días recibiendo diuréticos y antihipertensivos porque ya había empezado los síntomas de la CIV. Los médicos decían que era un resfriado normal pero yo la veía decaída, mi bebe no era así y mi sentimiento de madre me decía que la bebé estaba mal. Yo llegaba a las 8:30 am me quedaba en el hospital hasta las 22:30 h.

Otra complicación

Pasaron tres días con mi bebé así enferma y llegué una mañana y me reciben en la puerta del retén un médico diciéndome que Siloe se complicó, que está grave y que la llevan a UCI al hospital donde ya habíamos salido. Corro a ver mi bebé y estaba en incubadora. Estaba toda inflamada con cpap y respiraba muy rápido. Ya no pude más, ese día estuve muy mal. Pensé que mi niña se moría ese día, no dormimos, no comimos, estábamos al lado de la incubadora viendo nuestra bebé… tenía neumonía…

Al otro día vino la cardiólogo a revisar el corazón. La misma que me dijo un mes atrás que no había otra solución mas que operar a corazón abierto por que la patología de Siloe lo requería. Esa misma doctora me dice que ha ocurrido un milagro… El agujero está cerrando, iba por la mitad… Ese día volví a vivir… a Siloe le quitaron el cpap, los diuréticos y los antibióticos. Ya respiraba bien, la neumonía fue viral y al día siguiente nos subieron a hospitalización…

Una semana en observación y todo bien ahora para la casa felices, más felices que nunca. Como siempre le decía a mi bebé cuando estaba en la panza de aquí me voy con mi bebé en mis brazos sana y ese día salí con SILOE y lloramos pero esta vez de alegría.

6.- Al alta…

Al llegar a casa estaba todo preparado para mi princesa. Comenzaba la pandemia y yo extremaba todos los cuidados para mi niña… Mi hijo mayor de 16 años, feliz esperando a su hermana… Ya había una bebé en casa. No necesitó sonda ni oxígeno, ni nada.

Asiste a sus controles y todo a estado bien gracias al eterno… Por la pandemia mamá y papá aprendieron hacer terapias y se las hacíamos en casa con ayuda de una fisioterapeuta on line… Papá estuvo en todo el proceso comprometido, viviendo cada momento, papá también sintió que no podía con tanto pero allí estaba él, como un roble, fue mi fuerza sin él no se dónde estaría en este momento.

Hoy, Siloe tiene 10 meses pesa más de 7 kg y mide 70cm. Es una niña completamente sana juega se ríe ya se sienta casi gatea es una niña feliz que nos alegra la vida cada segundo. 

Unos consejos

Dayana, además, de responder muy amablemente a mis preguntas, nos envía unos consejos a los padres de bebés prematuros:

A todas las madres y padres que estén pasando por este momento solo les digo que:

1. Que no se adelanten a la situación, que no hagan diagnósticos prematuros porque muchas veces en medio de la situación, la angustia y los nervios  pensamos en problemas que ni existen 

2. Enfocarse en el día a día, en el presente y en el ahora en lo que necesita el bebé teniendo en cuenta que el diagnóstico siempre va a poder mejorar debido a que el organismo es inteligente y aún se está desarrollando y el mismo buscará corregir los problemas que presente.

3. La realidad es subjetiva. Esto quiere decir que depende del punto de vista que la está viendo, los médicos sólo dan un posible diagnóstico con posibles complicaciones y soluciones, tenemos una mente creadora debemos enfocarla a crear nuestra realidad.. Eres lo que piensas y lo que dices.

4. Decretar salud y bienestar sobre nuestros bebés.

5. Hablarle al bebé con palabras positivas sin lastima sin miedo, pues son unos campeones por el hecho de nacer… sé que es difícil tratar de no llorar cuando los tenemos alzados, de no afligirse con ellos, porque ellos sienten todo lo que les trasmitimos, debemos inspirarles fuerza, valor y valentía.

Y, tú, papa o mamá, si quieres conversar con nosotros aquí estamos para apoyarte mi Instagram es nayada.27 y mi correo dayah2728@gmail.com.

Todo va a estar bien. 

Si tú también quieres compartir tu experiencia…

Si eres mamá o papá de un bebé prematuro y quieres contarnos tu experiencia, como ha hecho Dayana, escríbeme al correo electrónico mamadeunprematuro@outlook.es o mándame un mensaje directo por cualquiera de mis redes sociales.

