Día del libro 2021
Otros temas

Propuestas para el Día del Libro 2021

Se acerca el día del libro y yo como gran lectora lo celebro leyendo y desde que soy madre la cita con algún cuentacuentos no falta. Bueno, excepto el año pasado, que por las circunstancias que todos conocemos no fue posible. Con este post os hago un resumen de algunas ideas e iniciativas para celebrar el día del libro este año. Además, al final del post, os dejo los enlaces y un pequeño resumen de los libros que hemos leído.

Un libro-amigo invisible

En el cole de mis hijos, la profe del mayor ha tenido una muy buena idea: hacer un amigo invisible entre sus alumnos y que hoy regalen a su amigo invisible un libro. Puede ser un cuento, un libro de poesía,… y el presupuesto era de 5 euros.

Cuentacuentos para niños y para adultos

Es típico que en estas fechas se organicen múltiples actividades relacionadas con la lectura y los libros dirigidas a niños. Este año en nuestro caso, hemos asistido a dos actividades.

El cuentacuentos para niños se llamaba «Cocinando cuentos» de Primigenius. La puesta en escena es excepcional. Dos actores metidos en su papel de cocineros de cuentos van preparando un menú, con los utensilios que traen en su maleta Enriqueta: la cacerola Lola, las cucharas (de madera) Sara y Tamara y la pandereta Julieta. Nos presentaron primer plato, segundo plato, postre y repostre, todo riquísimo y de lo más apetecible. El cuentacuentos hizo las delicias de grandes y pequeños. Nos tuvieron entretenidos más de una entre canciones y relatos. Lo hacen muy interactivo para que participe el público, lo cual lo hace aún más ameno. Mis hijos ni pestañearon. Todo un éxito, os lo aseguro. Si tenéis ocasión de verles «cocinando cuentos» os lo aconsejo. Nosotros salimos con muy buen sabor de boca.

Pero no os creáis que los cuentacuentos son sólo para niños. Los adultos de vez en cuando también podemos encontrar este tipo de formato. En este caso, fue un monólogo de Hector Urién, sobre «Las mil y una noches«, va enlazando algunos cuentos con anécdotas, otros cuentos, datos históricos,… el hilo argumental es fabuloso y te mantiene atento durante prácticamente una hora.

Nuestros libros

Ya sabéis que de vez en cuando hago reseñas de libros que me hacen llegar y con los que vamos ampliando nuestra pequeña biblioteca infantil. A continuación, os dejo los enlaces agrupados por temáticas.

Sobre prematuridad

Nenúfar : Cuento en el que descubrimos cómo los bebés, desde volcán, nº 8, eligen a la que va a ser su familia, aunque algunos se adelantan un poco, como le pasa a Nenúfar. Escrito por Sonia Martos.

Nenúfar libros

Con L de Luchador: Este libro es la experiencia de una mamá de un bebé prematuro: sus desvelos y preocupaciones, lo que se ha ido encontrando en este largo camino que es la prematuridad. Incluye testimonios de otros padres y de profesionales.

Libro Luchador

Para niños de 3 años a 6 años

El cuerpo: de la editorial SM. Un pequeño libro para que los niños vayan conociendo su cuerpo y lo que podemos hacer con él: actividad física, buenos hábitos saludables,… Un libro de tapas duras, pestañas y pop-ups, muy manejable para los más peques.

el cuerpo

Cuando estoy contento: también de la editorial SM. A través de este cuento, en el que los protagonistas pasan por distintas situaciones, los niños van conociendo las emociones: alegre, triste, asustado, sorprendido,…

Cuando estoy contento
Cuando estoy contento

Un libro a partir de 6 años

El artefacto C: de SM. Nos situamos en 1932. Tras quedarse huérfano, Daniel, un chaval de doce años, se traslada a la residencia de su tío Marc (a quien no conoce) en Madrid. Allí conocerá a los colaboradores de su tutor: La misteriosa Carmen Fortuna, que es quien le acompaña para llevarle hasta su tío; y al matrimonio Cruz y a su hija Gabriela, que también tiene 12 años. Aunque todo parece normal, el muchacho pronto empieza a sospechar que las cosas no son lo que parecen.

¡¡Feliz lectura!!

Comparte esto si te ha gustado
Bebé prematuro, Otros temas

Hoy leemos: «Con L de Luchador»

Con L de Luchador o con L de Libro. Hoy os traigo un nuevo libro sobre prematuridad. Ya os hablé de «Nenúfar» de Sonia Martos y hoy, Teresa Sánchez, otra mamá de un bebé prematuro, nos presenta su libro «Con L de Luchador», la historia de su hijo, un gran prematuro. A diferencia de Nenúfar, «Con L de Luchador» no es un cuento, es un libro mucho más personal, en el que dos padres cuentan cómo es la llegada al mundo de un hijo prematuro.

Y sin más preámbulos, os dejo con lo que me ha contado Teresa, sobre ella, su libro y su experiencia como mamá de un bebé prematuro.

¡Hola!

Soy Teresa Sánchez, he escrito un libro sobre la historia de mi hijo, un prematuro extremo de 24 semanas y 872 gramos que tuvo que superar grandes batallas. Queremos contar su historia y que sirva de fuerza para otros papás y mamás que pasan por el difícil mundo de la prematuridad.

En el libro no solo encontrarás la historia de nuestro pequeño, también hay testimonios de profesionales y de otras familias guerreras.

¿Cómo surgió la idea del libro?

Cuando entras en el mundo de la prematuridad nos sentimos muy confusos y perdidos como padres, intentas  entender qué está ocurriendo. Durante la estancia en el hospital nos ayudó mucho conocer historias de otros papás que habían pasado o estaban pasando por lo mismo. En el periodo de hospitalización de Leo empezamos a escribir un diario sobre el día a día de nuestro pequeño, es ahí donde surge la idea del libro. Creímos que la historia de fuerza, lucha y superación de nuestro hijo podría servir de ayuda a otras familias que han pasado, están pasando o pueden pasar por este mundo tan complicado y a la vez poco conocido.

