Bebé prematuro

Octubre: Fin al periodo de adaptación

Con el mes de octubre, el periodo de adaptación llega a su fin y os cuento cómo lo hemos vivido nosotros. Tal y como nos contaron el primer día de guarde del pequeño guerrero, el periodo de adaptación es tanto a la guarde como en casa, ya que era probable que se alterase sus ritmos de sueño o de alimentación, o que estuviese más irascible.

Ya ha pasado más de un mes desde que los peques de la casa han empezado el curso escolar. Así que pasada la novedad, os cuento cómo hemos llevado, ellos y nosotros, la «vuelta al cole». Los dos acuden al mismo centro, toda una ventaja a la hora de ir a llevarlos y recogerlos.

Adaptación a la escuela infantil

El pequeño empezó la escuela infantil el primer lunes de septiembre. Esta guarde es diferente a la que asistió el mayor el curso pasado, así que todo son novedades y nuevas rutinas, para él y para nosotros. La lista de objetos para llevar es mucho más corta. Lo bueno es que tienen uniforme. Como tengo que dejarlo preparado todo la noche de antes, para mí es mucho más cómodo no tener que estar pensando qué ropa preparar. Lo malo es que, aunque tienen uniforme, hasta primaria no tienen babi, así que lavamos mucho más a menudo.

Durante la primera semana, no lloraba nada cuando le dejábamos. Incluso hubo un día que se echó a los brazos de su profe. Pero cuando iba a recogerle, lloriqueaba e incluso me mordisqueaba el hombro. La segunda semana fue al contrario lloraba cuando le dejaba mi marido y estaba contento cuando le recogía yo y ya los últimos días, se ha quedado tan contento en el aula y cuando voy a recogerle sonríe al verme. Desde el principio se quedó el horario completo, comía allí y dormía la siestas. Así que diría que prueba superada.

El primer día de escuela infantil, al preguntar si tenían periodo de adaptación, nos dijeron que no, que entienden que los padres trabajamos y que es difícil conciliar horarios, pero nos dijeron que serían flexibles, que si solo le queríamos llevar unas horas por ellas no había problema. Nosotros optamos por dejar al pequeño guerrero el horario completo y nunca ha tenido problemas.

En el cole

El mayor empezó el cole una semana después que su hermano. El primer día se quedó serio, como diciendo ¿dónde me han traído? ¿quién es esta gente?, pero no lloró. Nos dio un beso a los dos y a su hermano y se metió al aula de la mano de su profe.

Durante el mes de septiembre, no han tenido periodo de adaptación, nos dijeron que las primeras semanas serían más flexibles con ciertas cosas como, por ejemplo, los horarios o llevar algún muñeco o juguetes de apego. El horario en septiembre era de 9 a 1, con posibilidad de dejarle al comedor, pero sin siesta y la siesta para el mayor es fundamental (es un muy marmota), así que a la 1 iba mi marido a buscarle, comían juntos y después la siesta.

En octubre, el horario es de 9 a 2, luego se queda a comer y de lunes a jueves tiene como actividad extraescolar, la siesta. Los viernes le hemos apuntado a otra actividad que se llama «tardes divertidas», lo que viene siendo jugar. Pero a mi esto me permite llegar de trabajar y recogerles a los dos a la vez. Si no, estaríamos de taxistas todo el día.

Desde luego, en ambos casos, yo diría que los dos están plenamente adaptados y nosotros con ellos.

¿Vuestros peques qué tal han llevado la vuelta al cole? ¿Han tenido periodo de adaptación?

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