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Lucía
Bebé prematuro, Entrevistas

Entrevista a… Andrea, mamá de Lucía

Dejamos a Andrea en León con su pequeño guerrero Hugo y nos vamos con otra Andrea, hasta Ecuador, que nos cuenta la lucha de su pequeña Lucía, otra pequeña gran guerrera.

1.- Hoy entrevisto a…

Soy Andrea. Lucía nació el 04 de mayo, pesando 640 gramos a las 30 semanas de gestación. Somos de Quito, Ecuador.

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

Mi embarazo iba bien, con las molestias normales, hasta que a las 22 semanas en el control el médico notó que la bebé estaba muy pequeña, me pidió otro eco en dos semanas, y vio que las arterias uterinas tenían resistencia.

El 26 de marzo, fui derivada dónde un especialista en alto riesgo, y me indicó que debido a que tenía elevada mi presión y como eran mis arterias, mi bebé tenía restricción de crecimiento intrauterino, a las 25 semanas apenas pesaba 380 gramos y recomendaron una cesárea el 29 de marzo.

Me aferré a darle una oportunidad a mi hija. Consulté con otro especialista y con cuidados y medicación, conservamos 5 semanas más el embarazo, fui internada para monitoreo continuo y 4 días después vieron que se habían revertido los flujos, ese día me hicieron la cesárea.

3.- ¿Cómo fue el parto?

Por cesárea. Su apgar fue de 6.

4.- ¿Cómo fue la estancia en la UCIN?

Debido a todas las complicaciones que tuvo, desde displasia bronquio pulmonar, hipo e hiperglucemia, convulsiones, enterocolitis, anemia con más de 15 transfusiones, tuvo que estar 145 días en terapia intensiva. Gracias a doctores con vocación y la ayuda de Dios, mi hija fue dada de alta el 25 de septiembre.

Debido a la pandemia no la conocí hasta 95 días después de su nacimiento cuando fue operada por retinopatia del prematuro.

Lucía

5.-Patologías y secuelas del bebé

Lucía usa oxígeno por su displasia, así que fue adecuar y limpiar todo al extremo, aprendernos todos sus horarios para anticonvulsivo, inhaladores, vitaminas, calcio, diuréticos…Así que el tanque y el oxímetro siempre nos acompañan.

6.- Al alta…

El día del alta estábamos todos felices y ansiosos a la vez. Ya cumplió su primer mes en casa. Debe ir al médico todas las semanas para evaluar su crecimiento. Al tener osteopenia aún no hemos empezado la fisioterapia, pero hacemos juegos divertidos en casa. Seguimos los controles con Neurología, genética, neumología, cardiología, endocrinologia.

Lucía es el testimonio fiel de que los milagros existen. No es fácil la tarea de ser madre de un prematuro, pero es la mejor recompensada por tener a un guerrero junto a nosotras.

Podéis seguir a Andrea a través de su cuenta de Twitter.

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Hugo
Bebé prematuro, Entrevistas

Entrevista a… Andrea, mamá de Hugo

Hoy Andrea nos cuenta cómo fue la llegada de su pequeño Hugo, un bebé nacido en plena pandemia, porque los prematuros no saben ni de fechas ni de virus. Andrea se puso en contacto conmigo a través de Instagram, de la mano de Anabel, a quien conocía por pertenecer a un grupo de prematuros en Facebook.

1.- Hoy entrevisto a

¡Hola! Mi nombre es Andrea y soy mamá de un guerrero llamado Hugo, que nació el 23 de Abril de 2020 con 27 semanas de gestación pesando solamente 555 gramos. Vivimos en León y actualmente tiene 6 meses.

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

Todo iba perfecto hasta que en la semana 20 me dijeron que mis arterias uterinas tenían mucha resistencia y que esto hacía que le llegará menos alimento al bebé. Me dieron cita para hacerme una eco en la semana 24 y ver cómo evolucionaba y ahí empezó todo, insuficiencia placentaria severa y CIR 3. Me hacían ecografías cada 48 horas y me daban muy pocas esperanzas de que el bebé fuera a sobrevivir. Cada día que aguantaba dentro era un logro y una posibilidad mas de salir adelante. Fueron semanas de mucho miedo e incertidumbre, pero Hugo ya demostraba ser un luchador sin haber nacido.

