Otros temas

Embarazo: el test de Harmony

Cuando te haces el primer test de embarazo, el de farmacia, y te da positivo, lo siguiente es ir al médico de cabecera a contarle la buena nueva. A partir de ahí entras en una rueda de pruebas y visitas médicas que acaban 40 días después del parto.

Puedes llevar tu embarazo por la Seguridad Social o por tu sociedad médica, en ambos casos hay pruebas que son las mismas, porque son las mínimas imprescindibles que te tienes que hacer durante el embarazo, como son los análisis de sangre, las ecografías de las 12, 20 y 32 semanas (que además, son las que recomienda la OMS), la curva del azúcar o el screening del primer trimestre.

En mi caso, tanto el primer como el segundo embarazo los he llevado por mi sociedad médica. Mientras que este tercero, lo estoy llevando por ambos, sanidad pública y privada.

Bien, a lo que iba. Os cuento mi experiencia, que no tiene por qué ser igual en todas las Comunidades Autónomas, ni en todos los centros hospitalarios, porque para estas cosas cada uno tiene sus protocolos de actuación. Durante el primer trimestre, tras nuestra primera visita al médico de cabecera, éste me derivó a la matrona. La matrona me derivó, a su vez, al ginecólogo, que me hizo el primer reconocimiento a las 12 semanas de gestación y me mandó los primeros análisis (si no tienes unos previos), junto con estos primeros análisis, me hicieron el screening del primer trimestre.

Recuerdo que me pareció una gymkana, porque tenía que pedir cita aquí y allí y hacerme los análisis en otro sitio, todo en el propio hospital, pero de un sitio para otro. Como anécdota, al sacarme la sangre para el screening, la enfermera me dijo: «si de aquí al martes no te hemos llamado, es que está todo bien«. Imaginaos que semana pasé. Afortunadamente, no recibí ninguna llamada del laboratorio. Sin embargo, la Seguridad Social no cubre el test de Harmony, que es un análisis del ADN fetal en sangre materna.

El screening del primer trimestre es un cálculo de probabilidades. Se tiene en cuenta además, el pliegue nucal (se mide a través de la eco de las 12 semanas) y las características de la madre (entre otras, la raza) y sus hábitos (fumadora o no, alcóholica o no, drogadicta o no). Este test mide fundamentalmente tres síndromes: Down, Edwards y Patau. El resultado es un cálculo tal que 1/10.000 (me acabo de inventar el dato), que determina si es un riesgo bajo o alto.

Si es un riesgo alto, habrá que hacer otras pruebas, como la temida amniocentesis o una biopsia corial. Ambas conllevan sus riesgos, pero el resultado es más certero que el triple screening.

En cuanto al test de Harmony, al medir el ADN del bebé que corre por la sangre materna, es más preciso en cuanto a los síndromes de Down, Edwards y Patau y consiste en lo mismo, en un simple análisis de sangre. Pero, no lo cubre la Seguridad Social ni todas las compañías médicas, por suerte la mía sí. Si decides hacerlo por tu cuenta, puede costar en torno a los 500 €. Otra ventaja de este test es que te dice el sexo del feto con un 99% de fiabilidad, ya que mide el ADN del bebé. Fue así como supimos que nuestros segundo y tercer hijos serían niños.

Como también me están haciendo el seguimiento del embarazo por mi sociedad médica, le pedí a mi ginecólogo que me hiciese el volante para hacerme el test de Harmony. Además, me prescribió el screening del primer trimestre. Ahí, el hombre fue un visionario y ahora veréis por qué digo esto.

Mi sociedad médica cubre el test de Harmony, pero como no es un simple análisis de sangre, requiere autorización. Así que me fui a sus oficinas a pedir la autorización, porque no podía hacerlo ni por teléfono, ni por correo electrónico. Allí, me dijeron que no había ningún problema en la autorización, que me la darían (también presencialmente) en un par de días, pero que antes tenía que llevarles los resultados del screening del primer trimestre, para que, con mis antecedentes y los resultados del screening, lo pudiese evaluar el director médico y dar o no la autorización a la prueba.

Resulta que aunque yo me había hecho el screening por la Seguridad Social y no había recibido ninguna llamada, no tenía ningún papel que acreditase los resultados (Me los dio un mes después la matrona). Así que me volví a hacer el screening por mi sociedad médica, que en un par de días me dieron los resultados y vuelta a la oficina para pedir la autorización del test de Harmony (¿Veis por qué digo que mi ginecólogo fue un visionario cuando me hizo el volante para el screening?)

Con mi autorización y mi volante, me planté en el único sitio donde lo hacen en mi ciudad. Tras una serie de vicisitudes que no vienen al caso (me tocó la chica nueva que no sabía qué papeles tenía que presentar; sólo podía ir a hacerme el análisis un día determinado – que por supuesto no era el día que fui- y además, ellos tenían que tener un kit especial para la recogida de sangre, y para eso iban a tardar un tiempo). Y, por fin, tras un par de semanas de espera y mi insistencia, conseguí hacerme el test. Aunque me dijeron que tendría los resultados en tres semanas, realmente los tuve a mi disposición en 10 días.

¿Os habéis hecho este test?

 

Te recuerdo que si haces algún comentario, la finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicito es única y exclusivamente para gestionar los comentarios que realizas en este blog. Legitimación: Al realizar un comentario, estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de privacidad y cookies en la página principal del blog.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *