La escolarización de los niños prematuros
Bebé prematuro

La escolarización de los niños prematuros

Estamos en esa época del año en que los padres nos recorremos media ciudad buscando el colegio «ideal» para nuestros hijos. Nos preocupa la cercanía a casa o al trabajo, el proyecto educativo, si son públicos, privados o concertados, si son bilingües o no, si hay comedor, si el comedor tiene cocina propia o sirven un catering…

Pero, los padres de niños prematuros tenemos una preocupación añadida ¿Su diferencia en el desarrollo le permitirá adaptarse bien? En nuestro caso, y visto cómo se desenvuelve en la escuela infantil, creemos que no tendrá problemas. Sin embargo, todos los años por estas fechas se reabre un debate sobre la escolarización de los niños prematuros.

El debate surge por la diferencia entre la edad real y la edad corregida Dicho de forma sencilla y resumida: Edad real es cuando nacen y edad corregida es la edad que deberían tener si hubiesen nacido cuando les tocaba. Así, por ejemplo, nuestro hijo nació en junio (edad real), pero tenía que haber nacido en agosto (Edad corregida).

En muchos casos, la preocupación de los padres viene porque sus hijos nacieron en diciembre (por ejemplo), pero el bebé tenía que haber nacido en febrero. Ya sabemos todos que a estas edades unos pocos meses suponen una gran diferencia. No es lo mismo, ser de los mayores de la clase por haber nacido en enero o en febrero, que ser de los pequeños por haber nacido en noviembre o diciembre. Las diferencias a nivel madurativo son enormes, se notan en el habla, en la operación pañal,…

Sin embargo, esta diferencia si ya es acusada en niños nacidos a término, en bebés prematuros es aún mayor. Por eso, muchos padres piden que la escolarización de sus hijos debería hacerse teniendo en cuenta la edad corregida y no la edad real. Bueno, si nos ceñimos a esto, a nosotros nos daría un poco igual que el niño hubiese nacido en junio que en agosto, el próximo septiembre tendrá que empezar el cole, tanto por edad real como por edad corregida.

La posibilidad de escolarizar a niños prematuros según su edad corregida en vez de según su edad real no está extendida por toda la geografía española. Ceuta y Melilla, al depender sus competencias educativas directamente del Ministerio de Educación, sí que lo permiten. Algunas Comunidades Autónomas como Aragón, Canarias o Castilla y León también, a raíz de una instrucción que dictó el Ministerio. Sin embargo, en otras Comunidades Autónomas como, por ejemplo, Madrid, sólo se prevé que el niño se escolarice a la edad de 3 años, con independencia de su edad real o corregida.

Puesto que no todas las Comunidades Autónomas, responsables de las competencias en Educación, tienen regulado el acceso al sistema educativo de los niños prematuros, muchas veces son los propios colegios los que terminan adaptando las necesidades del niño, lo que se suele traducir en que el niño repita un curso, sobre todo, en el ciclo de educación infantil. No es la mejor solución, pero en muchos casos, es la única que hay para que el niño tenga un desarrollo normal.

Ojo, que además de por edad, en algunos casos de niños prematuros, su desarrollo puede estar tan retrasado que pueda ser recomendable retrasar igualmente su escolarización.

Son los padres siempre, los que voluntariamente, deben tomar la decisión de escolarizar a su niño prematuro según su edad corregida, previo informe de los servicios sociales correspondientes. No todos los niños prematuros necesitan ser escolarizados según su edad corregida, pero a muchos les ayudaría en su desarrollo.

Mi opinión al respecto

Igual que sí se permite la adaptación curricular a los niños de altas capacidades (los que antes llamábamos, superdotados) y se les permite ir un curso por delante de lo que les corresponde, debería permitirse la escolarización de los niños prematuros según su edad corregida, sobre todo, en aquellos casos más flagrantes.

Como os decía unos párrafos más arriba, en nuestro caso, por edad nos da igual. El niño empezará el curso en septiembre, al cumplir los 3 años. En cuanto al habla, aún no hace frases perfectas y algunas palabras hay que interpretarlas, pero se le entiende y se hace entender. Su desarrollo psicomotriz va bien, anda, corre, salta,… no tiene problemas con la psicomotiricidad fina. En cuanto al pañal, pues ya veremos cuando nos toque empezar, aunque de momento no muestra gran interés por el tema. En otro post, más adelante, os contaré cómo ha sido su entrada en el «cole de mayores».

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