Finalmente, en la semana 26 decidieron ingresarme un par de días para ponerme las inyecciones de maduración pulmonar. Pero, al ver que el bebé empeoraba poco a poco decidieron dejarme ingresada y hacerme ecografías y monitores cada 24 horas. Justo el día que cumplía la semana 27 los médicos decidieron que no podíamos esperar más y me hicieron una cesárea.  

3.- ¿Cómo fue el parto?

La cesárea fue bien y la recuperación también, al ser tan pequeñito no pude verlo, se lo llevaron rápidamente a UCIN. El papá no pudo estar pero él sí que vio al peque.

Hugo

 4.- ¿Cómo fue la estancia en la UCIN?

Como nos dijeron el primer día, es una carrera de obstáculos, un día es un pasito para adelante y al día siguiente retrocedes dos. El primer mes fue el peor y el que más largo se nos hizo, después ya formaba parte de nuestro día a día. Los últimos 15 días se hicieron interminables. Podíamos estar con él siempre que quisiéramos y nos turnábamos para hacer el piel con piel. El personal sanitario fue para nosotros como una segunda familia, todos los días nos informaban de la situación de Hugo y nos ayudaban y aconsejaban en todo lo que necesitábamos. Justo una semana antes de irse a casa fue intervenido de una hernia inguinal bilateral y necesitó fototerapia al principio, además de varias transfusiones de sangre.

5.- Patologías y secuelas del bebé

La única secuela que tiene por el momento es su inmadurez pulmonar, típica de los nacimientos tan prematuros. El desarrollo motor nos dicen que va bien.

Hugo

6.- Al alta                                                    

La llegada a casa fue un día muy feliz pero a la vez lo afrontas con miedo. Estás tan acostumbrado a que esté conectado al monitor que cuando llegas a casa tienes miedo a que le pase algo y no enterarte, pero por suerte nos olvidamos rápidamente. No necesitó llevar oxígeno ni sonda. Actualmente estamos yendo a rehabilitación y atención temprana, a la cual nos fue muy fácil y rápido acceder, a través de la pediatra nos llamaron enseguida. Nos han concedido el grado 3 de dependencia durante 6 meses y pronto me acogeré a la prestación CUME.

Por supuesto, si alguien necesita hablar o tiene alguna pregunta puede contactar conmigo, estaré encantada de ayudar.

Hugo, con papá y mamá

En Facebook podéis encontrarme como Andrea García Nieto y en Instagram, Andregn21

¡Ánimo a todos, el camino es duro pero la recompensa final merece la pena!

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Katherine
Bebé prematuro, Entrevistas

Entrevista a… Katherine, mamá de Ainhoa

Otro día más tenemos entrevista a una mamá de una niña prematura. Es el turno de Katherine, mamá de Ainhoa. Katherine también tiene un blog en el que cuenta sus vivencias como mujer, madre y profesional y en el que también cuenta alguno de sus aspectos como mamá de una niña prematura.

1.- Hoy entrevisto a……

Soy Katherine, madre de Ainhoa nació de 31 semanas  y actualmente tiene 6 años. Vivimos en Barcelona.

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

Mi embarazo aunque “controlado” como cualquiera de una madre sana, creo que obviaron desde un inicio las alertas que mi cuerpo enviaba y yo les decía. A partir de los 3 meses me empecé a hinchar mucho, aunque la tensión arterial estaba bien, no era normal lo que estaba pasando.

A partir de la semana 28 me ingresaron por preeclamsia leve, obviamente me dijeron que si no mejoraba la situación podría tener un parto prematuro y por eso decidieron hacer la maduración pulmonar. Estuve una semana ingresada y a los 3 días regresé para quedarme de nuevo porque la situación se complicó y ya tenia preeclamsia grave, síntomas neurológicos + CIR III y bueno a partir de ahí empezó una larga estancia.

3.- ¿Cómo fue el parto?

Cada día era un sin vivir, entre pruebas en la mañana, ecos y demás… todos los días podía ser el día del parto. Hasta que llego el día en que las cosas no mejoraban y por precaución decidieron realizarme una cesárea; estuve consciente durante el procedimiento porque tenia la tensión muy alta y por fortuna cuando nació pude ver su carita y besarle antes que se la llevaran a la Unidad Neonatal.

4.- ¿Cómo fue la estancia en la UCIN?

