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Seis años

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Seis años han pasado ya desde que nació mi pequeño guerrero. Bueno, para ser exactos seis años y 5 meses. Este año su cumpleaños nos pilló de viaje y se me pasó por completo el post anual por su cumpleaños.

Si sois habituales del blog, sabéis que todos los años por el cumpleaños del pequeño guerrero escribo un post reflexionando sobre cómo va creciendo el niño y sus avances.

Este año, su cumpleaños, nos pilló de viaje, de crucero para ser exactos. En Roma, para ser más precisos. Ni qué decir tiene lo encantado que estaba, en el barco le dieron una tarjeta de felicitación, que guarda como oro en paño y le pusieron una velita en el postre.

Desde el último cumpleaños, no he escrito mucho en el blog. Se han dado varias circunstancias, pero tal vez la más importante y que creo que es un mal común de nuestro modo de vida es la falta de tiempo. Es verdad que también durante un tiempo estuve desmotivada con el blog, las estadísticas no reflejaban el trabajo y tiempo que invertía en escribir un blog, y eso unido a mi escaso tiempo libre supongo que fui priorizando otras actividades.

Novedades

Pero desde hace un tiempo me ronda la idea de retomar el blog, de escribir sobre la prematuridad y no solo porque hoy sea el Día Mundial del Bebé Prematuro, si no porque creo que hay muchas mamás (y papás) que necesitan ver que no están solos en este mundo del bebé prematuro, que hay muchas historias similares (porque no hay dos historias iguales) a la suya que se comparten y que puedan suponer un hálito de esperanza cuando ves a tu bebé en una incubadora y al que apenas te atreves a tocar porque lo ves más frágil que a un jarrón de cristal de Bohemia.

Este año además pudimos celebrar que cumplía seis años con sus compañeros de clase. Lo cual fue hasta un gran acontecimiento, porque entre pandemia y restricciones no ha sido posible. Lo de ir a un parque de bolas le parece un planazo.

Avances

Como os decía, han pasado pocas novedades desde que el pequeño guerrero cumplió cinco años. Tal vez la novedad más importante es que ya por fin, hace menos de un mes, nos han dado de alta de todos los servicios. Esto da para otro post, que tengo en borrador porque, para ser sinceros, desde el año pasado esperaba que nos diesen el alta.

Por supuesto, esa es mi gran novedad. Para él, lo más grande es que ha pasado a primaria, ya se siente mayor y como ya sabe leer, lee todo lo que cae en sus manos, ¡hasta el periódico en papel que tenemos en casa! y va descubriendo un nuevo mundo. Ya no depende de que nosotros o su hermano mayor le leamos un cuento o lo que sea, ahora si algo le interesa lo lee él mismo.

Este curso nos pidió que le apuntásemos a robótica, la verdad es que le gustan mucho las construcciones, le encanta hacer equilibrios con las piezas del Lego y dibujar edificios. ¿Será que va para arquitecto o ingeniero? Eso sí, la actividad física y el deporte no son lo suyo. Ha aprendido a nadar, porque él sabe que nadar es casi tan importante como leer o escribir, además de ser un deporte de lo más completo.

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