No pude parar las olas, pero me habéis enseñado a surfear

«No pude parar las olas, pero me habéis enseñado a surfear”. Recuerdo que la leí una noche mientras Leo estaba en uci y que me recordó al momento de nacer. La rotura de bolsa fue como una ola gigante, una ola que no pudimos parar pero gracias a todo el equipo de neonatología del hospital Virgen del Rocío de Sevilla mi niño pudo surfear las olas y llegar a casa con sus papás.

¿Qué buscas transmitir con tu libro?

Esperanza, fuerza, paciencia, lucha, empatía y sobre todo, a valorar más la vida, a valorar los pequeños detalles y a que cada momento, estés donde estés, es especial. Cuando nació Leo nuestra vida dio un giro de 180 grados, nos rompió todos nuestros esquemas, todos nuestros planes de futuro como padres primerizos y nos cambió nuestra forma de ver, vivir y afrontar la vida. Nos ha enseñado a no rendirnos jamás, a no poner límites y a luchar a contracorriente, a no tener un no por respuesta y a agarrarnos a un hilo de esperanza. Queremos que eso que Leo nos ha enseñado como padres, sirva para otros papás a seguir luchando y a ver la vida de otra manera, de una manera especial y mágica.

Tu niño nació con 24 semanas, ¿Qué edad tiene ahora? 

Mi niño nació con 24 semanas pensando 872 g y 30 cm. En agosto cumple los 4 añitos. Ahora pesa unos 13 kg y mide 96 cm. Leo de estatura está creciendo bien pero el peso está un poco estancado. Realmente Leo venía con más peso de lo que le correspondía por sus semanas de gestación, creo que es algo que le ayudó a seguir hacia adelante, sabemos que el límite de la prematuridad está en las 23 semanas y Leo nació con 24.

Me has comentado que el libro hay que reservarlo, pero ¿hay gente que ya lo haya leído?

El libro «Con L de Luchador» sale a la venta en unas semanas, aún no lo ha leído nadie, solo mi marido y la editorial. Recuerdo que en el proceso de corrección del libro, la correctora de la editorial me dijo con palabras textuales “El libro me está gustando mucho. Tienes una manera sencilla de contar las cosas que te llega al corazón. Y me encanta el detalle de las fotos.” Ese día solo sonreía, alguien que no me conocía le había gustado mi libro. Eso es lo que espero, que la historia de mi niño llegue al corazón de todo lector.

¿Dónde lo podemos adquirir, Teresa?

Es un libro destinado a todos los públicos, un libro lleno de emociones y experiencias. Me llegará a casa en una semana, actualmente estoy haciendo reservas a través de Instagram Teresa_libroprematuro y de Facebook en la página Con L de luchador. Hacemos envíos a toda España, estos libros irán dedicados y con un marcapáginas de regalo. En unos meses se venderán en diferentes plataformas digitales (como Amazon) y librerías (como la Casa del Libro).

Portada luchador

En un plano más personal. Cuéntame un poquito sobre ti

Somos de Lebrija, un pueblo de Sevilla. Soy maestra de primaria. Siempre queríamos tener 3 niños, pero por ahora, y supongo que por unos años más, solo tendremos a Leo. Necesita mucha atención y si tuviera ahora mismo otro bebé no podría prestarle toda la atención que necesita.

¿Cómo viviste la prematuridad de tu hijo? ¿Fue sobrevenido? o ¿ya te venían avisando que podía ocurrir?

Mi embarazo fue relativamente bueno, algunas infecciones de orina y dolores musculares. En la semana 20, una de las revisiones más importantes, me comentan que estoy ante un parto inminente, que mi cuello del útero estaba muy corto. El parto podía ser en horas, día, semanas o incluso meses y llegar a las 40 semanas. Pero realmente, solo aguantó 4 semanas más. En la semana 23 se fisuró la bolsa y en la semana 24 Leo quiso llegar al mundo antes de lo esperado.

¿Cómo es tu experiencia como mamá de un prematuro? 

Ser mamá de un prematuro es como si de golpe estuvieras en una montaña rusa constante. Hay veces que estás arriba, otras abajo e incluso en cuestión de minutos, sientes que toda tu vida está boca-abajo. A día de hoy, casi 4 años después sigo sintiendo que no me he bajado de esa montaña rusa. Vives en constante miedo, sin saber como será el día de mañana, vives inmensa en un mar de  dudas constantes y de muchas incertidumbres.

Puedo dividir mi experiencia como madre desde el nacimiento hasta ahora en 2 etapas. La primera de ellas fue en el hospital, en el periodo de hospitalización de Leo, 112 días de ingreso. En esos días era fuerte, aunque realmente no sabía de donde sacaba las fuerzas. Veía la prematuridad como algo nuevo pero que me había tocado vivir y que lo único que podía hacer era estar fuerte. Con el tiempo me di cuenta que vivía en un estado de shock permanente, realmente no me di cuenta de la gravedad de la situación hasta que no llegué a casa y vi todo lo que habíamos recorrido.

La otra etapa es el periodo de adaptación a casa con un niño muy pequeño, con muchas restricciones, con muchos cuidados y muchas revisiones médicas, ahí me di cuenta lo que era ser madre de un bebé prematuro y todo lo que ello conlleva. Seguimos con muchos sustos, operaciones, ingresos, terapias, revisiones… Hay veces que las fuerzas se agotan pero que con una sonrisa y un beso de mi hijo se vuelven a reponer para seguir luchando cada día por él, luchar cada día para que Leo sea lo más autónomo posible, para que consiga todo lo que se proponga y más y que jamás se ponga límites en su vida.

Contraporatada Luchador

Una dedicatoria final

El libro principalmente está dedicado a Leo, por su fuerza y su lucha diaria. Pero también a mi madre, que nos dejó al año y medio de nacer Leo. Todos sabemos lo importante que es una madre y ella se me fue muy pronto. Quiero dedicarle el libro a ella, porque se que donde esté estará orgullosa de que su hija haya cumplido el objetivo que se marcó, el objetivo de contar al mundo  la historia de nuestro guerrero, de nuestro León. Sé que ella siempre estará al lado de su nieto, ayudándolo a seguir avanzando, a dar sus pasos, sé que siempre lo tendrá agarrado de su mano y nunca lo dejará caer.