Al otro día con todas mis fuerzas fui a  Verle, yo seguí ingresada dos semanas más porque aun seguía muy delicada pero Neonatos me quedaba a 100 metros de mi habitación, la misma planta y me permitían estar todo el tiempo ahí con ella, (hasta las enfermeras me buscaban para controlarme ahí). No habían horarios y podíamos estar hasta la noche.

Durante su ingreso, hicimos el método canguro y poco a poco con la aceptación de mi leche materna (inicialmente por sonda nasogástrica) se inició la lactancia materna; al principio no hacia una succión fuerte por lo pequeña y se cansaba mucho, se quebada dormida y había que ajustarle con biberón de mi leche.

¡Estar ahí 42 días, era muy duro! Lo más difícil era dejarle en la noche, ¿siempre pensaba “y si llora ¿y está sola?, ¿si nadie le escucha?, ¿si le pasa algo?”

Durante su hospitalización tuvo una complicación porque le dio una infección en un catéter que hizo que le enviaran a la UCI por una semana, que por suerte se resolvió ; también requirió de fototerapia en la primera semana.

El personal sanitario en un principio chocante, porque en mi concepto, deberían tener mas tacto para abordarlo a uno, todo es tan diferente, ¡tan nuevo! Que creo que es importante tener empatía en ese aspecto. Nos informaban a diario de la evolución, que como pasó la noche y demás.

5.- Patologías y secuelas del bebé

Su evolución aunque lenta porque hacia muchas apneas, ¡fue satisfactoria!, al día de hoy y aun en controles sigue con: dietista pediátrica (baja de peso), oftalmología (protocolo), neuropediatría (protocolo).

Su desarrollo a lo largo de estos años no ha supuesto ninguna secuela, solo problemas con la alimentación y su sociabilidad en los primeros años escolares que supuso una retención escolar en la escuela infantil 1 año más antes de entrar al colegio porque presentaba un atraso madurativo de 8 meses. Nunca requirió soporte por atención temprana pero para este caso que comento me tocó solicitar ayuda a la OME (oficina municipal de Escolarización)  que valoraran el caso de mi hija por ser prematura y que no la veía aún con las capacidades para entrar al colegio; estos a su vez enviaron al EAP (Equipo de Asesoramiento y orientación psicopedagoga) y dieron la valoración en su caso.

6.- Al alta

La llegada a casa fue dejando atrás todos esos miedos. Intentado pensar que ya estábamos todos juntos y que ya todo había pasado. Siendo aún muy pequeñita y delgadita; solo pensaba en que ese fue mi parto. Y que todo quedaba en el olvido, por decirlo de alguna manera.

Además, de en su blog, podéis seguir a Katherine en su cuenta en Instagram.

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Estrella
Bebé prematuro, Entrevistas

Entrevista a… Anabel, mamá de Estrella

En esta ocasión, es Anabel, otra mamá de una bebé prematura, la que se ha ofrecido a contarnos su experiencia con su bebé, una niña llamada Estrella. Agradezco enormemente su implicación y colaboración. Me ha gustado mucho leer su testimonio porque lo cuenta de una forma muy positiva, a pesar de lo mal que se pasa.

Os dejo a continuación con la experiencia de Anabel y con las preciosas fotos que me ha hecho llegar.

1.- Hoy entrevisto a……

Mi nombre es Anabel y mi pequeña se llama Estrella. Vivimos en Granada y mi hija nació con tan solo 26 semanas de gestación. Pesó 640 gramos y se quedó en 540. Además de nacer con tan pocas semanas de gestación fue CIR. Ahora tiene casi 6 meses. Ella nació el 29 de abril de 2020.

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

Mi embarazo fue genial, no tuve nada de náuseas y la verdad que todo iba muy bien hasta que de repente empecé a hincharme. Yo había oído hablar de la preeclamsia por lo que me controlaba la tensión cada día y todo iba normal hasta que un domingo por la mañana me levanté tan hinchada que no podía cerrar ni la mano.

Me tomé la tensión y estaba por las nubes así que me fui al hospital y después de todo el día y de hacerme varias pruebas me ingresaron ya que a mi bebé no le llegaba bien el alimento y a que había riesgo de que la preeclamsia fuese a más. Finalmente, el miércoles de madrugada tuvieron que hacerme una cesárea ya que casi no se escuchaba el latido del corazón.

Tan solo en la eco de la semana 20 me dijeron que mi hija tenía riñón multiquístico.

