Laura, mamá de David
Bebé prematuro, Entrevistas

Entrevista a… Laura, mamá de David

Con este post damos inicio a la que espero sea una serie de muchos testimonios. A raíz de una conversación por Instagram con Laura, la protagonista del post de hoy, me surgió la idea de hacer post con los testimonios de otras mamás y papás de bebés prematuros y que cuenten su experiencia. De esta manera, otros padres de bebés prematuros pueden conocer historias más o menos próximas a la suya y sentirse «acompañados» en su periplo.

Cuando llega un bebé prematuro a la familia no siempre se está preparado. Todas las madres soñamos con un embarazo perfecto, hasta que, de repente, sin saber cómo ni por qué, el embarazo no va tan bien como nos gustaría y el parto, por diferentes motivos, termina adelantándose más de lo previsto.

Os presento a Laura

Laura se puso en contacto conmigo a través de mi Instagram cuando durante su embarazo le diagnosticaron que su bebé era un caso CIR, como nuestro hijo. En su búsqueda por internet, dio con mi blog, me escribió y compartió todas sus dudas y temores conmigo. Me recordó mucho a cuando en la semana 25 diagnosticaron el CIR del mediano. Sentirse perdida en un océano inmenso, sin saber muy bien hacia dónde tirar.

Sin más, os dejo su testimonio.

La entrevista a Laura

1.- Hoy entrevisto a…

Mi nombre es Laura y soy la mamá de David, mi pequeño guerrero. Somos de la provincia de Tarragona, concretamente, vivimos en la Pineda, aunque el embarazo nos lo llevaron en Barcelona por ser de alto riesgo. David nació por cesárea programada en la semana 32 (el 6 de septiembre) y pesó 1.430 gr ya que es un bebé CIR (crecimiento intrauterino restringido).

2.- ¿Cómo fue el embarazo?

Mi embarazo era de riesgo por ser diabética tipo 1. Al ser diabética tienes muchos más controles (ecos, ecocardios…), pero no implica (ni mucho menos) que tu hijo sea prematuro. Sin embargo, nos fueron diagnosticando diferentes problemas durante los meses de gestación que derivaron a un parto anticipado.Mi embarazo fue malo, no tengo un bonito recuerdo y supongo que esa espinita no me la podré quitar nunca. En la semana 16, le diagnosticaron a David una malformación en los pies (pies equinovaros o zambos). Al principio nos derrumbamos porque no sabíamos muy bien qué implicaba, luego descubrimos qué es algo más común de lo que parece y vimos que tenía solución, solo requería de unas buenas manos profesionales (que las tengo) y mucho amor y paciencia. Aún así, me hice la amnio para descartar cualquier enfermedad relacionada con dicha malformación. Salió todo negativo. 

Una vez superado el primer obstáculo, en la semana 24 nos dicen que David crece mal, que es un bebé CIR (crecimiento intrauterino restringido) y percentil por debajo de 1. Otro vaso de agua fría. Nos dijeron que era culpa de la placenta que no alimentaba bien al bebé y que se debería ir valorando la interrupción del embarazo, semana a semana. Con un poco de suerte podríamos llegar a la semana 34. 

A partir de este momento, dejamos de pensar en el futuro, tocaban las revisiones cada 7-10 días y esa era nuestra meta: «superar el viernes y estar en casa una semana más» Sin embargo, faltaba otro problema, semana 26, ecocardio, observan un problema en el corazón, David tiene riesgo alto de coartación de aorta. Esta cardiopatía sólo se puede valorar una vez el bebé nazca y por tanto, cuando naciese, sabríamos la gravedad de la cardiopatía…

Semana 27, teníamos revisión del CIR, David estaba bien pero miraron mi tensión y no bajaba de 180/190-90/100. Decidieron ingresarme y hacer analítica de factores exógenos. En este punto me diagnosticaron preeclampsia leve relacionada también con la placenta. Todo encajaba, todo estaba relacionado. Sentíamos que la bomba estaba a punto de explotar. Y así… hasta la semana 30 en donde me ingresaron en la UCI porque la preeclampsia derivó a grave, muy grave. Por tanto, sí, mi embarazo fue malo, cuando lo pienso me dan ganas de llorar y no sería capaz de pasar de nuevo por lo mismo. Fueron meses de preocupación, noticia mala tras noticia mala, muchas paranoias, muchos artículos científicos leídos para nada…

3.- ¿Cómo fue el parto?

Para mi, fue la mejor parte. Estaba muy mentalizada que sería un parto provocado y cesárea… Entonces estuve relajada, la verdad. Además la preeclampsia me estaba «matando» lentamente, el parto fue la liberación. Me supo mal que mi marido no pudiese estar presente, pero tema COVID es lo que tiene… Sin embargo, justo entrar en el paritorio, sonaba una canción de amor que me recordaba a mi boda y a mi pareja… Eso fue mi señal que todo iría bien. Lo peor fue el postparto, no pude ver a mi hijo hasta 48 horas después ya que yo no podía dejar la medicación para la preeclampsia y estaba muy limitada (3 máquinas enchufadas  y la tensión controlada cada hora..). 

4.- ¿Cómo fue vuestra estancia en la UCIN?

Buuuf… La estancia se me está haciendo eterna. La evolución de David es muy muy lenta. Un día tienes la sensación que estás avanzando y otro que has retrocedido a semanas atrás. Para nosotros está siendo una pesadilla porque todo es muy incierto. ¿Como evolucionará David? ¿Crecerá bien? ¿Se desarrollará bien? No se sabe. La respuesta siempre es la misma: TIEMPO.

TU HIJO NECESITA TIEMPO. 

La suerte del Hospital Sant Joan de Deu es que la UCIN es de 24h y podemos ir y venir cuando queramos. Vivimos a 100 km de Barcelona y esa flexibilidad nos está resultando muy cómoda. En cuanto a la lactancia, en mi caso, estamos intentando Lactancia Materna pero hay que ser fuerte física y psicológicamente para aguantar toda la estancia de UCIN (sin tu hijo) y conviviendo con tu mejor amigo, el sacaleches. Ahora mismo, cayó mi producción de leche, estoy intentando volver a los inicios, no sé si lo conseguiremos.

5.- ¿Qué patologías o secuelas tiene tu bebe?

Este tema aún es muy incierto. David tiene una hernia inguinal que se debe operar durante el ingreso y unos pies zambos que deben corregirse. En cuanto a las secuelas por prematuridad, a día de hoy, tiene problemas visuales (no fija bien la mirada) y tema auditivo (el oído derecho no ha pasado la prueba) y en tema alimentación: tiene reflujo y episodios de apnea porque es muy pequeño y se cansa. De momento come por sonda, la alimentación por boca nos está costando mucho (¡¡¡qué frustrante!!!)

6.- Al alta…

No te puedo decir todavía… ¡¡¡¡Pero tengo unas ganas terribles!!!!

Por último, me gustaría darte las gracias, Isabel, por tu blog. Como en más de una ocasión te he dicho, me serviste de ejemplo como bebé prematuro y CIR. Conocer otras historias parecidas ayudan psicológicamente a superar los obstáculos. 

El pequeño David está ingresado aún, pero como pequeño guerrero que es seguro que saldrá adelante. Desde aquí, quiero agradecer a Laura su generosidad de querer compartir conmigo (y con mis lectores) su experiencia, para que otros padres de bebés prematuros puedan tener una luz en el túnel de la prematuridad.

Podéis seguir a Laura a través de su perfil de Instagram: @laurafabregat1991

Si eres mamá o papá de un bebé prematuro y quieres contarnos tu experiencia, como ha hecho Laura, ponte en contacto conmigo a través del correo electrónico mamadeunprematuro@outlook.es o mándame un mensaje directo por cualquiera de mis redes sociales.

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1 pensamiento sobre “Entrevista a… Laura, mamá de David”

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