Comparte esto si te ha gustado
Otros temas

Hoy leemos: El artefacto C, de César Mallorquí

«Dan Diésel y el misterio del artefacto C» es el último libro que la editorial SM nos ha hecho llegar y que engranda un poquito más nuestra pequeña biblioteca.

Dan Diésel y el artefacto C: el argumento

Nos situamos en 1932. Tras quedarse huérfano, Daniel, un chaval de doce años, se traslada a la residencia de su tío Marc (a quien no conoce) en Madrid. Allí conocerá a los colaboradores de su tutor: La misteriosa Carmen Fortuna, que es quien le acompaña para llevarle hasta su tío; y al matrimonio Cruz y a su hija Gabriela, que también tiene 12 años. Aunque todo parece normal, el muchacho pronto empieza a sospechar que las cosas no son lo que parecen.

Poco a poco, Daniel descubrirá que sus seres queridos, incluso él mismo, no son quién él creía que eran. Ni que tampoco existe el universo, tal y como él lo había imaginado siempre. Para completar la historia un malvado villano intenta secuestrar a Daniel para apoderarse de un arma: el artefacto C.

La historia lo tiene todo para atraer a los jóvenes lectores, por lo menos, a mi hijo que con 6 años y medio le tiene atrapado. Entre otros ingredientes, robots gigantes, superpoderes, piratas aéreos, hombres cohete,… lo dicho, ingredientes ideales para captar su atención.

El artefacto C: ilustración

El autor: César Mallorquí

César Mallorquí no es un recién llegado al mundo de las letras. Nació en Barcelona, pero se trasladó con su familia a Madrid siendo un bebé y es ahí donde reside desde entonces. Su padre también fue escritor (creador de El Coyote), así que lo de la literatura lo lleva en la sangre.

Publicó su primer libro con 15 años y con tan solo 17 años colaboró en la mítica revista La Codorniz y más tarde también trabajó como guionista en la Cadena Ser.

Estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Ha trabajado como reportero y ha dirigido un curso de creatividad publicitaria en la Universidad Alfonso X El Sabio. Tiene numerosos premios, entre otros, el Cervantes Chico, a su trayectoria literaria.

Mi opinión

El libro se lee muy fácil. La historia atrapa desde el primer momento, siempre quieres saber qué es lo siguiente que va a pasar. Es una historia con los elementos adecuados para atraer y mantener (que a veces es lo más difícil) la atención de los chavales, sobre todo, de los lectores más jóvenes. Os lo digo con conocimiento de causa porque he leído un par de capítulos y quería leer más. La letra es grande y el espaciado adecuado, de tal manera que los párrafos no agobian.

Si además a la claridad visual de las páginas, le añades las ilustraciones que hay repartidas por el texto es un libro que da gusto leer.

Creo que es un libro adecuado para niños que están empezando a leer, para aquellos a los que los típicos libros de infantil (de tipo vocabulario o frases breves) se les empiezan a quedar cortos y necesitan algo más. Una historia.

Nosotros somos asiduos de la biblioteca pública y cada vez que vamos intento que mi hijo varíe en sus gustos, pero además le hago buscar libros en las estanterías de 6 a 9 años de la sección infantil y que vaya dejando para sus hermanos los “libros de bebés”, como el mismo los denomina. En palabras del propio autor (lo podéis leer en su blog), éste es el primer título de una serie. En marzo, ha salido este volumen y para el verano de 2021 espera tener listo el segundo. Para el año que viene los otros dos libros que completarían la serie. Sinceramente, me alegro mucho. Le seguiremos la pista, sin duda.

El artefacto C: Texto

Ficha técnica de El Artefacto C.

  • Autor: César Mallorquí
  • Ilustrador: Pablo Broseta Micó
  • Número de páginas: 184
  • Código ISBN: 9788413189536
  • Género: Ciencia ficción
  • Tipo libro: Narrativa
  • Formato: Papel
  • Encuadernación: Cartoné

Comparte esto si te ha gustado
elfo
Otros temas

DIY: Hacemos un elfo

Un elfo, con lo que soy yo para las manualidades y desde el taller online es lo que nos proponen… Todo sea por tener a los niños entretenidos un rato, que ya sabemos que cuando los niños están de vacaciones, el tiempo libre se estira como el chicle. Esto es una manualidad sencilla, pero que los niños más pequeños necesitarán algo de ayuda de un adulto, sobre todo, la parte de recortar, porque podéis terminar con unos círculos recortados como a mordiscos jejeje

Materiales necesarios:

  • Goma eva verde con purpurina, roja (sin purpurina) y de color «carne»
  • Pinzas de la ropa
  • Rotulador verde oscuro
  • Rotulador negro
  • Ojos
  • Algodón
  • Tijeras
  • Cola blanca (o silicona caliente)

Elaboración del elfo:

Para hacer el cuerpo y la cara del elfo, necesitarás tener a mano un par de tapas de botes. La tapa del cuerpo tiene que ser algo más grande que la de la cara, por ejemplo, la del colacao para el cuerpo y la de un tarro de cristal de mermelada, miel,… para hacer la cara.

Con ambas tapas, dibujamos dos círculos: El del cuerpo del elfo sobre la cara de la goma eva verde que no tiene purpurina. Una vez que hemos trazado el círculo para la cara del elfo en la goma eva de color «carne» y, antes de recortar, hay que dibujarle las orejas, un poco puntiagudas. Y recortamos ambos círculos.

Con la tapa más pequeña, trazamos un círculo sobre la goma eva roja. Por debajo del círculo, dibujamos una blonda con triángulos, pero haciendo los lados del triángulo un poco curvos. Podemos aprovechar el interior del círculo de goma eva roja para recortar las botas y las manoplas del elfo.

Detalle del cuello
Detalle de las botas y las manoplas del elfo

Sobre la goma eva verde con purpurina, dibujamos un triángulo, que será el gorro del elfo. Y ahora toca unir las partes. Dependiendo de lo impacientes que seáis, podéis usar cola blanca o silicona caliente. En casa tenemos ambos, pero prefiero usar la silicona cuando uso goma eva. Con la cola blanca, tienes que esperar bastante a que se seque para poder seguir trabajando.