Estrella, la pequeña de Anabel

3.- ¿Cómo fue el parto?

El parto fue muy rápido a las 4 de la mañana avisé a los médicos por un dolor enorme en la boca del estómago y a las 5:03 ni hija ya estaba en el mundo. El papi se portó súper bien. Estaba muy asustado por mi vida y la de nuestra hija.

4.- ¿Cómo fue la estancia en la UCIN?

La verdad que la llegada a UCIN fue muy dura (aunque he de decir que yo estaba como en una nube en la que parecía estar viendo todo como algo externo a mi) poco a poco la realidad se hizo patente.

En la UCIN del hospital materno de Granada podíamos estar todo el tiempo que quisiéramos, aunque debido al coronavirus sólo podíamos entrar de uno en uno así que nos organizamos de tal forma para el piel con piel en la que el papi iba toda la mañana y yo toda la tarde y al día siguiente al contrario ya que además yo estaba terminando un máster. El primer mes se hizo muy corto pero los dos siguientes, sobre todo los últimos 15 días se hicieron muy largos.

Desde un principio comencé a estimularme para poder extraer leche para mi niña y finalmente conseguí incluso hacerme donante. A día de hoy seguimos con lactancia materna.

El trato por el personal sanitario fue increíble. Prácticamente todos eran encantadores. Cada día nos informaban de la situación de Estrella y gracias a Dios no hubo ni una sola complicación en toda la estancia. Podíamos contar con ellos y ellas para todo, incluso cuando algún día me daba algún bajoncillo.

Durante la estancia necesitó fototerapia al principio del ingreso.

Anabel, su pequeña Estrella

6.- Al alta

Desde que llegamos a casa todo ha ido mejorando. Nos fuimos a casa con oxígeno aunque ya llevaba dos días en el hospital sin usarlo y en casa no lo ha necesitado ni un solo momento. Le quitamos el pulsi al mes de estar en casa ya que nos daba mucho miedo a que le pasase algo.

Ahora hemos empezado con fisio y la semana que viene empezaremos la atención temprana pero de momento me han dicho que no tiene retraso motor aparente. Ha sido muy fácil conseguir que la atiendan en atención temprana. Su pediatra la solicitó y directamente me dieron la cita.

Aún no he solicitado el grado de discapacidad aunque estoy pendiente de pedirlo (debo informarme de ello). Respecto a la ayuda pública, soy maestra y a día de hoy estoy cobrando el CUME (prestación por cuidado de menores) con una reducción del 99.9%

La verdad que esta experiencia ha sido muy, muy dura pero gracias a ella me he vuelto una mujer muy fuerte y he conocido a muchas mamis increíbles que ya son amigas de corazón.

Por otro lado quiero destacar que la gran unión y compenetración que hemos tenido el papi (Julio) y yo ha sido esencial para llevar la situación.

Mi facebook es Anabel Ceballos Navarrete
Mi instagram: anabel_c_n
Sin duda todo el mundo que me necesite, o necesite apoyo puede contar conmigo.

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Laura, mamá de David
Bebé prematuro, Entrevistas

Entrevista a… Laura, mamá de David

Con este post damos inicio a la que espero sea una serie de muchos testimonios. A raíz de una conversación por Instagram con Laura, la protagonista del post de hoy, me surgió la idea de hacer post con los testimonios de otras mamás y papás de bebés prematuros y que cuenten su experiencia. De esta manera, otros padres de bebés prematuros pueden conocer historias más o menos próximas a la suya y sentirse «acompañados» en su periplo.

Cuando llega un bebé prematuro a la familia no siempre se está preparado. Todas las madres soñamos con un embarazo perfecto, hasta que, de repente, sin saber cómo ni por qué, el embarazo no va tan bien como nos gustaría y el parto, por diferentes motivos, termina adelantándose más de lo previsto.

Os presento a Laura

Laura se puso en contacto conmigo a través de mi Instagram cuando durante su embarazo le diagnosticaron que su bebé era un caso CIR, como nuestro hijo. En su búsqueda por internet, dio con mi blog, me escribió y compartió todas sus dudas y temores conmigo. Me recordó mucho a cuando en la semana 25 diagnosticaron el CIR del mediano. Sentirse perdida en un océano inmenso, sin saber muy bien hacia dónde tirar.

Sin más, os dejo su testimonio.

La entrevista a Laura

1.- Hoy entrevisto a…

Mi nombre es Laura y soy la mamá de David, mi pequeño guerrero. Somos de la provincia de Tarragona, concretamente, vivimos en la Pineda, aunque el embarazo nos lo llevaron en Barcelona por ser de alto riesgo. David nació por cesárea programada en la semana 32 (el 6 de septiembre) y pesó 1.430 gr ya que es un bebé CIR (crecimiento intrauterino restringido).

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

Mi embarazo era de riesgo por ser diabética tipo 1. Al ser diabética tienes muchos más controles (ecos, ecocardios…), pero no implica (ni mucho menos) que tu hijo sea prematuro. Sin embargo, nos fueron diagnosticando diferentes problemas durante los meses de gestación que derivaron a un parto anticipado.Mi embarazo fue malo, no tengo un bonito recuerdo y supongo que esa espinita no me la podré quitar nunca. En la semana 16, le diagnosticaron a David una malformación en los pies (pies equinovaros o zambos). Al principio nos derrumbamos porque no sabíamos muy bien qué implicaba, luego descubrimos qué es algo más común de lo que parece y vimos que tenía solución, solo requería de unas buenas manos profesionales (que las tengo) y mucho amor y paciencia. Aún así, me hice la amnio para descartar cualquier enfermedad relacionada con dicha malformación. Salió todo negativo. 

Una vez superado el primer obstáculo, en la semana 24 nos dicen que David crece mal, que es un bebé CIR (crecimiento intrauterino restringido) y percentil por debajo de 1. Otro vaso de agua fría. Nos dijeron que era culpa de la placenta que no alimentaba bien al bebé y que se debería ir valorando la interrupción del embarazo, semana a semana. Con un poco de suerte podríamos llegar a la semana 34. 

A partir de este momento, dejamos de pensar en el futuro, tocaban las revisiones cada 7-10 días y esa era nuestra meta: «superar el viernes y estar en casa una semana más» Sin embargo, faltaba otro problema, semana 26, ecocardio, observan un problema en el corazón, David tiene riesgo alto de coartación de aorta. Esta cardiopatía sólo se puede valorar una vez el bebé nazca y por tanto, cuando naciese, sabríamos la gravedad de la cardiopatía…

Semana 27, teníamos revisión del CIR, David estaba bien pero miraron mi tensión y no bajaba de 180/190-90/100. Decidieron ingresarme y hacer analítica de factores exógenos. En este punto me diagnosticaron preeclampsia leve relacionada también con la placenta. Todo encajaba, todo estaba relacionado. Sentíamos que la bomba estaba a punto de explotar. Y así… hasta la semana 30 en donde me ingresaron en la UCI porque la preeclampsia derivó a grave, muy grave. Por tanto, sí, mi embarazo fue malo, cuando lo pienso me dan ganas de llorar y no sería capaz de pasar de nuevo por lo mismo. Fueron meses de preocupación, noticia mala tras noticia mala, muchas paranoias, muchos artículos científicos leídos para nada…

3.- ¿Cómo fue el parto?

Para mi, fue la mejor parte. Estaba muy mentalizada que sería un parto provocado y cesárea… Entonces estuve relajada, la verdad. Además la preeclampsia me estaba «matando» lentamente, el parto fue la liberación. Me supo mal que mi marido no pudiese estar presente, pero tema COVID es lo que tiene… Sin embargo, justo entrar en el paritorio, sonaba una canción de amor que me recordaba a mi boda y a mi pareja… Eso fue mi señal que todo iría bien. Lo peor fue el postparto, no pude ver a mi hijo hasta 48 horas después ya que yo no podía dejar la medicación para la preeclampsia y estaba muy limitada (3 máquinas enchufadas  y la tensión controlada cada hora..). 

4.- ¿Cómo fue vuestra estancia en la UCIN?

Buuuf… La estancia se me está haciendo eterna. La evolución de David es muy muy lenta. Un día tienes la sensación que estás avanzando y otro que has retrocedido a semanas atrás. Para nosotros está siendo una pesadilla porque todo es muy incierto. ¿Como evolucionará David? ¿Crecerá bien? ¿Se desarrollará bien? No se sabe. La respuesta siempre es la misma: TIEMPO.

TU HIJO NECESITA TIEMPO. 

