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Las teletareas y las notas

Las teletareas, ese nuevo concepto que el coronavirus, el estado de alarma y el confinamiento han introducido en nuestro vocabulario. Las notas, tal vez debería decir, «telenotas», este año han llegado por correo electrónico (no es lo habitual en nuestro cole), forman parte del lenguaje habitual de cualquier estudiante.

Aviso, este post es de desahogo. Nosotros, como casi todos los padres de este país con niños en edad escolar, hemos tenido que compaginar nuestras obligaciones laborales con las tareas a distancia de los niños. Cada día estábamos puntuales delante del ordenador para ver qué tocaba hacer ese día.

Estado de situación

Tenemos dos niños en educación infantil: el mayor, en tercero de Infantil y el mediano, en primero de Infantil. El pequeño está en segundo de guardería, es decir, en la clase de los de 1-2 años. Lo bueno es que el pequeño no ha tenido nada que hacer. Aunque por otro lado suponía un reto añadido: había que tenerlo entretenido mientras los dos mayores hacían sus teletareas.

Cuando nos confinaron el mayor empezaba a soltarse con la escritura y la lectura y el mediano empezaba a conocer los números y las formas geométricas.

Del segundo trimestre no tenemos notas. A falta de dos semanas de terminar el trimestre no pudieron hacer la evaluación y nadie sabía cómo iba ser el desarrollo de los acontecimientos. Vale, puedo entenderlo.

teletareas

Las teletareas durante el confinamiento.

Al principio del confinamiento, como no sabíamos lo que iba a durar todo esto, desde el cole nos dijeron que no era necesario ir a por los materiales. Nos dieron algunas pautas e indicaciones y eso fue todo. Mandaban alguna ficha suelta y poco más.

Llegó la Semana Santa y el coronavirus seguía campando a sus anchas por el territorio nacional, y desde el cole volvieron a escribir para que fuésemos a recoger el material que tenían allí para poder seguir trabajando en casa. Nosotros teníamos claro que iríamos a recogerlo porque eso nos ayudaría a trabajar con ellos.

La tutora del mayor organizó un classroom a través del que nos mandaba las tareas relacionadas con el material que teníamos ya en casa, fichas adicionales o vídeos para completar las tareas. La tutora del mediano optó por hacer lo mismo, pero a través del correo electrónico, que era la forma habitual con la que nos hemos comunicado con ella a lo largo del curso.

No os descubro nada nuevo si os cuento cómo ha sido compaginar sus teletareas con el teletrabajo. A veces sus teletareas eran más estresantes que el teletrabajo.

Como los nuestros son pequeños no ha habido clases virtuales. Era sencillo, a las 9 teníamos las tareas colgadas en el classroom o en el correo y nos poníamos manos a la obra. Nunca mejor dicho, porque en el caso del mediano a veces suponía preparar materiales para poder hacer la actividad. (Dibujar números, imprimir, recortar,…) No teníamos plazo para hacer las tareas, pero teniendo en cuenta que al día siguiente llegaban más tampoco era cuestión de irlo dejando, que luego se nos acumulaba la tarea. Sí es cierto que las profes nos decían: “haced lo que podáis, hasta donde podáis”

En algún momento de la semana teníamos que enviar algún vídeo del mayor leyendo o fotos de tareas que nos habían pedido de los dos. Hemos hecho todo, absolutamente todo lo que nos han ido pidiendo, lo obligatorio y lo voluntario. Nos ha supuesto un esfuerzo a grandes y pequeños.

Y entonces a un par de días de que envíen las notas, llega un correo electrónico del cole. Contándonos una vez más lo excepcional de las circunstancias y que en el segundo ciclo de infantil las notas se basan sobre todo en el proceso de observación directa del profe sobre los niños en el aula. Aunque hayamos hecho todas las actividades que nos han ido mandando, participado en los zoom que han organizado o hablado con las tutoras,… en los informes sólo van a poner “en proceso” porque no ha habido esa observación directa y porque son indicaciones de la Consejería. Esto lo tenían que haber dicho al principio del trimestre.