Uniendo las partes del elfo.

Empezamos con el gorro. Con un poco de algodón, hacemos una bola que pegaremos en la punta del gorro. Con otro poco de algodón, haremos una tira que pegaremos en la parte inferior del gorro.

Pasamos a la carita del elfo. En las orejas dibujamos una línea curva, en paralelo a la parte externa de la oreja. Le pegamos los ojitos y le dibujamos una sonrisa. Para la nariz, podéis usar cualquier cosa: un botón, un trozo redondo de goma eva roja, un pompón,… lo que tengáis por casa. Dependiendo de lo creativas que seáis, podéis dibujarle gafas, pecas, barba… Nosotros pusimos un trozo de fieltro rojo.

Ya tenemos la carita, así que pegamos en la parte superior el gorro y en la parte inferior pegamos el cuerpo del elfo, montando un poco la cara sobre el cuerpo.

Sobre el cuerpo del elfo, pegamos el cuello rojo de goma eva, de manera que coincida con la parte inferior de la cara del elfo. ¡Ya solo nos falta ponerle los brazos y las piernas!

Nosotros hemos utilizado unas pincitas pequeñas que compré en Tiger. Al ser de color madera, con un rotulador verde oscuro las pintamos para que quedasen a juego con el cuerpo del elfo. En cada una de las pinzas pegamos las botas y las manoplas.

¡¡YA TENEMOS LISTO NUESTRO ELFO!!

elfo

Como veis no es difícil y no lleva mucho tiempo. Como es posible que yo no me haya explicado os dejo el enlace al vídeo con el tutorial que nosotros seguimos. Muchas gracias a Gema y a Chus (y a Olga que está detrás de la cámara) por guiarnos para crear nuestro elfo.

Os dejo el enlace de los adornos para el árbol y de la corona de adviento que hicimos antes de las navidades.

¿Os animáis a hacer el elfo?

Comparte esto si te ha gustado
nuevo Año
Otros temas

Mi 2020 bloguero

Mi 2020 bloguero no ha estado nada mal. Os lo cuento. Cuando llegan estas fechas, todos hacemos balance de lo bueno y malo (como decía Mecano en su canción). Este año 2020 tan peculiar, empezó tan normal, pero el hecho de que fuese bisiesto y las supersticiones que acompañan a estos años nos tenían que haber dado una pista.

Mi 2020 bloguero

La verdad es que a nivel blog no me puedo quejar en cómo me ha ido. El blog ha ido evolucionando, en todos los sentidos. En contenidos y en visitas.

En cuanto a los contenidos, además de contaros cómo ha ido creciendo y desarrollándose el pequeño guerrero que tengo en casa, os he ido contando muchas de las actividades que hemos hecho en casa durante los meses del confinamiento. Es cierto, que yo al estar en casa teletrabajando he tenido más tiempo para pasar con los peques, idear actividades y manualidades, jugar con ellos,… como dicen algunos, les hemos dedicado más “tiempo de calidad

Además, he abierto una nueva sección en el blog: “Entrevistas” donde he ido recopilando entrevistas y testimonios de otras mamás de bebés prematuros que han querido compartir su experiencia para ayudar a otros padres que se dan de frente con la prematuridad. Por cierto, si eres mamá (o papá) de un bebé prematuro y quieres compartir tu experiencia, ponte en contacto conmigo por correo electrónico o a través de cualquiera de mis redes sociales y te hago llegar el cuestionario.

En este 2020, he publicado 65 posts de diversa temática: bebé prematuro, viajes y planes con niños, las entrevistas a mamás de otros bebés prematuros. Y tengo 11 posts en borrador. Creo que no está nada mal.

Si hablamos de números, diré que estoy muy orgullosa de mi trabajo en el blog. En 2020 hemos superado la barrera de las 23.000 visitas, lo cual para algunos puede dar risa, pero para un blog chiquitín como el mío es motivo de orgullo y de satisfacción del trabajo bien hecho, porque me consta que algunos volvéis a leer mis posts. Este año he tenido un 230% más de visitas que el año pasado.

Los lectores del blog tienen una procedencia muy diversa. Al ser un blog con «campamento base» en España, España ocupa el primer lugar, pero también tengo un público lector muy importante procedente de América Latina (sobre todo, Argentina, México y Colombia) y Estados Unidos.

Mi 2020 en las redes

Este año me propuse ser más activo en redes sociales. Digamos que el confinamiento favoreció esta circunstancia. Mi mayor actividad en redes ha desembocado en un número creciente de seguidores y supongo que en mayor visibilidad.

Volviendo a los números. En Facebook, estoy cerca de los 2.000 seguidores. A algunos les parecerá una cifra ridícula, pero para mí es una responsabilidad, que me obliga a publicar contenido de calidad, además de divulgar mis propios posts.

Por el contrario, aunque en Twitter e Instagram he crecido, el crecimiento es menor. Reconozco que debo «trabajar» un poco más estas redes. En Pinterest, aunque tengo cuenta, la tengo un poco olvidada. No me busquéis en Tiktok, no me da la vida para más redes sociales y menos para bailecitos virales jejeje.

Es cierto que una de las actividades que más visibilidad da a un blog son los sorteos. Aún no he hecho ningún sorteo, la verdad tampoco me he sentado a meditarlo (ya sabéis que las madres con tres o más niños no nos aburrimos en casa). Igual en 2021 se da la oportunidad.

Aprovecho para deciros que si queréis participar en un sorteo, podéis etiquetarme, no me molesta en absoluto. Sin embargo, sí que pido una cosa: por lo menos ser seguidor mío, de lo contrario a la siguiente vez haré lo propio si yo participo en un sorteo.

Mi 2020 madresférico

Este blog, como ya habréis visto en el banner lateral, pertenece a la red de madresfera. Durante este año, he tenido de ocasión de participar en algunas de sus promociones (sin ningún éxito, porque no he sido elegida para ninguna de ellas, a ver si 2021 me trae algo más de suerte en este sentido, jajajaja). He publicado varios posts en su glorario madresférico, un cuento de navidad en su carnaval de post, en colaboración con Caldos Aneto, y este mismo post en el carnaval de post de #mi2020madresférico.

