Bebé prematuro

Celos entre hermanos

Cuando tienes un hijo y estás esperando la llegada del siguiente, una de las dudas que se te plantean es cómo gestionar el tema de los celos; aparte de otras muchas de otras preguntas, como si serás capaz de atender a los dos, o si les querrás a los dos por igual.

Cuando estaba embarazada del pequeño, al mayor le íbamos contando cositas de su hermanito: cómo se iba a llamar, le llevábamos con nosotros a las ecografías, le enseñábamos la ropita de su hermanito e, incluso, le decíamos si quería dar un besito a la barriga de mamá, porque así le daba un besito al hermanito.

Si todo hubiese ido como estaba previsto, mis dos hijos habrían nacido más o menos para la misma fecha, a finales de agosto. Su nacimiento habría coincidido (día arriba, día abajo) con el cumpleaños del mayor, pero como el embarazo del pequeño se torció en la semana 25 y nació en la semana 31, se llevan 22 meses. La coincidencia en la fecha de cumpleaños podía suponer un problema añadido a los posibles celos del hermano mayor. Siempre habíamos pensado en tener hijos muy seguidos, para nosotros eran todo ventajas, aunque también hay inconvenientes.

Los celos

Sin embargo, el tema de los celos es algo que puede surgir tanto entre hermanos que se llevan poco como entre hermanos que se llevan más años. Estábamos preparados para que el mayor tuviese celos del pequeño, muy mentalizados, por eso le fuimos preparando durante el embarazo. Pero no estábamos tan mentalizados a que fuese el pequeño el que tuviese celos del mayor. Tengo que decir que en este sentido, el mayor nos lo ha puesto muy fácil. Es un niño muy cariñoso y da besos y abrazos con facilidad. Así que a su hermanito también. Incluso está pendiente de él, le da la mano, le dice cosas «responsables» (que nos oye a nosotros) como por ejemplo «no chupes eso, hay que recoger,…» etc…

Al pequeño las muestras de cariño de su hermano no le hacen mucha gracia, en cuanto ve a su hermano acercarse para darle un beso, le rehuye o le aparta con las manos y se queja. Sin embargo, si ve al hermano mayor hacer algo, él también quiere y me diréis: «Claro, es que sigue su ejemplo«. Pero no siempre sigue el ejemplo del mayor y para muestra un botón (o tres):

  • El mayor pide agua, el pequeño no se ha acordado del agua para nada, pero viene detrás reclamando agua.
  • Otra muestra: yo me siento en el suelo para vestir al mayor, me resulta más cómodo que subirle al cambiador. El pequeño se tiene que sentar en mi regazo mientras visto al otro.
  • El último ejemplo: a los dos les encantan los yogures. El pequeño empieza a cenar un poco antes que su hermano, pues tenemos que esperar a que el mayor termine de cenar para darles el yogur a la vez, porque si él ya se ha tomado su yogur y ve a su hermano comiendo otro yogur, hay que darle un poquito para que se quede tranquilo.
celos entre hermanos
En el parque

Y ¿más adelante?

Nos tememos que con la llegada del tercero (prevista para finales de agosto), los celos del pequeño van a ir en aumento. Aunque le vamos preparando para la llegada del tercero, como hicimos en su momento con su hermano mayor, no parece que entienda mucho. A veces, cuando en nuestro entorno, hay bebé le decimos «mira, un bebé, como el hermanito de la barriga de mamá«, pero le mira como quien mira un cuadro en un museo, con interés, sabiendo que no se viene a casa.

Desde luego, no son unos celos preocupantes. Tampoco voy a decir que el mayor no haya tenido algún que otro momento «celoso». Claro que se pelean por el mismo juguete, como todos los niños, que les gusta más lo que tiene el otro que el propio.

¿Cómo habéis gestionado vosotros el tema de los celos?

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1 pensamiento sobre “Celos entre hermanos”

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