La suerte del Hospital Sant Joan de Deu es que la UCIN es de 24h y podemos ir y venir cuando queramos. Vivimos a 100 km de Barcelona y esa flexibilidad nos está resultando muy cómoda. En cuanto a la lactancia, en mi caso, estamos intentando Lactancia Materna pero hay que ser fuerte física y psicológicamente para aguantar toda la estancia de UCIN (sin tu hijo) y conviviendo con tu mejor amigo, el sacaleches. Ahora mismo, cayó mi producción de leche, estoy intentando volver a los inicios, no sé si lo conseguiremos.

5.- ¿Qué patologías o secuelas tiene tu bebe?

Este tema aún es muy incierto. David tiene una hernia inguinal que se debe operar durante el ingreso y unos pies zambos que deben corregirse. En cuanto a las secuelas por prematuridad, a día de hoy, tiene problemas visuales (no fija bien la mirada) y tema auditivo (el oído derecho no ha pasado la prueba) y en tema alimentación: tiene reflujo y episodios de apnea porque es muy pequeño y se cansa. De momento come por sonda, la alimentación por boca nos está costando mucho (¡¡¡qué frustrante!!!)

6.- Al alta…

No te puedo decir todavía… ¡¡¡¡Pero tengo unas ganas terribles!!!!

Por último, me gustaría darte las gracias, Isabel, por tu blog. Como en más de una ocasión te he dicho, me serviste de ejemplo como bebé prematuro y CIR. Conocer otras historias parecidas ayudan psicológicamente a superar los obstáculos. 

El pequeño David está ingresado aún, pero como pequeño guerrero que es seguro que saldrá adelante. Desde aquí, quiero agradecer a Laura su generosidad de querer compartir conmigo (y con mis lectores) su experiencia, para que otros padres de bebés prematuros puedan tener una luz en el túnel de la prematuridad.

Podéis seguir a Laura a través de su perfil de Instagram: @laurafabregat1991

Si eres mamá o papá de un bebé prematuro y quieres contarnos tu experiencia, como ha hecho Laura, ponte en contacto conmigo a través del correo electrónico mamadeunprematuro@outlook.es o mándame un mensaje directo por cualquiera de mis redes sociales.

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Bebé prematuro

Hoy hace un año

Hoy hace un año me dieron la baja por riesgo en el embarazo. Tenía pensado otro post para publicar hoy, pero las fechas son las que son.

Yo siempre creí que el riesgo en el embarazo eran cosas mucho más graves: un desprendimiento de placenta, un riesgo de aborto, pero son circunstancias que siempre piensas que les pasa a los demás y que a ti estas cosas no te pueden pasar. Hasta que pasan.

En la ecografía de la semana 20 todo iba perfecto, las medidas, el peso, tenía todos sus órganos. Recuerdo llegar a casa y comparar la ecografía del pequeño con la del mayor. La fecha prevista de parto era para 4 días después de la fecha de cumpleaños de nuestro hijo mayor, con lo cual las medidas serían más o menos. Recuerdo que al comparar ambas ecos, donde uno era más largo, el otro era algo más pequeño y el peso era más o menos. Esto no son ciencias exactas, así que yo no tenía motivos para pensar que las cosas podían salir de manera diferente.

Tras realizarme la ecografía, mi ginecólogo me dijo que me quería ver en 5 semanas. Yo en ese momento no le di importancia, sólo pensé que iba a estar muy controlada, lo cual no me parecía mal. Pero ahora sospecho que el médico en ese momento vio algo que quería seguir cerca, para confirmar o descartar.

Recuerdo perfectamente la fecha, porque en Madrid era festivo, pero donde vivimos no. Así que aunque era el día de San Isidro, teníamos cita. Empezábamos en la semana 25. Tras la oportuna revisión, me dijo que el pequeño tenía poco peso. El motivo podía deberse a varios factores: el estrés propio de la madre (no es lo mismo estar embarazada del primero, que tener a otro niño de 20 meses que atender), el trabajo (madrugar, el estrés propio de trabajo, el traslado en transporte público,…) o la propia constitución del bebé (hay niños más pequeños, más delgados,…)

Me recomendó 2 semanas de baja, con reposo relativo y que tomase adiro. El adiro, por si no lo sabéis, es parecido a la aspirina y evita la formación de coágulos, sin embargo, en pequeñas dosis ayuda a la placenta en su trabajo de enviar alimento al bebé. De hecho, ante mi cara de sorpresa me dijo que, junto con el ácido fólico, el adiro se receta a muchas embarazadas. Además, debía de seguir tomando mis vitaminas.