Lo más grande: ¡El blog estuvo nominado a mejor blog de 2019 en la categoría de concienciación!. Por supuesto, no gané, pero la experiencia es genial.

Nominado madresfera

¿Qué le pido a mi 2021 bloguero?

Nada. Ni a nivel blog, ni a nivel personal. 2020 me ha enseñado a vivir al día con ciertas cosas y el blog es una de ellas. Con el blog siempre he sido muy realista. Si tengo contenido para un post, lo publico, aunque sí que es cierto que intento publicar al menos una vez a la semana.

Este blog es mi vía de escape en la que cuento cómo es nuestra experiencia como padres de un niño prematuro (su desarrollo, sus revisiones,…). Además, os cuento nuestros planes y viajes con niños. Incluso, a veces, algunas reflexiones.

Comparte esto si te ha gustado
Otros temas

Relato: un caldo de Navidad

María no esperaba mucho de estas fiestas navideñas. Total ¿para qué? En marzo, con el estado de alarma, su vida dio un giro de 180º, como la de casi todos. Aquel día aprendió a no hacer planes, a no pensar más allá y a esperar lo inesperable.

No era muy aficionada a leer el horóscopo. Más bien los leía al día siguiente para ver si habían acertado y echarse unas risas con Fran, su marido. Pero ese uno de enero de 2020, en contra de su costumbre y a instancia de uno de sus hijos, buscó su horóscopo en Google y entró en una de las miles de páginas que el buscador le devolvió a su búsqueda: «Tendrás una grata sorpresa».

Apenas había hecho planes para esos días festivos. En su trabajo, se había cogido unos días libres, pero no sabía qué hacer con tanto tiempo libre. Su marido trabaja como médico internista en uno de los hospitales de la capital y desde que todo esto empezó no había habido un día que llegase a casa «pronto». Su hijo mayor, Álvaro, enfermero en el servicio del SAMUR, tampoco ha parado, más que los días imprescindibles de descanso y, a veces, ni eso. Los mellizos, Pablo y Fernando, uno bombero y el otro policía. Nunca sabía cuando entraban y cuando salían de casa. Ya había perdido la cuenta de los turnos y las guardias de cada uno. Y Miguel, bueno, Miguel era un espíritu libre.

Por eso esa Nochebuena no había hecho planes. No sabía quién la iba a acompañar en la cena, así que prefirió no liarse a cocinar y que luego todo quedase ahí sin tocar. Lo que sí iba a preparar era un buen caldo casero. Siempre la sacaba de muchos apuros.

Así que a media tarde, harta de leer un libro, decidió que era buena hora para meterse en la cocina y preparar ese caldo. Con el frío que hacía fuera, que amenzaba nieve, un caldo era la mejor opción, aunque no fuese la cena de Nochebuena que ella habría tenido en mente en otras circunstancias.

Mientras las verduras cocían volvió a su libro, y allí sentada en la mesa de la cocina no oyó la cerradura de la puerta y cuando su marido dijo desde la puerta: «mmm, ¡qué bien huele!» se sobresaltó. Sabía que no podía abrazarle ni besarle hasta que se hubiese duchado, pero salió a recibirle con una gran sonrisa. «No te esperaba tan pronto«. A lo que él contestó: «Había poco lío en el hospital y decidí venirme. Si me necesitan, ya saben dónde localizarme«.

Mientras Fran entraba en el baño, María volvió a la cocina, pero no llegó a su destino. A medio camino, oyó el timbre de la puerta. Fue a abrir y para su sorpresa se encontró con Pablo, que con ojillos sonrientes, la miró y le dijo: «¡Hola, mamá! No sé dónde he echado las llaves«. A lo que ella respondió, con otra sonrisa: «Igual están en su sitio«. Y Pablo vió cómo, efectivamente, colgaban del llavero de la entrada… Antes de que pudiera cerrar la puerta, un pie se coló entre medias. Es de Fernando, siempre apurando.

María volvió a la cocina, donde tenía su caldo al chup-chup. Para su sorpresa, su marido y los mellizos estaban en casa y ella sólo había preparado caldo. Tendría que pensar en algo más. Y en esas estaba cuando oyó la cerradura de la puerta y a su hijo Álvaro que desde la entrada entraba gritando «¡Feliz Navidad!, me doy una ducha y me das un poco de ese caldo que anima el cuerpo y el alma«.

Tendría su gracia, que sin haber planeado nada se presentasen todos a cenar. Si además, venía Alicia, la eterna novia de Álvaro, ya sería una noche redonda. Alicia era como la hija que no había tenido. Se habían criado juntos y cuando empezaron a salir no sorprendió a nadie.

María estaba tan absorta en sus pensamientos y con la mirada perdida en la nevera que no oyó el telefonillo, hasta que Pablo desde el baño gritó: «¿Puede abrir alguien?«. Cuando María preguntó, nadie contestó y pensó que sería algún chaval gastando una broma. De repente, sonó el timbre de casa de forma insistente… Al abrir, su hijo Miguel estaba detrás de una gran bandeja cubierta con papel de plata. «Abran paso, que voy cargado» Gritó yendo a la cocina a paso vivo.

María no daba crédito a sus ojos. Tenía la cocina llena de gente, su gente. Su marido y los cuatro chicos se afanaban en poner la mesa del salón. En sus idas y venidas todos se acercaban en algún momento a oler su caldo, que ahí seguía impasible, al fuego.

Daba la sensación que el caldo que estaba en la cazuela les había atraído a casa en Nochebuena. Ella seguía pensando que había poca comida, a pesar de la bandeja gigante que Miguel había traído llena de canapés variados.

En un momento dado del trajín pre-cena, Álvaro se asomó a la puerta de la cocina y casi susurrando le dijo «ahora vengo» y desapareció. A María no le dio tiempo a procesar la información, estaba ocupada dando indicaciones a los mellizos dónde estaba la vajilla de «festivo» y la cubertería. ¡Qué trajín! y ella que pensaba tomarse un caldito tranquila…

Por fin, estaban todos sentados a la mesa, pero Álvaro no había vuelto ¿Dónde andaría?. Fran le dijo que empezase a servir el caldo, que el chico volvería pronto. Le daba pena empezar sin él, hace un momento les tenía a todos en casa y ahora Álvaro se había ido ¿dónde estaría?

Cuando ya se había resignado a empezar a cenar sin él, su voz alegre sonaba desde la entrada y le acompañaba la voz inconfundible de Alicia: «¡Feliz Navidad, traigo el postre!» Fernando se apresuró a ponerle un plato de caldo en la mesa.

María no se lo podía creer, tenía alrededor de la mesa a todos sus seres queridos, cuando ya no esperaba nada de aquel día y menos de aquel año, se encuentra rodeada de la mejor de las compañías que podía soñar. Pues iba a tener razón el horóscopo de aquel día 1 de enero… La grata sorpresa había tardado casi un año en hacerse realidad.

caldo navidad

Con este relato, participo en el concurso organizado por Madresfera en colaboración con Caldos Aneto. Espero que disfrutéis con su lectura como yo he disfrutado escribiéndolo.

Comparte esto si te ha gustado
Otros temas

DIY: Corona de Navidad

La Navidad está a la vuelta de la esquina y este año parece que tenemos más ganas de que llegue, por aquello de olvidarnos por un ratito del coronavirus y todo lo que nos traído este año 2020.

Ya sabéis los que seguís el blog, que yo tiendo más a manazas que a manitas, pero aún así la buena voluntad no me que la quita nadie ni nada. Suelo seguir por Instagram cuentas de mamás creativas, artesanas y profesionales del DIY (o manualidades de toda la vida). Últimamente, me estoy adentrando en el mundo de la costura y he empezado a seguir cuentas de esta temática. A lo que voy es que de tanto seguir, parece que algo se va quedando en el subconsciente y este año me he vuelto a tirar a la piscina de las manualidades navideñas. Aunque debo confesar que creo que este año conseguiré hacer adornos más que decentes, de los que me enorgulleceré de colgar en el árbol o en la puerta de casa.

Ya tengo unos cuantos adornos, que os iré enseñando por aquí y en mi cuenta de instagram. El primero que llega al blog es una corona de Navidad, o de adviento o, si lo preferís, un centro de mesa navideño.

Realmente, mi aportación «manualística» a esta Navidad iba a ser un mantel. Tenemos una mesa que cuando se abre es muy larga (unos 3 metros) y todos los manteles se quedan cortos…. pero… a pesar de seguir millones de cuentas de tejidos, telas, costureras, etc… el tiempo se me ha echado encima (como a muchos, supongo) y creo que el mantel se queda para el año que viene.

La historia de la corona de Navidad

Es una tradición cristiana, sin embargo, la tomó prestada de la cultura nórdica. Como sabéis, el adviento es el periodo previo a la Navidad. Tradicionalmente, el adviento comprende los cuatro domingos previos al día de Navidad. Cada domingo se enciende una vela, hasta que el día de Navidad están las cuatro velas encendidas.

La corona se decora con ramas de árboles de hoja perenne (pinos, abetos, muérdago) y frutos rojos. Podría decirse que la corona está llena de símbolos. Una corona es un círculo, no tiene principio ni fin.

Los colores que se usan en la corona también tienen su simbología. El verde (de las ramas) es el color de la esperanza, de lo que está por llegar. El rojo (de los frutos que usan para decorar o de las velas) es el amor, hacia nuestros seres queridos. El blanco (de las velas) refleja la pureza y la luz, alejando las tinieblas y los miedos.

Con el paso de los años, las coronas de adviento, sin dejar atrás su tradición cristina, han pasado a ser objeto de decoración y las podemos encontrar en cualquier sitio, decorando tiendas, restaurantes, salones,…

Material para elaborar la corona de Navidad

Antes de salir corriendo a comprar material, mira a ver qué tienes por casa que te pueda servir para hacer tu corona de adviento.

Lo que indico a continuación son elementos básicos. Luego cada uno puede decorar su corona como más le guste. Si buscáis por Google, encontraréis millones de ideas.

Necesitaremos:

  • Cuatro velas del mismo tamaño. Yo tenía unos velones blancos de Ikea. Hay quien pone cada vela de un color: morado, rosa, verde, rojo y blanco. Eso ya va a gustos.
  • Hojas verdes. Lo más típico son de pino o de abeto, que son perennes. Pueden ser naturales o artificiales. Frutos rojos.
  • Piñas.
  • Cintas de colores: verde, rojo, dorado,… Yo compré alguna en Tiger y usé otras que tenía por casa.
Cintas de colores: corona de Navidad
  • Cuerda de yute o lana marrón.
  • Un plato, una cesta o una bandeja redonda del tamaño que sea vuestra corona. Os servirá de molde para la corona y además evitará que la cera que caiga de las velas manche la superficie.

Proceso de elaboración

Lo primero es tener claro el sitio dónde vamos a colocar nuestra corona de Navidad, por aquello de las proporciones. No es lo mismo la mesa del comedor, que una mesita junto al sofá.

A continuación, colocaremos las cuatro velas en el centro de nuestro plato (nosotros hemos cogido una cesta que había por casa). Como supondréis, yo he tenido ayudantes de excepción, que me iban diciendo dónde poner las cosas. Las velas las decoramos con una cinta de corazones que también compré en el Tiger.

He usado una guirnalda del Tiger que imita hojitas verdes y frutos rojos, para el borde de la cesta y la sujeté con una cinta dorada que fui pasando por entre el mimbre de la cesta. Como me sobró algo de cinta le puse algún que otro lazo, para sujetar aún más la guirnalda de las hojas.

En las asas de la cesta, para camuflarlas un poco, puse lazos de dos colores: Verde (de raso por un lado y con purpurina por el otro, del Tiger) y rojo (normalita)

Montaje: corona de Navidad

Durante nuestra última salida a por setas, yo tuve un escaso éxito con las setas y me dediqué a buscar piñas, lo más nuevas posibles, porque se terminan abriendo. Las cogí con la idea de hacer algo para Navidad, pero sin tener muy claro el qué.

Así que pusimos las piñas entre las velas con la idea de que las sujetasen. Cuando encendimos la primera vela, según se fue consumiendo la tuve que meter en un vasito para velas para evitar que se estropeara todo el centro. Al meter el vasito, hubo que sacar las piñas. Nota mental: coger piñas más pequeñas la próxima vez.

Podría haber tuneado mucho más la cesta, pero con la cantidad de lazos que lleva, me parece que queda bastante bien. Puede que incluso un poco «repolluda»

El resultado

Aquí os dejo el resultado. Creo que nos ha quedado bastante bien, aunque soy consciente de algunos detallitos que para el año que viene intentaremos mejorar.

Resultado: corona de Navidad

Comparte esto si te ha gustado
Cuando estoy contento
Otros temas

Hoy leemos: Cuando estoy contento

De nuevo, la editorial SM nos ha hecho llegar un cuento para los peques de la casa: «Cuando estoy contento» con el que ampliamos nuestra pequeña biblioteca.

«Cuando estoy contento»

Es un cuento dirigido a los pequeños de la casa. De hecho, está dirigido a niños y niñas de 0 a 2 años, pero en casa ha triunfado entre los tres (de 6, 4 y 2 años), porque ¿a quién no le gusta estar contento?

Evidentemente, como el cuento está dirigido a niños tan pequeños son los padres los que leemos el libro y vamos dirigiendo las actividades. Es decir, no es un cuento al uso.

A medida que se va leyendo el libro, se van presentando unos personajes que hacen cosas que les gustan, como disfrazarse, dibujar, bailar o cantar. Después propone a los niños «lectores» que digan cuáles son las cosas que les ponen contentos o que hagan actividades que les hagan ser felices.

Me parece un libro muy bueno para compartir el momento del cuento con los niños. Además, nos sirve a los mayores para conocerles un poco más y descubrir como cosas tan «pequeñas» les hace felices, como

Al final del libro, hay una pequeña reseña de un experta en primera infancia y coach emocional, la Dra. Janet Rose, que da varios «tips» para ayudar a nuestros hijos a estar contentos:

  • Hablar sobre la felicidad
  • Estar contento
  • La felicidad es salud.
  • Compartir la alegría.
  • Pensar en positivo.

Ficha técnica

  • Autores: Varios
  • Ilustraciones: Marie Paruit
  • Un libro interactivo con partes móviles y explicaciones para hablar con los niños sobre la felicidad
  • Titulo original: When I am happy
  • Número de páginas: 10
  • Código ISBN: 9788413185484
  • Formato: Papel
  • Encuadernación:  Cartoné
Cuando estoy contento

Comparte esto si te ha gustado
quesada
Otros temas

Receta: Quesada de la abuela

Recuerdo que muchos domingos por la tarde, mi madre preparaba quesada. No sé cómo no caí antes. Cuando me encontré que tenía una tarrina de queso Philadelphia a punto de caducar, pensé en qué uso podía darle antes de que se echase a perder. Podía desayunar tostadas con queso Philapdelphia y algo de mermelada, pero en casa soy la única que lo come de esta manera, así que estaría desayunando tostadas así más allá del estado de alarma. Podía buscar recetas ¿salada? ¿dulce? Sin duda, la receta dulce en casa triunfa seguro, tengo cuatro buenos golosos.

La receta de un postre con queso Philadelphia, por excelencia, es la tarta de queso. Cuando leía las recetas que Google me ofrecía, la mayoría me pedía sobres de cuajada o maicena o placas de gelatina, ingredientes que yo no tengo en casa. Tampoco es que no pueda ir a comprarlas, pero yo quería algo sencillo, sin complicaciones. Así que después de rebuscar mucho por Google, Así que ni corta ni perezosa, se la pedí a mi madre.

La receta que me mandó no pedía ingredientes más allá de lo que habitualmente tenemos en casa. Además, me pareció sencillísima de preparar.

Tomad nota si queréis preparar un postre riquísimo y que no se tarda en hacer.

Ingredientes:

  • Una tarrina de medio kg de queso Philadelphia (o similar)
  • 2-3 huevos.
  • 50 gramos de mantequilla
  • 125 gramos de azúcar
  • 50 gramos de harina
  • 1 yogur natural (si es de limón, mejor, dará más sabor)
  • Ralladura de limón
  • Canela
quesada

Elaboración de la quesada:

Primero, mezclamos los huevos, la mantequilla y el azúcar. A continuación, la ralladura de limón, la canela (una cucharadita basta) y, por último, echamos a la batidora el queso Philadelphia, el yogur y la harina.

Yo utilizo una batidora de vaso. Dejo la velocidad más baja puesta, mientras voy agregando los ingredientes. El harina si se echa tamizada, mejor. Así se evitan grumos.

quesada antes de horno

Como veis es sencillo y rápido. Tener todos los elementos batidos puede tardarse 10-15 minutos.

Una vez que tenéis todos los ingredientes mezclados, lo echáis en un molde apto para horno. Lo metemos en el horno a 170º C durante una media hora, a media altura. En la receta que mi madre me pasó, me decía de 15 a 20 minutos en el horno. Yo la tuve 45 minutos, en total.

Cuando lo saquéis del horno, hay que dejarlo enfriar, para después desmoldar y echar un poco de canela por encima de la quesada. ¡A disfrutar!

quesada
Comparte esto si te ha gustado
vuelta al cole
Bebé prematuro, Otros temas

Una vuelta al cole «Covid»

Desde luego, este año la vuelta al cole va a ser diferente. Con el coronavirus dominando aún nuestras vidas, la vuelta al cole se ha convertido en un reto para todos: padres y madres, educadores, políticos,… No en vano llevan ya unas semanas hablando de ello en los medios de comunicación.

Muchas de las opiniones que leo en este sentido es que, desde marzo que nos confinaron, tiempo han tenido para preparar una vuelta al cole «covid» segura para nuestros niños. Sinceramente, creo que los equipos directivos sí que han estado trabajando en hacer la vuelta al cole lo más segura posible para nuestros niños. Por lo menos, es lo que yo he visto en el centro escolar al que asisten mis hijos.

El escenario para la vuelta al cole «covid»

Sin duda, el escenario para la vuelta al cole «covid» se muestra incierto. No va a ser una vuelta al cole como hasta ahora la conocíamos. Sí que se van a estrenar libros, uniformes y mochilas. En nuestro caso, el mayor empieza primaria y lleva todo nuevo. También se van a reencontrar con sus compañeros de clase, pero a partir de ahí muchas cosas cambian.

Unos días antes de empezar el cole, nos enviaron por correo electrónico el protocolo que se va a seguir para una vuelta al cole «covid». Os hago un resumen:

  • Uso de mascarilla obligatoria para todos los alumnos desde primaria en adelante y para los profesores. Su uso es recomendable para los alumnos del segundo ciclo de educación infantil. El mediano está en infantil y aunque para él no es obligatoria en ninguna circunstancia, nosotros sí se la hacemos poner. Es bastante reacio, pero en la mercería le regalaron una mascarilla de barquitos y esa sí que le gusta, así que acepta ponérsela. Además, al ser prematuro, creo que en su caso es más que recomendable que la lleve. Le protegerá contra el coronavirus y espero que de otros virus otoñales e invernales.
  • El uso de la mascarilla será continuado en el aula, excepto para las clases de educación física, el almuerzo del recreo y el rato del comedor. En las clases de los más pequeños van a tener mascarillas de repuesto por si se les rompe, se les ensucia o se les pierde.
  • Lavado de manos constante. Esto ya lo hacían antes del confinamiento, supongo que será reforzarles la rutina. Según las tutoras, creo que han contabilizado que mínimo se lavan las manos 5 veces en toda la mañana.
  • Uso de geles hidroalcóholicos. Aunque para los más pequeños van a usar más agua y jabón, ya que tanto gel no es muy recomendable. Además todos sabemos lo mucho que se llevan las manos a la boca en estas edades.
  • Para subir al aula, deberán ir en fila respetando la distancia de seguridad. Esto sí que es un cambio ¿quién no ha vivido las escaleras del cole llenas a rebosar a las 9 de la mañana?
  • En el recreo, parece ser que han «parcelado» el patio y cada curso tendrá su parcela para jugar y esparcirse. Han puesto señales con cinta en el suelo, nada de corralitos.
  • Entradas y salidas escalonadas, con diferencia de 10 minutos entre grupos.
  • Las reuniones y tutorías con los padres, tanto conjuntas como individuales, serán telemáticas.
  • Entradas escalonadas y por diferentes puertas. El cole sólo tiene dos accesos y no están muy separadas, así que no es una complicación.
  • Los padres no podemos acceder al centro, como mucho a secretaría que está junto a la entrada y por supuesto respetando todas las medidas (mascarilla, gel, distancia)
  • Han creado un «equipo covid» y un «aula covid», por si durante la mañana algún niño se pone enfermo. En ese caso, se le aísla, se avisa a la familia y al centro de salud. El pediatra deberá firmar un informe en que el niño no tiene covid para poder volver al cole con seguridad.
  • A los niños hay que tomarles la temperatura antes de salir de casa y si tienen fiebre, evidentemente dejarles en casa (ya cada uno que concilie como pueda).
  • A la entrada del cole, les vuelven a tomar la temperatura. Supongo que por si a algún padre/madre se le olvida hacerlo en casa o por si algún avispado pretende llevar a su hijo con fiebre al cole (que ya de por sí, con o sin coronavirus, es una irresponsabilidad). A la entrada del aula, les echan gel y en han puesto alfombrillas para que se limpien los pies.
  • Han puesto carteles por todo el cole (lo he visto en la puerta y en algún story que han hecho en Instagram), recordando el uso de la mascarilla, del gel y respeto de la distancia de seguridad.
  • No habrá clases extraescolares en el centro. De esta manera, evitan que venga personal externo del centro y que se rompan los grupos estables de convivencia que se han creado en el centro.
  • El comedor se hace por turnos, se han puesto mamparas separando a los niños y les han colocado en zig-zag. En verano, ya nos preguntaron qué niños se iban a quedar a comer para hacer sus previsiones. Había que contestar antes de una fecha. Las respuestas que se recibiesen después de esa fecha entrarían en lista de espera.
  • Las aulas se ventilarán siempre que sea posible. Ahora que todavía hace bueno, tienen las ventanas abiertas toda la mañana. Se aprovecharán los recreos para hacer una desinfección del aula. Aunque la desinfección profunda será al final de la jornada.

A grandes rasgos este es el protocolo que han elaborado en el cole de mis hijos, siguiendo las indicaciones que les ha dado la Consejería.

Vuelta al cole "covid"

Mi opinión

Por supuesto no es un plan perfecto. Pero de momento, nos vale, me parece realista. Debo decir que el cole es pequeño, lo que se denomina línea 1, es decir, sólo hay una clase por nivel. Así que el nivel de alumnos no es desproporcionado, y facilita un mayor control

El mediano es un niño que los cursos anteriores ha tenido mocos de octubre a mayo. Así que me preocupa que este curso, con todos sus mocos, le estén haciendo PCRs cada 3 semanas, con sus periodos de aislamiento, etc…

También me ha comentado una amiga que es médico que al llevar mascarilla es probable que también coja menos virus. Por eso a nosotros nos interesa que aunque para sus 4 años la mascarilla no sea obligatoria, él la lleve.

Cruzaremos los dedos para que todo salga lo mejor posible en esta vuelta al cole «covid», con la colaboración de todos estoy segura que lo conseguiremos.

Mis hijos han vuelto contentos al cole. Sobre todo, el mayor que unos días antes me dijo: «Mamá, ya no me aguanto las ganas de volver al cole». Evidentemente, el reencuentro con sus compañeros ha sido sin abrazos ni besos y con mascarillas de por medio, pero aún han entrado felices.

¿Cómo ha sido la vuelta al cole «covid» de vuestros hijos? ¿Os gustan los protocolos que han creado para garantizar la salud y seguridad ante el contagio?

Aquí os he contado como han sido otras vueltas al cole de mis hijos:

Comparte esto si te ha gustado