Mi opinión

Sinceramente, si lo llego a saber el esfuerzo habría sido otro. El hecho de que hayamos tenido que grabar vídeos y mandarlos o hacer fotos, nos ha supuesto un tiempo de trabajo que en otro momento teníamos que recuperar. Bien madrugando para aprovechar el rato antes de que ellos se levantasen o sus siestas, incluso alargando el horario. Nos hemos hecho expertos en manualidades, hemos hecho cosas que ni pensábamos que se podían hacer…

Si no pensaban evaluar o evaluar de forma tan plana que lo hubiesen dicho al principio del trimestre y que no nos hubiesen hecho hacer tanto vídeo y foto «para ver su evolución».

No me parece bien. Habrá habido niños que hayan hecho lo justo porque sus circunstancias no les hayan permitido hacer más. Habrán cubierto el expediente mandando lo estrictamente indispensable y listo.

Sé que todo lo que hemos trabajado con los niños ha sido en su beneficio, eso por descontado. Han tenido profesores particulares en casa para ellos solitos. Hemos reforzado donde hemos visto que flaqueaban y hemos trabajado y descubierto cosas nuevas según ellos iban avanzando.

Puedo entender que para inglés y para religión (en 3º Infantil), solo pongan lo de “en proceso”. De inglés, solo nos pidieron un vídeo durante todo el confinamiento. Para religión mandaron un par de fichas que ni siquiera hubo que mandar hechas.

Dice mi marido que me vaya acostumbrando, que nos vamos a encontrar con situaciones similares a lo largo de su vida como estudiantes. Pero ¿Dónde queda la cultura del esfuerzo? Me parece triste que ya desde Infantil no se valore ese esfuerzo.

La explicación

Según nos ha comentado una de las tutoras, es cierto que a través de las fotos y los vídeos que hemos mandado han podido ver una evolución en los niños. Entienden que muchos de los procesos que vienen en las notas han sido conseguidos, pero como no ha habido esa observación directa en el aula no pueden poner «Completado».

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4 comentarios sobre “Las teletareas y las notas”

  1. Completamente injusto! Estoy de acuerdo contigo. En nuestro caso mi hijo es más mayor, y no te imaginas el esfuerzo, las horas echadas, trabajos, fichas, exámenes a través de formularios, Classroom, hangouts, videollamadas, vídeos, manualidades, lecturas en pdf… Terrible. Pues tras hacer todo lo que mandaban y entregarlo en su plazo (sí, había plazos) te encuentras que los que no lo han hecho han aprobado igual!! Vale que el mío ha tenido muy buenas notas, qué menos! Pero no, no lo veo justo…

  2. Me parece que la gente que piensa así es muy hipócrita y con una necesitad de atención de diagnóstico. Por lo que leo entiendo que solo basas la educación de tus hijos en el resultado de las notas y que no les estas ensañando a esforzarse si no hay algún beneficio de por medio o algún tipo de valoración externa. Aunque ello represente que se conviertan en expertos haciendo manualidades (un ejemplo que citas en la entrada) o que puedan pasar un tiempo en familia, el cual casi nunca tienen por que están en el cole o extra escolares o simplemente los adultos estamos demasiados cansados. Eso demuestra la bajeza de la sociedad en general. Desde el minuto uno ya se sabía que la evaluación iba a desarrollarse de la manera que se ha desarrollado, y como profesora de universidad he estado en muchas tribunales de defensa de TFGs y este años nos han presentado autenticas porquerías por que imagino que el motivo es que son alumnos de padres que piensan como tu: «se iba a valorar a todos por igual (y añado yo) y con mucha manga ancha» . ¿Sabes cual sera luego la diferencia entre padres que sí les importa la educación de sus hijos y se basan en el esfuerzo y no en las notas(no siempre el esfuerzo es una factor con una influencia directa sobre las notas, lo se por mi experiencia, y por que no todos los «niños» son iguales? que los demás se esforzarán por si solos sin que se lo pidas y sin esperar nada a cambio, eso es la cultura del esfuerzo. Vamos que me da vergüenza ver la hipocresía de los padres de hoy en día.

    1. Muchas gracias por tu comentario. La cultura del esfuerzo es lo que nosotros transmitimos a nuestros hijos y no solo a nivel escolar, en todos los ámbitos de su vida, porque es lo que a nosotros nos han enseñado. Sin embargo, también creo que todo esfuerzo merece su recompensa y en el caso de las tareas son las notas.

      Mis hijos ahora mismo están en infantil, donde las notas son meramente orientativas. Pero de siempre nos han enseñado la importancia de las notas: en el cole, para la selectividad, para obtener becas (aunque ahora los criterios hayan cambiado), para elegir prácticas,…

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