Hoy hace un año

Yo, esas dos semanas, fui una paciente modelo. Afortunadamente, tenía una persona que me ayudaba con el mayor y con las tareas de la casa, así que yo por las mañanas podía dedicarme a marmotear (de hecho, dormía dos o tres horas) y por las tardes, mi marido se encargaba del peque. Yo no cogía ningún peso y el mayor esfuerzo era ir de paseo hasta el parque, sentarme en un banco y volver del paseo.

Ni qué decir tiene que ya no volví a trabajar. Las circunstancias no mejoraron, más bien se diría que el crecimiento del pequeño se estancó. Seguí guardando reposo y yendo cada 2 semanas al ginecólogo. Hasta que la semana 31 todo se precipitó. Ya os conté la llegada del pequeño en estos dos posts:

Y aunque ha pasado un año, lo recuerdo como si fuese hoy mismo.

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Bebé prematuro

La llegada del pequeño (Parte 1)

Cuando me quedé embarazada del pequeño, fue una gran alegría, queríamos que los hermanos se llevasen poco y si se cumplían las predicciones, se llevarían dos años justos. Sin embargo, los planes no salieron como nos hubiera gustado. La llegada anticipada del pequeño nos pilló desprevenidos. Después de un primer embarazo fantástico, no podíamos imaginar lo que nos depararía este segundo embarazo.

Hasta la semana 20 todo iba bien. Yo había cogido el peso justo (tal vez, un poco más) y el bebé se iba desarrollando con normalidad. Tras la ecografía de la semana 20, el ginecólogo me dijo que me quería volver a ver en 5 semanas, a modo de revisión, o al menos, así lo entendí yo en aquel momento. Ahora sospecho que vio algo que en ese momento no era preocupante, pero que había que controlar.

Cuando fuimos a revisión en la semana 25, nos dijo que el bebé apenas había crecido desde la última revisión. Me aconsejaba un par de semanas de reposo relativo, algo difícil con un niño de 21 meses en casa, pero no tener que madrugar para ir a trabajar ya me quitaba mucho estrés. El poco crecimiento del bebé podía deberse a mi propio estrés o a que la placenta no estuviese alimentando como debía al bebé. Yo todo lo más que había notado es que, en comparación con mi anterior embarazo, tenía menos barriga.

Volvimos a revisión en la semana 27. Fue la primera vez que oíamos hablar de «Crecimiento intrauterino retardado» (CIR). Decidí que no iba a buscarlo en Google, por el nombre deducía lo que podía ser. En la revisión de la semana 29, mi ginecólogo nos avisó que el bebé aunque había cogido algo de peso no era suficiente y que era probable que el embarazo no llegase a término. Me recomendó ir a monitores.

Recuerdo que me dieron cita para monitores para un martes por la mañana. Cuando llegamos, nos pasaron a un box y me conectaron. Al principio, la enfermera, al ver el registro, pensó que el bebé dormía, así que le pegó un buen meneo a mi barriga, pero como el bebé no reaccionó mucho, le pidió al papá a que fuese a por un zumo a ver si el azúcar le animaba. Pero ni con esas. Le llevó el registro a la ginecóloga de guardia que nos indicó que nos tenía que ver ese mismo día mi ginecólogo. No sabíamos que ya estábamos en la línea de salida para la llegada del pequeño.

Y llega el temido día

Así que a las 4 de la tarde nos presentamos, en la consulta, y aunque no teníamos cita, nos atendieron. El asunto era urgente. Tan urgente, que cuando la médico que me iba a atender en el parto vio el registro de los monitores y todas las ecos anteriores, decidió que esa misma tarde, debía ingresar para hacerme una cesárea al día siguiente. El pequeño no aguantaba más tiempo dentro.

No estábamos preparados para esta llegada anticipada del pequeño. A partir de ahí, todo se precipitó.

Desde que nos dijeron que había un problema con la placenta, cuanto más tiempo aguantase el bebé dentro era lo mejor para él a efectos de maduración. Sin embargo, llega un momento en que el bebé pasa a estar mejor fuera que dentro, aunque sea en una incubadora.

Para no hacer el post muy largo y para no aburrir, dejo la segunda parte para otro post 😉

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